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<title>Museo Escolar de Pusol</title>
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  <title>Ritos y costumbres funerarias en Elche (1ª parte)</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Tradiciones Ilicitanas<br /><strong>Ritos y Costumbres Funerarias en Elche</strong> (1&ordf; parte)<br /><em>Mar&iacute;a Sempere Ferr&aacute;ndez y Mar&iacute;a del Carmen Bouvard S&aacute;nchez - Colaboradoras y Socias de Honor del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />Del mismo modo que realizamos los trabajos previos a la exposici&oacute;n que present&oacute; el Museo sobre &quot;La Escuela en Elche&quot; en la sala de exposiciones de la CAM en Elche, en todo lo referido a la b&uacute;squeda de fotograf&iacute;as, localizaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de colegios, profesores y alumnos, libros escolares, etc., nuevamente hemos desarrollado durante m&aacute;s de un a&ntilde;o un trabajo de investigaci&oacute;n, concretamente acerca de las costumbres funerarias en la ciudad de Elche.<br /><br />Es un tema que estuvo aparcado entre los muchos proyectos que tiene programados el Museo y que nadie estaba dispuesto a realizar, reconociendo que es poco agradable y apetecible, acometi&eacute;ndolo a sugerencia de la direcci&oacute;n. Para ello, visitamos numerosos lugares de la ciudad, y hablamos con amistades, autoridades, profesionales, etc. En el Museo hab&iacute;a documentaci&oacute;n recopilada durante mucho tiempo, descubierta entre los numerosos legajos que all&iacute; se manejan procedentes de donaciones, que estudiamos y ordenamos, con arreglo a un plan de trabajo. Entre la documentaci&oacute;n archivada se contaba con antiguos impresos, fichas, entrevistas, cat&aacute;logos de funerarias y fotograf&iacute;as, clasific&aacute;ndolas en tres grandes apartados:<br /><br />1&ordm;- Costumbres.<br />2&ordm;- Liturgia de la Iglesia.<br />3&ordm;- Cementerio.<br /><br />Conoc&iacute;amos a muchas familias ilicitanas, pudiendo acceder a la memoria de personas mayores, entablando conversaci&oacute;n con ellos, y cuando la charla era distendida sac&aacute;bamos el tema: &iexcl;Xiquetes, podieu haver sacat altra cosa!.<br /><br />Procur&aacute;bamos quitar importancia a la observaci&oacute;n dici&eacute;ndo que se trataba de recuperar costumbres para nuestros hijos y nietos, que con el paso del tiempo se iban perdiendo. Ya m&aacute;s tranquilos, nos relataban todas las circunstancias acerca de la muerte que nosotras &iacute;bamos anotando. Nos sacaban de los cajones de las c&oacute;modas o armarios &quot;el manto de ma mare&quot;, otra &quot;el recordatori de m&acute;ag&uuml;elo&quot; o &quot;el mocador del meu home&quot;.<br /><br />Recogimos muchas prendas, recordatorios, documentos, fotograf&iacute;as y m&aacute;s. Este trabajo lo fuimos alternando con visitas a las parroquias, facilitando toda clase de datos. Por ejemplo: d&oacute;nde se responsaba a los difuntos, los ta&ntilde;idos de campanas, que eran distintos seg&uacute;n fuesen para hombres, mujeres o ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n nos facilitaron el nombre de las campanas, clases de entierros, el lugar donde se desped&iacute;a el duelo, etc.<br /><br />Una an&eacute;cdota de los entierros es que cuando dejaron de utilizar la carroza tirada por caballos, un tartanero compro uno de ellos y cuando lleg&oacute; al Puente del Rey el caballo se par&oacute; y no arrancaba, sorprendido el tartanero no sab&iacute;a que hacer y un vecino que lo vio le dijo: &iexcl;D&iacute;gale Am&eacute;n! Y al o&iacute;r esta palabra el caballo arranc&oacute;.<br /><br />Otro aspecto que result&oacute; muy laborioso fue el estudio del Cementerio Viejo. Fuimos descubriendo sus cuatro patios, transformados hoy en calles, excepto el patio de Santa Mar&iacute;a que a&uacute;n continua sin nichos. El &quot;Cementeri Vell&quot; data de 1812, y por su antig&uuml;edad tiene una gran variedad de nichos y panteones seg&uacute;n la &eacute;poca a la que pertenecen. Tambi&eacute;n conseguimos los planos del recinto y gran cantidad de art&iacute;culos relacionados con las costumbres de la &eacute;poca referente a la muerte: asistencia religiosa, rezos, pla&ntilde;ideras, mortajas, esquelas, ata&uacute;des, coronas, carruajes, vestimenta, etc. <br /><br />Todo nuestro trabajo esta depositado en el Museo Escolar de Pusol para completar la investigaci&oacute;n, que a buen seguro aumentar&aacute; por vuestras aportaciones de cualquier tipo, resultando un trabajo enriquecedor que esperamos sea &uacute;til para j&oacute;venes investigadores.]]></description>
  <dc:date>2009-12-30T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Ritos y costumbres funerarias en Elche (2ª parte)</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Tradiciones Ilicitanas<br /><strong>Ritos y Costumbres Funerarias en Elche</strong> (2&ordf; parte)<br /><em>Mar&iacute;a Sempere Ferr&aacute;ndez y Mar&iacute;a del Carmen Bouvard S&aacute;nchez - Colaboradoras y Socias de Honor del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />Continuamos publicando el trabajo de recuperaci&oacute;n de las costumbres funerarias en Elche, haciendo posible el rescate de nuestras tradiciones.<br /><br />Cuando una persona mor&iacute;a en una casa, la tristeza entraba en ella y permanec&iacute;a all&iacute; durante a&ntilde;os. Si era un progenitor el que faltaba, las hijas y la esposa se vest&iacute;an de riguroso luto de pies a cabeza, los hombres por su condici&oacute;n de tales y por su trabajo estaban exentos de ciertas normas, y &eacute;sta la cubr&iacute;an con un pa&ntilde;uelo negro que solo se lo quitaban para dormir. La ropa era tan negra como el holl&iacute;n y vest&iacute;an de esta guisa durante a&ntilde;os, y si el que mor&iacute;a era un hijo o hija, alguna mujeres ya vest&iacute;an as&iacute; de por vida cubriendo la cabeza con un pa&ntilde;uelo negro. Cuando sal&iacute;an, si eran del campo y ven&iacute;an al pueblo, se cubr&iacute;an durante seis meses con el manto que iba desde la cabeza hasta la mitad de la falda. <br /><br />Pasados &eacute;stos, se pon&iacute;an el medio manto que llegaba hasta la cintura durante tres meses, y los tres restantes hasta el a&ntilde;o, el velo, que solo cubr&iacute;a la cabeza. Esta costumbre del uso de mantos y velos era tambi&eacute;n para las personas mayores del pueblo, aunque las j&oacute;venes tambi&eacute;n vest&iacute;an de riguroso negro y se cubr&iacute;an la cabeza con el velo durante tres meses, periodo que estaba prohibido salir de casa para ir al cine o a cualquier acto p&uacute;blico, etc., &quot;salvo que te escondieras el velo en el bolsillo y te lo pusieras al salir&quot;.<br /><br />Pasado el a&ntilde;o los mayores segu&iacute;an de luto pero sin velos, y a las j&oacute;venes se pon&iacute;an de &quot;medio luto&quot;, que eran vestidos que mezclaban el color negro con el blanco, durante seis o doce meses seg&uacute;n el parentesco con el difunto. En cuanto a la casa, los espejos se cubr&iacute;an con telas blancas y lazos negros, los cuadros se tapaban, las persianas se bajaban hasta la mitad y por descontado las casas privilegiadas que ten&iacute;an radio, nada de noticias ni mucho menos m&uacute;sica, y &iexcl;no veas como los j&oacute;venes de la casa deseaban que pasara el a&ntilde;o de &quot;penitencia&quot;!.<br /><br />En la ciudad las mujeres no se cubr&iacute;an la cabeza con el pa&ntilde;uelo negro, pero s&iacute; vest&iacute;an de riguroso luto. Tanto las mayores c&oacute;mo las j&oacute;venes llevaban los mantos y el velo el mismo tiempo. Los hombres llevaban un bot&oacute;n negro en la solapa o una banda negra en el antebrazo de la chaqueta, y no pod&iacute;an hacer durante un tiempo partidas de cartas o domin&oacute; con sus amigos en el &quot;centro de reuni&oacute;n&quot;. <br /><br />Por propia experiencia les puedo decir que cuando muri&oacute; mi abuela materna, yo parec&iacute;a un escarabajo negro, y cuando fui a una conferencia de D. Eduardo Verd&uacute; en los locales de &quot;Acci&oacute;n Cat&oacute;lica&quot; en la plaza de la Glorieta, tuve que esconderme el velo en el bolsillo para entrar y pon&eacute;rmelo a la salida, entonces tendr&iacute;a 15 &oacute; 16 a&ntilde;os.<br /><br />Tambi&eacute;n hay una an&eacute;cdota muy curiosa del Campo de Elche que a&uacute;n hoy d&iacute;a se aplica cuando se est&aacute; en una situaci&oacute;n embarazosa y no se sabe salir de ella: Era una familia cuyo padre entra en coma y se llama a los hijos por si muere, que est&eacute;n todos junto al lecho. Antes de salir el sol est&aacute;n todos los hermanos en la casa. En el campo se madruga y a mitad de la ma&ntilde;ana se acostumbra a tomar algo. Llega la hora del almuerzo y el padre sigue igual. Llega la hora de comer y todo igual. A la hora de cenar uno de los hijos se levanta y dice: &quot;xiquets mireu lo que vos dic, jo me'n vaig, perque a&ccedil;&iacute; ni sopem ni se mor el pare&quot;.<br /><br />Los hombres del campo, el d&iacute;a del entierro no se afeitaban y las mujeres no pod&iacute;an ir en la comitiva de despedida. Los difuntos del campo esperaban al clero en el llamado &quot;Estanc del Bes&oacute;&quot; (Diego Marco Agull&oacute;), frente al actual Colegio de las Jesuit&iacute;nas y de all&iacute; los llevaban a la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a, donde los responsaban y, como los dem&aacute;s, los acompa&ntilde;aban hasta el Pont del Rey donde se desped&iacute;a el duelo. La parada en el &quot;Estanc del Bes&oacute;&quot; dejo de hacerse despu&eacute;s de la guerra civil espa&ntilde;ola de 1936.<br /><br />Los rezos en el campo se hac&iacute;an en la casa del difunto a partir del d&iacute;a siguiente del entierro, y consist&iacute;an en rezar el rosario durante 9 d&iacute;as seguidos por la llamada &ldquo;rezadora&rdquo;, mientras que en el pueblo se rezaba en la parroquia a la que pertenec&iacute;a, y al d&iacute;a siguiente la misa del &quot;R&eacute;quiem&quot; o de funeral. Hoy en d&iacute;a algunas familias ofrecen misa por el alma del difunto durante tres d&iacute;as seguidos en su parroquia, y la de &quot;corpore in sepulcro&quot; el d&iacute;a del entierro. <br /><br /><u>Clases de Entierros:</u><br /> <br /><strong>Entierro de Primera</strong>. Participaban tres parroquias. Cada parroquia llevaba su cruz alzada por el sacrist&aacute;n y dos monaguillos, con ciriales a cada lado de la cruz procesional y los sochantres (que eran los sacristanes que cantaban). Los respectivos sacerdotes de cada parroquia con sotana y sobrepelliz, un sacrist&aacute;n con incensario, dos monaguillos con la naveta de incienso y el acetre con el hisopo. Junto a la carroza f&uacute;nebre se situaba el terno, que eran tres sacerdotes vestidos con dalm&aacute;tica, estola y pluvial negro que sol&iacute;a ser de terciopelo. La carroza f&uacute;nebre iba tirada, seg&uacute;n la posici&oacute;n econ&oacute;mica de los familiares, por seis caballos enjaezados de negro. Delante del clero iban los pobres del Asilo de ancianos llevando velas. Estos pod&iacute;an ser desde 10 hasta 100 seg&uacute;n pagaran los familiares del difunto.<br /><br /><strong>Entierro de Segunda</strong>. El entierro de segunda clase llevaba tres sacerdotes vestidos de dalm&aacute;tica, m&aacute;s simple que el entierro de primera, cuatro monaguillos, el sacrist&aacute;n con la cruz y el sochantre con el acetre y el hisopo. No llevaban incienso. La carroza f&uacute;nebre iba tirada con 2 &oacute; 4 caballos.<br /><br /><strong>Entierro de Tercera</strong>. En el entierro de tercera clase iba el sacerdote con capa negra, el sacrist&aacute;n con la cruz, el monaguillo con la naveta del incienso y el acetre con el el hisopo, y la carroza f&uacute;nebre iba tirada con un solo caballo.<br /><br />El <strong>entierro del &quot;Amor de Dios&quot;</strong> era para los pobres de solemnidad, llevaba un sacerdote y una cruz sin monaguillo. El difunto era llevado a la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a con un furg&oacute;n, llamado en el pueblo &quot;la Pepa&quot;, y responsado por un sacerdote en la Puerta del Sol, situada junto a la Puerta Chica de la Bas&iacute;lica. Para la conducci&oacute;n del cad&aacute;ver nunca hab&iacute;a di&aacute;cono o subdi&aacute;cono con dalm&aacute;tica y tunicela. <br /><br />En todos los entierros, salvo en el del Amor de Dios, iban los sacerdotes en silencio a la casa del difunto y precedidos de la cruz y ciriales. El p&aacute;rroco asperjaba el f&eacute;retro con agua bendita, con el hisopo, y dec&iacute;a sin canto, &quot;si iniquitates&quot;. Despu&eacute;s era conducido a la Iglesia en la carroza f&uacute;nebre con los caballos que le correspond&iacute;an seg&uacute;n la categor&iacute;a contratada. Si el lugar era la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a, los difuntos eran responsados en la Puerta del Sol, y si era en otras parroquias en la puerta principal. Una vez responsados, eran acompa&ntilde;ados por el clero desde la Iglesia hasta el final de la actual calle Alfonso XII, donde converg&iacute;an las tres parroquias, y de all&iacute; segu&iacute;an hasta el llamado &quot;Pont del Rei&quot;, donde el clero se desped&iacute;a. Desde ese momento solo segu&iacute;an al f&eacute;retro los familiares y los m&aacute;s allegados, que lo acompa&ntilde;aban hasta el cementerio por el llamado Camino Viejo, que era largo, estrecho y con bancos. <br /><br />En el cabestrante de la carroza f&uacute;nebre se sentaba el carrocero vestido con frac y sombrero de copa, el caballo o caballos, seg&uacute;n la categor&iacute;a del entierro, iban enjaezados de negro, y las coronas eran de tela; una vez enterrado el difunto las carrozas se volv&iacute;an con las coronas para ser utilizadas en otros entierros.<br /><br />Cuando muri&oacute; el alcalde de Elche D. Juan Hern&aacute;ndez Rico de accidente de autom&oacute;vil, durante la guerra civil espa&ntilde;ola, se le hizo un entierro a la &quot;federica&quot; que consist&iacute;a en una carroza con m&aacute;s caballos que en el entierro de primera categor&iacute;a, y se caracterizaba por que cada caballo llevaba a su lado un paje vestido de negro con peluca blanca y sombrero de tres puntas, y chaqueta con mangas de grandes pu&ntilde;os. Este tipo de entierro s&oacute;lo se le hac&iacute;a a destacadas personalidades o gentes con elevado nivel econ&oacute;mico.<br /><br />Estas costumbres se vinieron practicando en Elche hasta el a&ntilde;o 1959(?). A partir de esta fecha comenzaron a verse los primeros coches funerarios. En el a&ntilde;o 1953 se cobraba por un entierro de Primera: 500 pesetas, por el de Segunda: 300 pesetas, por el de Tercera: 200 pesetas, y el entierro del Amor de Dios era gratis.<br /><br />Los caballos y las carrozas f&uacute;nebres estaban en una nave muy grande en la actual calle Vicente Alonso P&eacute;rez. Un empleado se ocupaba del mantenimiento de los caballos y de las carrozas. Por el a&ntilde;o 1968-69 desaparecieron las carrozas que fueron sustituidas por coches f&uacute;nebres. El primer coche f&uacute;nebre fue un Brick americano. <br /><br /><u>Exequias de P&aacute;rvulos hasta 7 A&ntilde;os.</u><br /><br />Revestido de sobrepelliz, estola y pluvial blanco, el sacerdote iba a la casa del difunto precedido de los ac&oacute;litos, con ciriales, aceite con hisopo y cruz sin asta. Ya ante el cad&aacute;ver lo asperja y le dice: &quot;sit nomen domini benedictum et nunc et usque in aeternum&quot;. El beb&eacute; difunto era amortajado con el traje de bautizado. El ata&uacute;d, la carroza f&uacute;nebre y la vestimenta de los sacerdotes eran blancas. Si era un beb&eacute;, sobre el f&eacute;retro se le pon&iacute;a una flor &quot;pensamiento&quot; grande de tela azul, que luego la familia guardaba de recuerdo.<br /><br />En la misa de difuntos de alg&uacute;n cl&eacute;rigo o en los entierros de Primera categor&iacute;a se pon&iacute;a delante del altar un t&uacute;mulo donde se colocaba el f&eacute;retro, costumbre que acab&oacute; en el a&ntilde;o 1966-67 a ra&iacute;z del Concilio Vaticano II. A partir de entonces se celebra la misa de &quot;corpore in sepulto&quot; en castellano y de cara al p&uacute;blico, y la vestimenta que hasta entonces pod&iacute;a ser negra o morada, pas&oacute; a ser en morada. En los entierros celebrados el Jueves y Viernes Santo la cruz no era alzada, y el sacrist&aacute;n la llevaba recostada sobre su brazo izquierdo. Los difuntos que pertenec&iacute;an a la parroquia de Santa Mar&iacute;a eran responsados, solamente estos d&iacute;as, en la Puerta de la Comuni&oacute;n. <br /><br /><u>Recopilaci&oacute;n de Algunas An&eacute;cdotas:</u><br /><br />- Los monaguillos cuando acompa&ntilde;aban a la carroza f&uacute;nebre cantaban: &quot;Recrea, recrea, que aqu&iacute; hay bona monea&quot;, si hab&iacute;a buena propina, en caso contrario &quot;avansa, avansa que aqu&iacute; hay mala pagansa&quot;. <br /><br />- Los chiquillos cuando ve&iacute;an un entierro por la calle musitaban: &quot;gori, gori, no menjaras mes p&aacute;, sucre y vi&quot;.<br /><br />- Cuando responsaban al muerto los monaguillos cantaban: &quot;ila vila, ila vila, el que es tonto que espabile, anima mea, anima mea, todos cantamos por la monea&quot;, y el sacrist&aacute;n respond&iacute;a: &quot;&iexcl;calla sarnacho que algo caer&aacute;!&quot;.<br /><br />- Un tartanero compr&oacute; un caballo a una funeraria y una vez que este pas&oacute; por el Pont del Rei, como estaba acostumbrado a parar all&iacute;, se par&oacute;. Cuando el tartanero tarare&oacute; alguno de los rezos de los difuntos y respondi&oacute; &quot;am&eacute;n&quot;, el caballo continu&oacute; andando.<br /><br /><u>Historia de las Funerarias en Elche:</u><br /><br />En 1934(?) se instala la &quot;Nueva Funeraria&quot; en la calle Solares, regentada por D. Corpus Antonio Bo Lucas de San Ildefonso, llamado por todos Tio Tonico. En 1943 cierra la &quot;Nueva Funeraria&quot;, y &quot;La Siempreviva&quot; de Alicante, abre una sucursal en Elche en la Replaceta de les Barques regentada por el mismo Tio Tonico. Cercana a &quot;La Siempreviva&quot; estaba la funeraria &quot;La Santa Faz&quot;. Por las mismas fechas tambi&eacute;n se abri&oacute; &quot;La Funeraria del Carmen&quot; en la calle Alm&oacute;rida, n&ordm; 19.<br /><br />En 1973(?) la funeraria &quot;La Siempreviva&quot; se traslada al barrio del Raval, junto a la Iglesia de San Juan, donde permanece hasta 1981(?). De all&iacute; pasa a la calle Velarde, n&ordm; 1, siempre regentada por D. Antonio Mellado Gonz&aacute;lez, yerno del Tio Tonico.<br /><br />En 1980(?) se fund&oacute; la funeraria &quot;Nuestra Se&ntilde;ora del Remedio&quot; en la calle Lepanto. En el a&ntilde;o 1982 D. Antonio Mellado Gonz&aacute;lez abandona la gerencia de &quot;La Siempreviva&quot; y funda la funeraria llamada &quot;La Ilicitana&quot;, en la plaza de La Constituci&oacute;n, n&ordm; 9. En 1988 la funeraria &quot;La Siempreviva&quot; funda el &quot;Tanatorio La Siempreviva&quot;, y en noviembre de 1991 adquiere la funeraria &quot;La Ilicitana&quot;, que era la &uacute;nica que a&uacute;n permanec&iacute;a abierta.]]></description>
  <dc:date>2009-12-29T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Ritos y Costumbres Funerarias en Elche (3ª parte)</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Tradiciones Ilicitanas<br /><strong>Ritos y Costumbres Funerarias en Elche </strong>(3&ordf; parte)<br /><em>Mar&iacute;a Sempere Ferr&aacute;ndez y Mar&iacute;a del Carmen Bouvard S&aacute;nchez - Colaboradoras y Socias de Honor del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br /><u>El Toque de Difuntos.</u><br /><br />Entierro General: Tres campanas a media vuelta. Primero la Santa B&aacute;rbara tocaba seis veces a media vuelta, a continuaci&oacute;n se daban tres &quot;chaus&quot;, despu&eacute;s las tres campanas a media vuelta empezando por la peque&ntilde;a llamada Ave Mar&iacute;a, despu&eacute;s la Santa B&aacute;rbara y por &uacute;ltimo la campana Dijuni (ayuno). Continuaban tocando todas al mismo tiempo y de vez en cuando sonaba la mayor que era la Santa Mar&iacute;a. <br />En todos los entierros se tocaban tres chaus para los hombres y dos para las mujeres. Cuando el entierro era de ni&ntilde;os se tocaba la campana Ave Mar&iacute;a volteando, y la Santa B&aacute;rbara y la Dijuni repicando de vez en cuando, igual para los ni&ntilde;os que para las ni&ntilde;as.<br /><br />Entierro de Segunda: Se llamaba &quot;todo clero&quot; y consist&iacute;a en tocar la Santa B&aacute;rbara seis veces a media vuelta, y despu&eacute;s continuaban seg&uacute;n fueran hombres o mujeres los &quot;chaus&quot; correspondientes (tres para los hombres y dos para las mujeres). Continuaban tocando la Santa B&aacute;rbara, la Ave Mar&iacute;a y la Dijuni tocando solo con el badajo.<br /><br />Entierro de Tercera: Las tres campanas tocando con el badajo y despu&eacute;s continuaban seg&uacute;n fueran hombres o mujeres los &quot;chaus&quot; correspondientes (tres para los hombres y dos para las mujeres).<br /><br /><u>Campanas de la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a (situadas en el campanario de la torre). </u><br /><br />- Campana 1. La campana mayor llamada Mar&iacute;a Asunci&oacute;n al Cielo data de 1719, con un di&aacute;metro de 1,22 m. y un peso aproximado de 1.100 kg.<br />- Campana 2. Llamada Dijuni (ayuno) data de 1719, con un di&aacute;metro de 1,07 m. y un peso aproximado de 750 kg.<br />- Campana 3. Llamada Santa B&aacute;rbara fue refundida en 1984.<br />- Campana 4. Llamada Ave Mar&iacute;a data de 1654, con un di&aacute;metro de 0,68 m. y un peso aproximado de 180 kg.<br /><br />Adem&aacute;s de estas campanas hay en la iglesia:<br /><br />&bull; Rolde con nueve campanitas para los oficios del coro.<br />&bull; C&iacute;mbalo a la puerta del coro para llamar a los oficios.<br />&bull; Campana peque&ntilde;a en la linterna de la escalera para tocar a misa.<br /><br />En 1792 se incendi&oacute; el campanario de la torre y otras partes de la Bas&iacute;lica, resultando da&ntilde;ada la campana que llaman de &quot;alzar&quot;. Se&ntilde;alar tambi&eacute;n, que los toques de difuntos son 3 para los hombres, y 2 toques para las mujeres.<br /><br /><u>Campanas de la Iglesia de El Salvador.</u><br /><br />El Salvador es la segunda parroquia de Elche, fundada en el siglo XII con la llegada a la ciudad del infante D. Juan Manuel. En los a&ntilde;os 1672 a 1679 se represent&oacute; en esta parroquia el &quot;Misteri o Festa&quot; porque la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a estaba en obras. En 1786 el campanario amenazaba ruinas, llegando a causar la muerte de Salvador Medina, siendo restaurado posteriormente colocando nuevas campanas.<br /><br />- Campana 1. La campana mayor llamada Mar&iacute;a Salvadora, con un peso aproximado de ciento y media arroba (1.284 kg. y 300 grs.).<br />- Campana 2. Llamada Mar&iacute;a Josefa Baibara, con un peso aproximado de 50 arrobas y 20 libras (722 Kg. y 780 grs.).<br />- Campana 3. Llamada Francesica Javiera Juana, con un peso aproximado de 28 arrobas (357 kg. y 840 grs.).<br />- Campana 4. Llamada Mar&iacute;a de la Confesi&oacute;n &quot;la del alba&quot;, con un peso aproximado de 13 arrobas (166 kg. y 140 grs.).<br /><br />La tarde del 20 de febrero de 1936, en los inicios de la guerra civil espa&ntilde;ola, el templo fue incendiado y las campanas quedaron al aire libre, y seg&uacute;n se cuenta fueron llevadas a una f&aacute;brica de armamento para su fundici&oacute;n. En 1945 una nueva campana fue bendecida tras la reconstrucci&oacute;n de la Capilla, siendo p&aacute;rroco D. Jos&eacute; Brigues. En la espada&ntilde;a de la iglesia (campanario formado por un solo muro) solo hab&iacute;a una campana, hasta la terminaci&oacute;n del nuevo templo el 26 de junio de 1955 que se le a&ntilde;ade una nueva campana peque&ntilde;a, hasta la actualidad.<br /><br /><u>Parroquia de San Juan Bautista.</u><br /><br />La morer&iacute;a y la juder&iacute;a en Elche hab&iacute;an quedado asentadas en el barrio del Arrabal, al sur de la villa, y con motivo de la conversi&oacute;n de gran parte de los musulmanes de aquel barrio al cristianismo se necesitaba un templo, y siguiendo la costumbre conocida en los reinos conquistados, la mezquita pas&oacute; a ser templo cristiano y se dedic&oacute; a San Juan Bautista en conmemoraci&oacute;n de aquel bautismo masivo que fue en 1526. El nuevo templo cristiano exigi&oacute; importantes adaptaciones, aunque a pesar de ellas la mezquita resultaba incomoda. Se pens&oacute; en una demolici&oacute;n y posteriormente sobre sus cimientos construir una nueva Iglesia, como ya hab&iacute;a sucedido en la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a.<br /><br />La Iglesia fue consagrada en las fiestas de San Juan Bautista el 24 de junio de 1601, y parece ser que se hizo a expensas del Sr. de la Villa Don Bernardino Carduras, consagr&aacute;ndola el obispo de la di&oacute;cesis Dr. Jos&eacute; Esteve. No hab&iacute;a pasado el a&ntilde;o cuando el Papa Clemente VIII la erigi&oacute; parroquia el 28 de mayo de 1602, pasando a ser la tercera parroquia de la villa. <br /><br /><u>El Pante&oacute;n de Revenga. </u><br /><br />En el cementerio viejo hay un pante&oacute;n que sobresale de los dem&aacute;s por tener en su interior una copia fiel del altar mayor de Santa Mar&iacute;a, propiedad que fuede D&ntilde;a. Asunci&oacute;n Ibarra Santamar&iacute;a, que se cas&oacute; en 1887 en primeras nupcias con D. Manuel Campello Ant&oacute;n, y dieciocho a&ntilde;os despu&eacute;s, al morir el Dr. Campello volviera a casarse con D. Jos&eacute; Revenga, abogado de profesi&oacute;n y nacido en Caudete.<br /><br />Al poco tiempo compraron la Torre de la Calahorra, terminando las obras de restauraci&oacute;n en 1909. A la muerte de D. Jos&eacute; Revenga, su viuda D&ntilde;a. Asunci&oacute;n Ibarra mand&oacute; construir el pante&oacute;n el 31 de agosto de 1923, y siendo muy devota de la Virgen de la Asunci&oacute;n, pidi&oacute; una r&eacute;plica exacta del altar mayor de Santa Mar&iacute;a. <br /><br />D&ntilde;a. Asunci&oacute;n Ibarra era prima-hermana de la madre de D. Emigdio Torno Santamar&iacute;a, y a su muerte, al no tener hijos todo su patrimonio pas&oacute; a ser propiedad de su sobrino D. Emigdio Torno. <br /><br />En el Pante&oacute;n de Revenga est&aacute;n enterrados:<br /><br />D. Aureliano Ibarra, que fue su padre.<br />D&ntilde;a. Reyes Santamar&iacute;a, esposa de D. Aureliano, que fue su madre.<br />D&ntilde;a. Celia Santamar&iacute;a Caracena.<br />D&ntilde;a. Manuela Santamar&iacute;a Mart&iacute;nez.<br />D&ntilde;a. Trinidad Santamar&iacute;a Mart&iacute;nez.<br />Los ni&ntilde;os Celia Clotilde y Aureliano Ibarra Santamar&iacute;a.<br />D&ntilde;a. Mar&iacute;a Victoria de los Reyes Santamar&iacute;a Mart&iacute;nez.<br />D. Aureliano Ibarra Manz&oacute;n.<br />D. Jos&eacute; Revenga Gimeno, que fue su esposo.<br />El ni&ntilde;o Emigdio Tormo R&oacute;denas.<br />D&ntilde;a. Irene R&oacute;denas Abarca.<br />D. Juan Tormo Alonso.<br />D&ntilde;a. Teresa Caracena y Cabeza, viuda de Santamar&iacute;a.<br />D. Francisco S&aacute;nchez Garc&iacute;a, esposo de D&ntilde;a. Asunci&oacute;n Tormo R&oacute;denas.<br /><br /><u>Cementerio Viejo.</u><br /><br />El Cementerio Viejo de Elche inicia su historia all&aacute; por enero de 1807. Debido al azote de &quot;fiebre amarilla&quot; que sufri&oacute; nuestra ciudad en 1811, el 8 de enero de 1812 se celebra la Junta de Sanidad que ordena se entregue a los m&eacute;dicos el expediente que se inici&oacute; en 1807 para la construcci&oacute;n de un cementerio y que estos designaran el lugar m&aacute;s apropiado. Pero la &quot;fiebre amarilla&quot; se ensa&ntilde;&oacute; con la ciudad y no hubo m&aacute;s remedio que improvisar un lugar para enterrar a las victimas de la enfermedad, que mor&iacute;an m&aacute;s de un centenar diarias, acord&aacute;ndose la construcci&oacute;n del cementerio, seg&uacute;n el plano del maestro D. Juan Bautista Gonz&aacute;lez. En el informe que present&oacute; al ayuntamiento el s&iacute;ndico D. Ignacio Ruiz de Lope, dice que el cementerio comenz&oacute; a levantarse en 1812 hacia el poniente de la villa, a distancia de un cuarto de legua de ella y sobre un punto eminentemente ventilado. Al principio, el cementerio era un bancal sin cerrar en el que fueron enterrados miles de cad&aacute;veres victimas de la desoladora epidemia padecida en 1811. El presupuesto para su construcci&oacute;n era de 2.494 libras.<br /><br />El 8 de julio de 1814, a&uacute;n no hab&iacute;an empezado las obras para cerrar aquel bancal que permanec&iacute;a abierto, cuando los cad&aacute;veres all&iacute; enterrados fueron arrasados y comidos por los animales, con gran pesar y esc&aacute;ndalo de sus familiares. El 23 de septiembre de 1814 se ordena que no se entierren en las iglesias y que contin&uacute;en las obras del cementerio que se estaba construyendo.<br /><br />El 14 de abril de 1834 comenzaron las obras de un nuevo cementerio frente a la Puerta del &Oacute;rgano de la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a, actualmente plaza del Congreso Eucar&iacute;stico, por no estar acabado el que se estaba construyendo al poniente de la villa. El Cementerio Viejo qued&oacute; cerrado y acabado el 21 de enero de 1845, proyect&aacute;ndose entonces construir una ermita con altar, para que los fieles pudieran ir a rezar sus oraciones y o&iacute;r las misas en el d&iacute;a de todos los santos y siguientes. El 18 de febrero de 1845 comunican las obras de la ermita, gracias al donativo de 3.000 reales que hace al Ayuntamiento el entonces ministro de Marina D. Mariano Roca de Togores.<br /><br />Debido a la distancia entre el cementerio y la poblaci&oacute;n, para poder llevar a efecto los entierros se construy&oacute; en febrero de 1859 una tartana o carruaje f&uacute;nebre por Jos&eacute; Braceli, maestro aperador de la Puerta Morera, y pintada por Jos&eacute; Soriano. Los aparejos de los caballos los hizo Antonio de Mata, guarnicionero de la calle San Jorge.<br /><br /><u>Sepultureros.</u><br /><br />El sepulturero m&aacute;s antiguo del que tenemos noticias registradas fue &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez Mira, que falleci&oacute; el 22 de septiembre de 1958 a la edad de 73 a&ntilde;os. A su muerte le sucedi&oacute; Jaime Mateu Manch&oacute;n, que falleci&oacute; el 26 de julio de 1963 de accidente de moto en el paso a nivel de la carretera de Murcia, siendo enterrado en el cementerio al principio de la calle San Salvador. A este le sucede Manuel Bernab&eacute; C&aacute;mara, que ya trabajaba como auxiliar de Jaime Mateu. Manuel Bernab&eacute; se jubil&oacute; en 1983, tras 25 a&ntilde;os de servicios en el cementerio, pasando a ser el sepulturero Tomas Bernabeu Prieto, quien lleg&oacute; a vivir con sus padres en la casa situada junto a la puerta principal del recinto.<br /><br /><u>Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a.</u><br /><br />La villa de Elche es una de las m&aacute;s antiguas poblaciones de Espa&ntilde;a y circundada por fuertes muros, siendo la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la &uacute;nica situada<br />dentro de la villa amurallada, y el templo m&aacute;s antiguo del que se tiene noticias. Fue la mezquita de la ciudad musulmana de Elche, de modo que, los comienzos de la Iglesia en la villa de Elche pueden fijarse en el momento de la reconquista de esta por el Rey de Arag&oacute;n D. Jaime I el Conquistador, all&aacute; por el a&ntilde;os 1265. Con la llegada de los nuevos pobladores llegados de Navarra y Arag&oacute;n, la mezquita que hab&iacute;a servido para culto isl&aacute;mico, fue convertida en templo cristiano y dedicado a Santa Mar&iacute;a de la Asunci&oacute;n por particular devoci&oacute;n del Rey.<br /><br />En 1334 se derriba la mezquita y se construye un templo que subsisti&oacute; hasta 1492. Su arquitectura, tal vez g&oacute;tica, no parece que fuera demasiado consistente a juzgar por su escasa duraci&oacute;n, y de nuevo se reconstruye el templo, esta vez renacentista, que qued&oacute; terminado hacia 1566. Un siglo despu&eacute;s de la segunda construcci&oacute;n, hacia 1666, existe una seria amenaza de ruina por lo que el arquitecto Pere Quintana decide el 29 de noviembre de ese a&ntilde;o reparar lo que fuere necesario para que quede permanente y con firme arquitectura. <br /><br />En 1672 a causa de los fuertes aguaceros que cayeron en Elche y su comarca, el templo se vio seriamente afectado derrumb&aacute;ndose la b&oacute;veda de la capilla del Santo Cristo. Hubo que derribar una parte del edificio y empezar una nueva construcci&oacute;n, esta vez de estilo barroco dirigida por Frances Verde, coloc&aacute;ndose la primera piedra el 2 de julio de 1673. La obra se fue dilatando por la penuria econ&oacute;mica. Casi nueve a&ntilde;os se tard&oacute; en levantar la fachada principal. La construcci&oacute;n de la nueva Iglesia se inicio por su nave central, para poder usarla cuanto antes, lo que hizo que tuvieran que construir dos puertas m&aacute;s. <br /><br />Las obras de la Capilla de la Comuni&oacute;n se acabaron en 1778, y en 1780 se construy&oacute; la puerta de San Agat&aacute;ngelo, cuya decoraci&oacute;n estuvo a cargo de Nicol&aacute;s de Bussi, concluyendo las obras en 1784. El 3 de septiembre de ese mismo a&ntilde;o el obispo traslad&oacute; el Sant&iacute;simo Sacramento con toda solemnidad a su nueva Capilla de Comuni&oacute;n, y a continuaci&oacute;n consagr&oacute; la nueva Iglesia parroquial. Hubo cuatro d&iacute;as de fiesta. El clero eligi&oacute; al Dr. Pecho Lespiault can&oacute;nigo de Orihuela, y predicador en las celebraciones de acci&oacute;n de gracias. Se dec&iacute;a de esta capilla que &quot;era la m&aacute;s s&oacute;lida y de mayor gusto que hab&iacute;a en el obispado&quot;.<br /><br />En 1902 a causa de los terremotos que castigaron la comarca, y por algunos defectos de construcci&oacute;n, se hizo necesaria otra vez su reparaci&oacute;n. El 20 de febrero de 1936 la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a fue asaltada e incendiada, desapareciendo todos los elementos culturales y ornamentales del templo. Concluida la guerra civil espa&ntilde;ola, se comenz&oacute; a reconstruir bajo la direcci&oacute;n de la Junta Nacional Restauradora del Misterio de Elche. El 26 de mayo de 1951 el Papa Pio XII concedi&oacute; a Santa Mar&iacute;a el titulo de Bas&iacute;lica Menor, despu&eacute;s de haber proclamado como dogma la Asunci&oacute;n de Mar&iacute;a a los cielos. La Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a es el &uacute;nico templo que tiene el privilegio de representar el Misteri d&acute;Elx.<br />]]></description>
  <dc:date>2009-12-28T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El Consueta de Pedro Ibarra</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>El Consueta de Pedro Ibarra</strong> <strong>Ruiz</strong><br /><em>Fernando Garc&iacute;a Fontanet - Director del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />La confianza que los ilicitanos est&aacute;n demostrando hacia el Museo Escolar de Pusol se ha traducido en una aut&eacute;ntica avalancha de donaciones de todo tipo de piezas. La mayor&iacute;a de ellas de un gran valor sentimental, por ser recuerdos familiares heredados de padres a hijos, y que hubiera sido imposible pensar que se depositaran en nuestro Museo si no creyeran que estaban en un lugar seguro, confortable, sensible y respetuoso en su conservaci&oacute;n.<br /><br />Pasear por nuestras salas de exposiciones es rememorar &eacute;pocas, vivencias pasadas, a los visitantes mayores y proyectarlas hacia las nuevas generaciones permiti&eacute;ndoles la oportunidad de conocerlas y aprender sus valores. Es notable la cantidad y variedad de objetos, documentos, vestuario, cer&aacute;mica... valios&iacute;simos que se nos conf&iacute;an.<br /><br />Los ilicitanos creen en nuestro proyecto. Verdaderamente es apasionante participar en una donaci&oacute;n. Entrar en una &ldquo;cambra&rdquo; repleta de todo tipo de cachivaches, por ejemplo, puede ser un placer de dioses y disfrutar como un cosaco (como dir&iacute;an algunos), hurgando en una caja met&aacute;lica llena de mil tesoros. El caso es que sin darnos cuenta los fondos muse&iacute;sticos ha tenido un importante crecimiento, a todos los niveles, y hemos pensado ir mostrando, paulatinamente, en nuestras p&aacute;ginas algunos de nuestros hallazgos m&aacute;s notables.<br /><br />El Consueta de Pedro Ibarra es el primero que os vamos a mostrar. Fue en octubre de 2008, cuando una familia ilicitana hizo donaci&oacute;n de un importante lote de documentos y libros. Ya en el Museo empezamos a organizar el material. Entre los documentos y libros destacaban dos grandes tomos, algo ajados. Cuando los examinamos Antonio R&oacute;denas y yo, nos quedamos sorprendidos. En uno de ellos, de tapas rojas, se le&iacute;a el titulo en el lomo: LA FESTA y en la parte superior P. IBARRA.<br /><br />Era el Consueta que copi&oacute; e ilustr&oacute; nuestro prohombre en 1894. El segundo libro, encuadernado en verde, contiene una variada colecci&oacute;n de estampas y fotograf&iacute;as de acontecimientos comentadas por &eacute;l mismo. Pero abramos el Consueta o mejor, el libro LA FESTA, de P. Ibarra. Nos encontramos con un asombroso conjunto documental que empieza con un art&iacute;culo: &ldquo;La Festa. Un valioso juicio del sabio catedr&aacute;tico Excmo. Sr. D. Luis Tormo&rdquo; (P. Ibarra) aparecido en &ldquo;El Debate&rdquo;, en el a&ntilde;o 1930. Acto seguido aparece la copia de la carta que Gaspar Soler Chac&oacute;n escribe a su<em> &ldquo;Se&ntilde;or Honorat Mart&iacute; de Monssi Cavaller familiar del S+ Offisi y Capit&agrave; per sa Magestat en la Ciutat de Oriola&rdquo;</em>, con una espectacular portada con dibujo en el que aparece el Consueta sobre la palma, arpa y guitarra, con la firma del autor fechada en 1902, en el que relata <em>&ldquo;dels dos actes de la vespra y d&iacute;a de la festivitat de nostra S&ordf; de la sumptio&rdquo;.</em><br /><br />Esta copia est&aacute; enriquecida con un escudo her&aacute;ldico realizada en acuarela, seguida por el consueta firmada por P. Ibarra en 1900. Seguimos pasando p&aacute;ginas y aparece una <em>&ldquo;Relatio de les cosses mes principals de la Festivitat de nostra se&ntilde;ora de la Assumptio y de les antiguetats.... sacad del llibre que a compost Cristofol Sanz...&rdquo;</em> con el dibujo del escudo de Elche a color, y la copia a la letra de un cuaderno manuscrito de 29 p&aacute;ginas de las que copia 24 <em>&ldquo;...pues las restantes no tienen inter&eacute;s para m&iacute;, por tratarse de la genealog&iacute;a de D. Gaspar Soler Chac&oacute;n...&rdquo;</em> La presente copia la debe a un amigo que le ha prestado el manuscrito citado.<br /><br />Despu&eacute;s de estos pre&aacute;mbulos viene la copia del Consueta (folio 26) con un dibujo a plumilla de la Asunci&oacute;n de la Virgen con la leyenda:<em> &ldquo;MARIA VIRGO CAELOS ASCENDIT: GAUDETE, QUIA CUM CHRISTO REGNAT&rdquo; y el pi&eacute; AP. P&ordm;. F. Thoma Montiel, &amp; Vrrea: Depicta, &amp; Inventa. Anno 1709 Y escrita por el Bene&ordm;. Joseph Lozano y Roiz, Presb&iacute;tero endho a&ntilde;o 1907</em><em>&rdquo;</em><em>.</em><br /><br />Sigue la transcripci&oacute;n del texto comprendido entre los folios 28 al 44 y en el que se aprecian numerosas correcciones marginales, observaciones y peque&ntilde;os dibujos. Al final hay una nota que dice: <em>&ldquo;Antes de dar a luz este consueta, conviene cotejarlo con el que guarda J. M&ordf;. Ruiz, para a&ntilde;adirle algunos versos y peque&ntilde;os detalles y si no fuera posible, con el publicado por Pontes que lo tom&oacute; de Ruiz. Elche, 1&ordm; de Agosto de 1894 P. Ibarra&rdquo;.</em><br /><br />Adjunto hay un gran dossier sobre la Festa constituido por: <br /><br />&bull; Un folleto tur&iacute;stico de 20 p&aacute;ginas de Adolfo Herrera, con la explicaci&oacute;n de los or&iacute;genes y los dos actos de la Festa.<br />&bull; Defensa de la Festa. Debate epistolar entre Pedro Ibarra, Adolfo Herrera, Victor Balaguer y Federico Balart, (manuscritos por P. Ibarra) y el dossier de art&iacute;culos de prensa correspondientes, aparecidos con comentarios aclaratorios de P. Ibarra.<br />&bull; Articulos de prensa publicados en &ldquo;L&acute;Ilustration&rdquo;, de Paris, con el t&iacute;tulo: &ldquo;Les fetes de L&acute;Assomption&rdquo; ilustrado con fotografias de Elche y dibujos de los aparatos del Misteri.<br />&bull; Un art&iacute;culo de PIERRE PARIS, publicado en &ldquo;Le Correspondant&rdquo; en 1888, en Paris, con el t&iacute;tulo de &ldquo;Les fetes de l&acute;Asomption a Elche (Espagne).<br />&bull; Conjunto de art&iacute;culos de prensa, detallados, defendiendo La Festa, escritos por Emilio Dugi, Valentino (Teodoro Llorente), Rafael Mitjana y Leopoldo Soler y P&eacute;rez.<br />&bull; Art&iacute;culos sobre la Festa de P. Ibarra y Felipe Pedrell.<br />&bull; Ejemplar de &ldquo;La festa d&acute;Elche&rdquo; de Felipe Pedrell, dedicado a P. Ibarra por el autor.<br />&bull; Serie de art&iacute;culos de Enrique de Curzon y P. Ibarra.<br />&bull; Art&iacute;culo aparecido en &ldquo;Las Provincias&rdquo; en 1903, sobre el Drama Sacro de la Asunci&oacute;n de Elche, dirigido a Teodoro Llorente por el archivero de la Catedral de Valencia Roque Chab&aacute;s.<br />&bull; Art&iacute;culo de Nicol&aacute;s de Leyva, publicado en &ldquo;El Imparcial&rdquo; en 1902.: La Festa d&acute;Elche.<br /><br />Este es el principio de la divulgaci&oacute;n de los documentos, y resultados de las investigaciones que se est&aacute;n realizando sobre Aureliano Ibarra y Pedro Ibarra, depositados en los archivos de nuestro Museo, contando con la presencia de la investigadora del Museo Nacional de Arqueolog&iacute;a D&ntilde;a. Concha Pap&iacute; Rodes, del Departamento de Antig&uuml;edades Medievales, que ha permanecido unos d&iacute;as entre nosotros trabajando con la documentaci&oacute;n relacionada con Aureliano Ibarra, adem&aacute;s de la traducci&oacute;n realizada por el catedr&aacute;tico de espa&ntilde;ol de la Universidad de Toulouse, Sr. Francis Cerd&aacute;n investigador de la Festa y colaborador del Museo.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2009-11-30T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación del Tractor y la Trilladora agrícola</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Tractor y la Trilladora Agr&iacute;cola</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol ha procedido a lo largo de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os a gestionar la restauraci&oacute;n del conjunto compuesto por un tractor agr&iacute;cola marca Hanomag, y una trilladora modelo Ajuria-110, ambas piezas de mediados de los a&ntilde;os 50, donadas al Museo por D. Jos&eacute; Berenguer Sepulcre vecino de la Partida Rural de Matola de nuestra ciudad.<br /><br />Tras el acuerdo establecido entre el Museo y el Instituto de Ense&ntilde;anza Secundaria La Torreta de Elche, se procedi&oacute; a realizar una meticulosa restauraci&oacute;n del tractor a cargo de la Secci&oacute;n de Chapa y Pintura de dicho centro educativo, efectuando su reparaci&oacute;n, pintado de la carrocer&iacute;a, y puesta a punto del mismo.<br /><br />Sin embargo, cabe destacar que uno de los componentes en muy mal estado del tractor eran sus gruesas ruedas, trat&aacute;ndose de modelos no comercializados ya en nuestro pa&iacute;s, dado la antiguedad de las mismas, inici&aacute;ndose entonces gestiones desde el Museo con la firma comercial Neum&aacute;ticos Soledad, del grupo de empresas Soledad, para localizar dichos modelos en otros paises, finalmente con un resultado satisfactorio. De este modo, un equipo t&eacute;cnico m&oacute;vil de la empresa Neum&aacute;ticos Soledad procedi&oacute; a la sustituci&oacute;n y puesta a punto de las nuevas ruedas del tractor agr&iacute;cola.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2009-09-10T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Exposición MILITARES UNA PARTE DE NUESTRA HISTORIA</title>
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  <description><![CDATA[<strong><br />Exposici&oacute;n: &quot;Militares. Una parte de nuestra historia&quot;</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol viene desarrollando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os una extensa labor de recuperaci&oacute;n de documentaci&oacute;n y materiales de caracter militar, contando entre sus fondos con gran cantidad de piezas de vestuario, fotograf&iacute;as in&eacute;ditas y numerosos documentos y piezas militares, la mayor&iacute;a de ellas donadas al Museo por particulares. <br /><br />Gracias a la ayuda recibida por el Ministerio de Defensa de nuestro pa&iacute;s, se llev&oacute; a cabo una labor de inventariado y catalogaci&oacute;n de los extensos fondos de car&aacute;cter militar que ha ido recibiendo el Museo en el transcurso de los a&ntilde;os, posibilitando finalmente el desarrollo de la exposici&oacute;n tem&aacute;tica titulada &ldquo;<strong>Militares. Una parte de nuestra historia</strong>&quot;, exhibi&eacute;ndose de este modo gran parte de los fondos catalogados.<br /><br />La muestra se divid&iacute;a en tres secciones, la primera, la guerra de Cuba y la de Filipinas en las que participaron militares espa&ntilde;oles, la segunda, la guerra de Marruecos y la tercera esta dedicada a la contienda civil espa&ntilde;ola de 1936.<br /><br />En la muestra y dentro del apartado de Cuba y Filipinas, pudimos encontrar piezas tan curiosas como un sable kriss de los soldados filipinos, el historial militar y la medalla del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol concedida a un soldado ilicitano que combati&oacute; en las &uacute;ltimas colonias espa&ntilde;olas, y tambi&eacute;n destaca el uniforme de oficial de artiller&iacute;a del ejercito espa&ntilde;ol en Cuba.<br /><br />Entre otros, la muestra militar reconstru&iacute;a el paso por la guerra de &Aacute;frica de un soldado ilicitano, a trav&eacute;s de una serie de postales escritas a los familiares en la pen&iacute;nsula. El apartado que trataba la guerra civil espa&ntilde;ola mostraba, como dato de inter&eacute;s para los ilicitanos, la grabaci&oacute;n en disco de una marcha militar escrita por Aureliano Botella con el t&iacute;tulo de &quot;La Dama de Elche&quot;, el armamento utilizado por los dos bandos, donde destacaba una ametralladora Browning de finales del s-XIX.<br /><br />Tambi&eacute;n se mostraba diversa documentaci&oacute;n in&eacute;dita donde se detallaba ejecuciones y actos pol&iacute;ticos en la ciudad de Elche, durante y despu&eacute;s de la guerra civil espa&ntilde;ola.<br /><br />La exposici&oacute;n temporal del Museo Escolar de Pusol se inaugur&oacute; el pasado jueves 16 de octubre de 2008, y permaneci&oacute; abierta al p&uacute;blico hasta el 18 de diciembre de 2008, con una gran asistencia de visitantes a la misma.<br /><br />Comisario de la exposici&oacute;n: Jos&eacute; Manuel G&oacute;mez Giner<br />]]></description>
  <dc:date>2008-10-20T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El comercio CONFECCIONES BELTRÁN de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio CONFECCIONES BELTR&Aacute;N de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el comercio CONFECCIONES BELTR&Aacute;N, anta&ntilde;o situado en la calle El Salvador, n&ordm; 1 de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, expositores, piezas de tela, sombreros, utensilios y documentaci&oacute;n del comercio en enero del a&ntilde;o 2000, al Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, tras la donaci&oacute;n realizada por D. Rafael Beltr&aacute;n Mi&ntilde;ana, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio CONFECCIONES BELTR&Aacute;N abri&oacute; sus puertas por iniciativa de su fundador D. Rafael Beltr&aacute;n Rom&aacute;n en los primeros a&ntilde;os del siglo XX, traslad&aacute;ndose en 1924 a la calle El Salvador, n&ordm; 1, sucedi&eacute;ndole a&ntilde;os m&aacute;s tarde su hijo D. Rafael Beltr&aacute;n Irles, quien tambi&eacute;n cedi&oacute; el negocio a sus hijos y &uacute;ltimos titulares los Beltr&aacute;n Mi&ntilde;ana, hasta su cierre por jubilaci&oacute;n en 1988. Comercio situado en la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, dedicado en sus inicios a la venta de sombreros, gorras y boinas, oferta que ampli&oacute; con el tiempo a la venta de camisas, guantes y corbatas para caballeros. <br /><br />En 1954 los Beltr&aacute;n adquirieron en traspaso la Paqueter&iacute;a de Francisco Moll&aacute; existente en el n&ordm; 2 de la calle El Salvador, al jubilarse este y no tener hijos que continuaran con la actividad comercial, (venta de juguetes de bajo precio, mercer&iacute;a y art&iacute;culos de regalo), personaje que metido en a&ntilde;os se caracterizaba por llevar un largo guardapolvos de color gris que casi rozaba el suelo. Ambos comercios eran esquinas con escaparates y puertas de acceso por la actual calle Troneta, que durante muchos a&ntilde;os se llam&oacute; calle Eduardo Dato. Los Beltr&aacute;n hicieron una  peque&ntilde;a reforma mientras esperaban el derribo y nueva construcci&oacute;n del inmueble, que ya ten&iacute;an proyectada los due&ntilde;os del edificio. Una vez acabadas estas obras, el local comercial se ampli&oacute; con planta de entresuelo y s&oacute;tano.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-30T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El Comercio ALMACENES PARREÑO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio ALMACENES PARRE&Ntilde;O de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el comercio ALMACENES PARRE&Ntilde;O, anta&ntilde;o situado en la calle El Salvador, n&ordm; 4 de Elche. El comercio ocupaba la planta baja y el primer piso del inmueble, al que se acced&iacute;a por una escalera interior de la tienda, que fue durante muchos a&ntilde;os la vivienda familiar de estos comerciantes. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, expositores, productos, piezas y utensilios en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio ALMACENES PARRE&Ntilde;O abri&oacute; sus puertas en 1895 por iniciativa de D. Ricardo Parre&ntilde;o Hern&aacute;ndez, quien comenz&oacute; a vender tabaco, cerillas y barajas de cartas, aunque con el paso del tiempo ampli&oacute; su actividad a la venta de productos de mercer&iacute;a, paqueter&iacute;a y perfumer&iacute;a, siendo su verdadera especialidad la venta de juguetes en Navidad. Comercio situado en la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, hasta su cierre por jubilaci&oacute;n de su &uacute;ltimo propietario D. Ricardo Parre&ntilde;o Campello, hijo del fundador. Recordar tambi&eacute;n alguno de los dependientes que tubo la mercer&iacute;a como fue Mercedes Garc&iacute;a durante muchos a&ntilde;os.<br /><br />Durante muchas d&eacute;cadas los juguetes que se vend&iacute;an eran de madera y met&aacute;licos, alguno de ellos pintados a mano, incluso los hab&iacute;a articulados y con movimiento que llenaban de entusiasmo y expectaci&oacute;n a los consumidores de la &eacute;poca. Los juguetes de pl&aacute;stico, los que funcionaban con pilas y los el&eacute;ctricos tardar&iacute;an unos a&ntilde;os en aparecer. El gran bazar de Almacenes Parre&ntilde;o ya dispon&iacute;a en la &eacute;poca de una zona para la venta de art&iacute;culos de todo a 0,90 c&eacute;ntimos de peseta. <br /><br />Ricardo Parre&ntilde;o Hernandez junto con otros dos comerciantes de la calle El Salvador, Antonio Sempere alias &quot;Pesolera&quot; personaje alegre que regentaba Tejidos Sempere, comercio situado en el n&ordm; 7 de la calle, y Luis Latour propietario de la peque&ntilde;a zapater&iacute;a Latour, situada en la calle Zumalac&aacute;rregui, actual calle El Passatge, dignificaron el papel de los personajes del antiguo Ayuntamiento de la ciudad (corregidores de la &eacute;poca), que figuraban en las fiestas de la Venida de la Virgen, que hasta entonces hab&iacute;an estado representados de forma bufa por personas carentes de toda seriedad.   <br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-29T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>La SOMBRERERÍA y CAMISERÍA CAMPELLO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la SOMBRERER&Iacute;A y CAMISER&Iacute;A CAMPELLO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n la SOMBRERER&Iacute;A y CAMISER&Iacute;A CAMPELLO, anta&ntilde;o situada en la calle El Salvador, n&ordm; 6 de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, piezas, tejidos, sombreros, estuches, perchas, utensilios y documentaci&oacute;n en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando su recuperaci&oacute;n integral. <br /><br />La SOMBRERER&Iacute;A y CAMISER&Iacute;A CAMPELLO abri&oacute; sus puertas en 1936 por iniciativa de D. Jos&eacute; Campello Brotons y D&ntilde;a. Magdalena Chorro y Juan, dedicado a la venta de sombreros, gorras, boinas, camisas, chaquetas, abrigos, sombreros, corbatas y cinturones, adem&aacute;s de otros art&iacute;culos para caballeros, tambi&eacute;n simultaneaba la venta de loter&iacute;as, siendo entonces la &uacute;nica administraci&oacute;n de loter&iacute;as de la poblaci&oacute;n. Comercio situado en la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, actualmente Administraci&oacute;n de Loter&iacute;as n&ordm; 1, dedicado &uacute;nicamente a la venta de loter&iacute;as y apuestas del estado.<br /><br />Resulta curioso respecto al local de este comercio que hasta el a&ntilde;o 1945(?) dispusiera de cuadra, siendo por lo tanto necesario realizar la extracci&oacute;n peri&oacute;dica de estiercol del establo a la vista de los transe&uacute;ntes de la calle, cuando por estas fechas ya resultaba ins&oacute;lito la existencia de caballerizas en inmuebles del centro de la ciudad. Los pisos altos del inmueble eran la vivienda familiar.  <br /><br />La donaci&oacute;n la compone un extenso conjunto de mobiliario, piezas y g&eacute;neros de gran valor, aunque cabe destacar la interesante documentaci&oacute;n recuperada que nos ofrece una detallada vis&oacute;n de la vida comercial del establecimiento y de la propia ciudad, los documentos de cr&eacute;dito utilizados, los recibos de las agencias de transportes, como &quot;La Ilicitana&quot;, &quot;La Ruta Ib&eacute;rica&quot; o &quot;G&oacute;mez&quot;, en cuyos impresos descubrimos el dibujo publicitario de unos carros o de unos camiones que ya desaparecieron de nuestras carreteras. Las cartas, los impresos, las tarjetas postales comerciales, las tarjetas de visita y una entra&ntilde;able muestra de felicitaciones navide&ntilde;as con los mejores deseos de profesionales tales como carreteros, vigilantes o engrasadores de persianas. Son numerosos los impresos bancarios y los recibos de impuestos municipales y otras contribuciones, adem&aacute;s de las p&oacute;lizas de seguros, las fichas de proveedores y los copiadores de cartas. Los muestrarios, cat&aacute;logos y etiquetas recuperados nos ayudan a descubrir aspectos relacionados con el escaparatismo, las modas y los precios de la &eacute;poca. <br /><br />Otro importante conjunto documental lo constituye la extensa biblioteca familiar, con centenares de t&iacute;tulos sobre los temas m&aacute;s variados, entre los que destacan los libros de tem&aacute;tica religiosa, los escolares y de texto y las colecciones de novelas de los a&ntilde;os veinte, como &quot;La Novela Corta&quot; o &quot;La Novela Semanal&quot;. En cuanto a la prensa destacamos las cabeceras de diarios madrile&ntilde;os como &quot;ABC&quot; y &quot;Signo&quot;, as&iacute; como abundantes n&uacute;meros y recortes de peri&oacute;dicos locales y provinciales, tales como &quot;Informaci&oacute;n&quot;, &quot;La Verdad&quot; o &quot;Lunes&quot;, recogidos a lo largo de cuatro d&eacute;cadas, desde la inmediata posguerra civil hasta la cercana actualidad de los a&ntilde;os ochenta.<br /><br />Entre las revistas nos encontramos n&uacute;meros de &quot;Blanco y Negro&quot; de los a&ntilde;os treinta, as&iacute; como &quot;Lecturas&quot; y &quot;Para ti&quot; (revista argentina), de los a&ntilde;os 40, adem&aacute;s de varios ejemplares de las revistas de humor &quot;Can Can&quot; y &quot;DDT&quot;, de los a&ntilde;os 60. Y una importante colecci&oacute;n de tebeos, entre la que destacamos varios cientos de ejemplares de la desaparecida editorial Bruguera, correspondientes a los a&ntilde;os sesenta y setenta, donde &quot;Pulgarcito&quot;, &quot;Din Dan&quot; o &quot;T&iacute;o Vivo&quot; son algunas de las cabeceras m&aacute;s significativas.<br /><br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-28T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>La IMPRENTA Vda. de MONSERRATE de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la IMPRENTA Vda. de MONSERRATE de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n la IMPRENTA Vda. de MONSERRATE GUILABERT, anta&ntilde;o situada en la calle El Salvador, n&ordm; 10 de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, maquinaria, piezas, herramientas, material de papeler&iacute;a, material de oficina y documentaci&oacute;n de la empresa en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, donadas al Museo por su propietario Jos&eacute; Guilabert Agull&oacute; (Pepito el de la imprenta) en septiembre de 1999, quien colabor&oacute; en su montaje, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de las mismas. <br /><br />La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndo su recuperaci&oacute;n integral. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, construyendo una recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />Monserrate Gilabert Valero crea una imprenta en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 20 en el entorno de la calle Solares de Elche, traslad&aacute;ndola en la primera mitad de los a&ntilde;os 30 a un local de la calle El Salvador que ocupaba la Imprenta Moderna, calle que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, compartiendo local el taller de impresi&oacute;n y el comercio de papeler&iacute;a. Durante muchos a&ntilde;os lleg&oacute; a imprimir, entre otras, la prestigiosa revista &quot;Festa d&acute;Elig&quot;, durante los a&ntilde;os 40 y 50, editando e imprimiendo la mayor&iacute;a de los primeros semanarios locales de la &eacute;poca que apenas conten&iacute;an 4 a 8 p&aacute;ginas.<br /><br />En 1973 por falta de espacio, la Imprenta Vda. de Monserrate Guilabert fue ampliada y mejorada, trasladando el taller de impresi&oacute;n a un inmueble de la calle Torres Quevedo, adquiriendo entonces el moderno &quot;comod&iacute;n&quot; que tambi&eacute;n form&oacute; parte de la donaci&oacute;n recibida. El comercio de papeler&iacute;a continu&oacute; en la calle El Salvador hasta 1992, fecha en la que al igual que otros comercios, abandon&oacute; definitivamente este lugar, para trasladarse a la cercana calle San Miguel, donde permaneci&oacute; hasta su cierre en 1997. El taller de impresi&oacute;n cerr&oacute; sus puertas en 1999 por jubilaci&oacute;n de su propietario Jos&eacute; Guilabert Agull&oacute;, siendo durante m&aacute;s de setenta a&ntilde;os uno de los principales exponentes locales del sector de las artes gr&aacute;ficas. <br /><br /><u>Proceso de Impresi&oacute;n:</u><br /><br />El proceso de impresi&oacute;n considerado tradicional (manual empleando letras de plomo alineadas), anterior a la llegada de la moderna maquinaria, constaba de los siguientes pasos: <br /><br />&bull; 1&ordm;.- Se seleccionaban las letras pertinentes de los comodines y se colocaban ordenadamente en el componedor.<br />&bull; 2&ordm;.- Los tipos ordenados en el componedor se pasaban al galer&iacute;n (de madera los antiguos y met&aacute;licos los modernos), donde se un&iacute;an formando el molde.<br />&bull; 3&ordm;.- En la mesa de montaje se sujetaba el molde con las cu&ntilde;as y se configuraba la rama.<br />&bull; 4&ordm;.- Se iniciaba el proceso en la m&aacute;quina minerva, aunque previamente se realizan los siguientes pasos:<br />  4&ordm;/a.- Batido de la tinta. Consist&iacute;a en echar tinta en los rodillos de la m&aacute;quina, para que al imprimir se distribuyese <br />            de forma homog&eacute;nea en el papel.<br />  4&ordm;/b.- Colocaci&oacute;n de la cama (conjunto de diez o doce hojas de papel sobre el que se imprim&iacute;a).<br />  4&ordm;/c.- Regulaci&oacute;n la presi&oacute;n de la m&aacute;quina.<br />  4&ordm;/d.- Se realizaba la primera prueba del molde sobre la cama. Tradicionalmente, para no desecharla tan pronto y <br />            poder reutilizarla, la cama se secaba con polvos talco. A lo largo del proceso de impresi&oacute;n se colocaban <br />            varias camas.<br />  4&ordm;/e.- Colocaci&oacute;n de las capuchinas (similares a unas agujas) que ayudaban a fijar la posici&oacute;n del papel.<br />&bull; 5&ordm;.- Comenzar a imprimir. <br /><br />Cuando hab&iacute;a finalizado la impresi&oacute;n, se frotaba la rama (antes de aflojarla), con un cepillo mojado en gasolina para eliminar los restos de tinta existentes. Posteriormente se introduc&iacute;a la rama en un barre&ntilde;o con agua y sosa para acabar su limpieza (a este paso se le denominaba bruzar). M&aacute;s tarde se desmontaba el galer&iacute;n y se colocaba cada pieza en su lugar (distribuir). Las perforadoras y troqueladoras se utilizaban en el manipulado posterior al proceso de impresi&oacute;n.]]></description>
  <dc:date>2007-01-27T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La MERCERÍA RICO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la MERCER&Iacute;A RICO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n la MERCER&Iacute;A RICO, anta&ntilde;o situada en la calle Zumalac&aacute;rregui (actual calle El Passatge), esquina a la calle El Salvador de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, productos, piezas y utensilios en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, construyendo una recreaci&oacute;n mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />La MERCER&Iacute;A RICO abri&oacute; sus puertas por iniciativa de D. Jos&eacute; Rico Coves y su esposa Vicenta Irles, comercio dedicado a la venta de productos de mercer&iacute;a, venta de juguetes y despacho de quinielas, situado en la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, pasando a ser regentado por D&ntilde;a. Carmen Rico Irles, hija de los fundadores, hasta su jubilaci&oacute;n. <br /><br />Todos los a&ntilde;os a la llegada de la Navidad, los propietarios Jos&eacute; Rico y su esposa Vicenta, colocaban en la puerta del comercio la figura del Rey Mago Negro, al que los ni&ntilde;os entregaban las cartas con las peticiones de regalos. Los escaparates del comercio se llenaban de mu&ntilde;ecas fabricadas en Castalla y Onil, cochecitos, espadas, y mil juguetes m&aacute;s, junto a peque&ntilde;as reproducciones de la Dama de Elche y la palmera con un &quot;munyior&quot;.<br /><br />Jos&eacute; Rico Coves hab&iacute;a sido en su juventud dependiente del comercio de tejidos Confecciones Irles, fundado por los hermanos Angelita, Vicente y Jos&eacute; Irles P&eacute;rez, situado tambi&eacute;n en la popular y c&eacute;ntrica calle El Salvador de la ciudad.  <br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-26T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El Comercio MONFERVAL de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio MONFERVAL de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el Comercio MONFERVAL, anta&ntilde;o situado en la calle Zumalac&aacute;rregui, n&ordm; 2 (actual calle El Passatge) de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, expositores, productos, piezas, material de oficina y documentaci&oacute;n del comercio en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase, durante los meses de noviembre y diciembre de 1999, a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio MONFERVAL abri&oacute; sus puertas en 1941 por iniciativa de los socios D. Jos&eacute; Montenegro Llopis, D. Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez Parre&ntilde;o y D. Juan Valera Montoro, en la calle Zumalac&aacute;rregui, n&ordm; 2, junto a la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, dedic&aacute;ndose a la venta de m&aacute;quinas y productos de fotograf&iacute;a, aparatos de radio, tocadiscos, magnet&oacute;fonos, reproducciones, discos y casetes de m&uacute;sica. <br /><br />El 23 de mayo de 1957 se traslad&oacute; a la calle Calvo Sotelo, n&ordm; 12, actual calle Corredera, regentado por Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez Parre&ntilde;o hasta su jubilaci&oacute;n en 1988, pasando entonces a regentarlo su esposa Josefina Candela Navarro, cerrando finalmente sus puertas en 1996. Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez Parre&ntilde;o (enero 1925 - enero 2009), fue un notable fot&oacute;grafo, corresponsal de TVE en Elche, y concejal de obras del Ayuntamiento de Elche en la Corporaci&oacute;n presidida por Vicente Quiles entre los a&ntilde;os 1974 y 1979. <br /><br />Abrir Documento Adjunto: Diario La Vanguardia Espa&ntilde;ola, domingo 14 de agosto de 1960, p&aacute;gina 9, donde aparece una noticia ilustrada con fotograf&iacute;a de Monferval.]]></description>
  <dc:date>2007-01-25T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El Comercio MONFERVAL de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio MONFERVAL de Elche</strong><br /><em>Jos&eacute; Pedro Fern&aacute;ndez Candela - Bi&oacute;logo y profesor del IES Sixto Marco de Elche / Hijo de Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez Parre&ntilde;o (Monferval)</em><br /><br />En el centro del comercio ilicitano hab&iacute;a un establecimiento muy conocido, estaba situado cerca de las cuatro esquinas, frente a Brufal, junto a la alpargater&iacute;a de Sixto Marco. Estas son las referencias que nos hacen recordar una &eacute;poca hoy, ya lejana, sustituida actualmente por la modernidad de las tiendas de ropa joven. Fue un comercio moderno, que el tiempo lo dej&oacute; desfasado, al mantener sus caracter&iacute;sticas, jam&aacute;s hizo descuentos ni sald&oacute; nada, por ese motivo el Museo Escolar de Pusol ha recuperado una gran parte de dicho negocio.<br /><br />Pero volvamos al principio. Monferval era el nombre de un fot&oacute;grafo, un corresponsal de televisi&oacute;n, el apellido de los hijos, un comercio. A los hijos se nos conoce &ldquo;pel fill de Monferval&rdquo;, tanto en el colegio o en el comercio ilicitano. Pocos sab&iacute;an que significaba. La verdad es que solo le correspond&iacute;a la tercera parte: FER. Un nombre que lleg&oacute; a sustituir el suyo de pila: Juli&aacute;n, que junto con tres amigos se asociaron para formar una tienda, que llevar&iacute;a el nombre de los tres socios MONtenegro, FERn&aacute;ndez, VALera (MONFERVAL). Su primera ubicaci&oacute;n fue en la calle Zumac&aacute;rregui, junto a la calle de El Salvador.<br /><br />Estuvo abierta desde el a&ntilde;o 1941 hasta 1957, dedicada a la venta de material fotogr&aacute;fico, ya que este tipo de producto solo lo tenia la Droguer&iacute;a de P&eacute;rez Segu&iacute;. Como hab&iacute;a que conocer el tema se busc&oacute; a un t&eacute;cnico: Valera, hijo del propietario de Foto F&eacute;nix. Y como el material escaseaba, no qued&oacute; mas remedio que compaginar el negocio con discos de m&uacute;sica cl&aacute;sica y zarzuela, g&eacute;nero que gustaba mucho.<br /><br />La venta de tocadiscos de la marca DUAL, guitarras, bandurrias y todo tipo de instrumentos musicales de cuerda. Los compr&aacute;bamos en Valencia de la Viuda de Roca. Las circunstancias obligaron a buscar material, ya que a este pueblo no llegaba. As&iacute; fue buscando de aqu&iacute; y all&aacute;, al mejor precio y lo m&aacute;s moderno, hab&iacute;a que traer las novedades antes que la competencia. Ciudades como Sevilla, Madrid y Barcelona, fueron los centros suministradores de material fotogr&aacute;fico, hasta que al final la firma KODAK les acept&oacute; como cliente n&deg; 0364, suministrando material procedente de las importaciones de<br />Am&eacute;rica e Inglaterra.<br /><br />El 23 de mayo de 1957 se traslad&oacute; a un lugar m&aacute;s comercial para el negocio de la fotograf&iacute;a, lugar de paso obligado en la ciudad. Estaba situado en la calle Calvo Sotelo, n&ordm; 12, actual calle Corredera, estando ya abastecidos de todas las marcas AGFA, NEGRA, VALCA, KODAK PERUTZ... Durante mucho tiempo el distintivo oficial de la marca KODAK era exclusiva de este comercio, y por tanto era el &uacute;nico que pod&iacute;a vender y comprar productos de esta marca. As&iacute;, el Hospital, en sus primeros a&ntilde;os pretendi&oacute; comprar material de KODAK directamente, a lo que la empresa se neg&oacute;, y tuvieron que ir al establecimiento de MONFERVAL para realizar el pedido. <br /><br />La tienda por aquel entonces ya parec&iacute;a un bazar: discos, casetes, y al final, all&aacute; por los a&ntilde;os noventa, con la irrupci&oacute;n del CD, llegamos tarde frente a la competencia, pero nos hicimos un hueco en el comercio con dicho producto. En el a&ntilde;o 1988 dej&oacute; de ser titular y pas&oacute; a regentarlo Josefina Candela, y finalizando el milenio por el a&ntilde;o 1996 cerr&oacute; sus puertas. El establecimiento mantuvo el escaparate como testimonio de esa fauna local y ex&oacute;tica de los pioneros del comercio ilicitano, pronto entraron las palas, se encontraron los cimientos de una antigua casa medieval, se tap&oacute; todo y ya tenemos una nueva tienda del nuevo Elx ciudad habitable.<br /><br />Es dificil contar tantas an&eacute;cdotas que ocurrieron en la tienda, antigua casa de los Bemad, pero algunas de ellas dejaron huella en este comercio singular. En el apartado discogr&aacute;fico que siempre me gust&oacute; llevar, resaltar&eacute; lo siguiente: Cada 13 de agosto una vez visto el Misteri se vend&iacute;an muchos vinilos, del disco cuya portada era una preciosa foto de la Magrana, se grab&oacute; en Santa Mar&iacute;a, con la ayuda de la UNESCO, y como mestre de Capella D. Gin&eacute;s Rom&aacute;n, el disco era &quot;monoural&quot; y llevaba en su interior una foto de las Mar&iacute;as, realizada por mi padre, aunque no lo indicara, como tampoco el nombre de los cantores que por supuesto eran del pueblo de Elche, como el: San Joan de Sooo. Mi padre siempre pon&iacute;a el Ternari y era una venta segura, el disco pertenec&iacute;a a la colecci&oacute;n de M&uacute;sica Antigua Espa&ntilde;ola y ten&iacute;a como referencia HHS 12/13 era un doble &aacute;lbum. Agotada la edici&oacute;n se hizo una segunda, despu&eacute;s de mucho rogar, esta se realiz&oacute; en est&eacute;reo y como portada una foto de la Bas&iacute;lica de la Santa Mar&iacute;a, ya sin fotograf&iacute;as en el interior.<br /><br />En aquel tiempo el vinilo sucumb&iacute;a y la moda era el casete con el fin de no perder la modernidad, habl&oacute; con el representante en Alicante de Hispavox, Juan Puertas, para que hicieran una edici&oacute;n en casete, cosa que consigui&oacute; &ldquo;como un encargo privado&rdquo; e hizo una edici&oacute;n de 500 unidades, el m&iacute;nimo, no har&aacute; falta decir que en aquellos tiempos tuvimos casetes para rato, pero al final conseguimos distribuirlos por todo Elche. Esta versi&oacute;n se edit&oacute; posteriormente en CD, y as&iacute; el Misteri nunca falt&oacute; en nuestro escaparate.<br /><br />Tambi&eacute;n es el responsable de la portada del disco EP Habaneras de Espa&ntilde;a, donde el sello Hispavox hizo una grabaci&oacute;n en EP de la Coral Ilicitana con los temas: Aromas ilicitanos, el Himno a Elche, que inundaba las noches ilicitanas de Radio Elche en el programa &quot;Silueta de la Ciudad&quot; y la habanera &quot;Espero&quot;. Hubo un tiempo que el casete compiti&oacute; con una cinta llamada, cartucho de 8 pistas, que seg&uacute;n dec&iacute;an reproduc&iacute;a mejor, pero obtuvo poco &eacute;xito. La tienda era un lugar para la fotograf&iacute;a y la m&uacute;sica, muchos ilicitanos revelaban sus fotos familiares. Cientos y cientos de fotograf&iacute;as se revelaban en blanco y negro al tama&ntilde;o 7x10 en brillo o mate (papel mil puntos). Fot&oacute;grafos de Elche como Garc&iacute;a, Formig&oacute;, Samper, Ezequiel, y de poblaciones cercanas les serv&iacute;amos el material fotogr&aacute;fico.<br /><br />La juventud tambi&eacute;n buscaba en el escaparate el disco de novedad, el single o LP, alguna que otra vez o&iacute;amos decir de nuestros clientes, &ldquo;si aqu&iacute; no lo encuentras ya no lo busques&rdquo;. Acontecimientos como recitales de Manolo Escobar en el Gran Teatro, hac&iacute;an aumentar las ventas y por tanto hab&iacute;a que reponer sus discos del representante de Belter en Alicante. En los mejores tiempos de la industria discogr&aacute;fica, en Alicante hab&iacute;a representantes con dep&oacute;sito de las siguientes marcas: Primitivo con Zafiro, sello que llevaba a Joan Manuel Serrat, eso s&iacute;, en castellano, Luis Berenguer de Columbia con Julio Iglesias, Puertas de Hispavox con el Misteri y el Pop Espa&ntilde;ol, y Belter de Lu&iacute;s con toda la m&uacute;sica espa&ntilde;ola, esto hizo que la juventud ilicitana estuviera al d&iacute;a. &iexcl;Mirad algunos de vuestros viejos vinilos, que aun llevan una etiqueta negra con la que identificamos los discos de MONFERVAL!<br /><br />Para diversificar la oferta utilizamos una fotocopiadora, con un sistema semejante al fotogr&aacute;fico. Una m&aacute;quina expendedora de carretes para venderlos en d&iacute;as festivos, a veces no quedaba m&aacute;s remedio que acudir a desatascarla. Tambi&eacute;n una b&aacute;scula, eso s&iacute;, de una peseta, y como se pesaba tanta gente acabamos compr&aacute;ndola y no ir al 50% de los beneficios, al final la colocamos dentro cuando la arrancaron y la pusieron en la carretera nacional de la Corredora.<br /><br />Fue un lugar de tertulias, no envidiar&iacute;a al Caf&eacute; ..., era un sitio para quedar, informarse y para localizar al Sr. Parre&ntilde;o por la secretaria de TVE, Maite, y mandarlo a grabar im&aacute;genes para el programa AITANA. Al final fue el lugar donde se organizaba el tren Blanco de Elche para Lourdes. La tienda dio lugar a muchas m&aacute;s an&eacute;cdotas, espero que alg&uacute;n un d&iacute;a mi padre las deje escritas, para formar parte de esa peque&ntilde;a historia del comercio ilicitano.]]></description>
  <dc:date>2007-01-24T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La DROGUERÍA F. PÉREZ SEGUÍ de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la DROGUER&Iacute;A F. P&Eacute;REZ SEGU&Iacute; de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n la DROGUER&Iacute;A F. P&Eacute;REZ SEGU&Iacute;, anta&ntilde;o situada en la calle El Salvador, n&ordm; 24 de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, vitrinas, productos, envases, herramientas, utensilios y documentaci&oacute;n del comercio en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban apenas deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo de cristal situado en la fachada del comercio presentaba numerosos desperfectos, efectuando la recuperaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio DROGUER&Iacute;A F. P&Eacute;REZ SEGU&Iacute; abri&oacute; sus puertas en diciembre de 1916 por iniciativa de D. Francisco P&eacute;rez Segu&iacute;, convirti&eacute;ndose en la primera droguer&iacute;a de la ciudad de Elche, donde se vend&iacute;an art&iacute;culos de herborister&iacute;a, material fotogr&aacute;fico (primer laboratorio dedicado al revelado de placas y carteles), elaboraci&oacute;n y venta de perfumes, pinturas, pigmentos, aceites, art&iacute;culos de higiene personal, productos de limpieza, numerosos utensilios y herramientas diversas, adem&aacute;s de art&iacute;culos de broma usados en fiestas y carnavales. <br /><br />La droguer&iacute;a, al principio de su apertura se llam&oacute; Droguer&iacute;a del Romero, debido a que su fundador Francisco P&eacute;rez Segu&iacute; hab&iacute;a sido dependiente de la Droguer&iacute;a del Romero en la ciudad de Alicante, pero poco tiempo despu&eacute;s se cambi&oacute; el r&oacute;tulo, poniendo el nombre por la que fue conocida hasta su cierre. Tambi&eacute;n, y debido a que Francisco P&eacute;rez Segu&iacute; ven&iacute;a de Alicante junto con su hermano Rogelio P&eacute;rez Segu&iacute; que trabajaba con &eacute;l, por algunos clientes del Campo de Elche, era conocida como &quot;La Droguer&iacute;a dels Alicantins&quot;. Igualmente se la llamaba como la &quot;Droguer&iacute;a Vella&quot;, debido a la apertura en 1934 y en la misma calle de la llamada Nueva Droguer&iacute;a, por parte de Jes&uacute;s Guirao Gonz&aacute;lez que fuera dependiente de Francisco P&eacute;rez Segu&iacute;. <br /><br />Con anterioridad al establecimiento de la droguer&iacute;a en la planta baja del n&ordm; 24 de la calle El Salvador, parece ser que fue vivienda y despacho de un abogado apellidado Rojas, que al fallecer la familia vino a menos y tubo que abandonar la casa. <br /><br />El comercio estaba situado en la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, hasta su cierre en el a&ntilde;o 1994. Tras el fallecimiento de su fundador Francisco P&eacute;rez Segu&iacute;, le sucedi&oacute; su esposa la Sra. Soriano, que tras su jubilaci&oacute;n le sucedi&oacute; el hijo mayor de estos Jos&eacute; P&eacute;rez Soriano. Tras el fallecimiento de Jos&eacute; pas&oacute; a ser titular su hermano y &uacute;ltimo propietario Francisco P&eacute;rez Soriano, hijo del fundador, hasta su jubilaci&oacute;n despu&eacute;s de 50 a&ntilde;os de vida laboral en la droguer&iacute;a. Los pisos altos del inmueble eran la vivienda familiar, aunque hasta los a&ntilde;os 40 el segundo piso estuvo alquilado a la familia Garc&iacute;a Campello.<br /><br />Recordar tambi&eacute;n alguno de los dependientes que tubo la droguer&iacute;a en el transcurso de su larga vida comercial como: Rogelio P&eacute;rez Segu&iacute;, hermano del fundador; Jes&uacute;s Guirao Gonz&aacute;lez y su hermano Jos&eacute; Guirao Gonz&aacute;lez, durante los primeros a&ntilde;os de apertura; Rafael Va&ntilde;&oacute; y su hermano Eduardo Va&ntilde;&oacute;; Jos&eacute; Moy&aacute;; y Ram&oacute;n Parre&ntilde;o que trabaj&oacute; en el comercio desde los 14 a&ntilde;os, hasta su cierre, despu&eacute;s de casi 50 a&ntilde;os de vida laboral en la droguer&iacute;a.]]></description>
  <dc:date>2007-01-23T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La Calle de El Salvador de Elche / Principios del Siglo XX</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>La Calle de El Salvador de Elche / Principios del Siglo XX - Recuperaci&oacute;n de la DROGUER&Iacute;A F. P&Eacute;REZ SEGU&Iacute;</strong><br /><em>Francisco P&eacute;rez Soriano - Droguero jubilado</em><br /><br />Cuando en diciembre de 1916 mi padre abri&oacute; la primera droguer&iacute;a de Elche, la calle de El Salvador iniciaba una etapa que la llev&oacute; a ser durante mucho tiempo la calle comercial por excelencia de la ciudad. No hac&iacute;a mucho tiempo que se hab&iacute;a adoquinado su calzada, ya que ten&iacute;a aceras desde 1880. Vetustos comercios hab&iacute;an desaparecido, entre ellos &quot;La Especier&iacute;a&quot;, cuyo lugar vino a ocupar el acreditado comercio &quot;Almacenes Parre&ntilde;o&quot;, y la tienda de F. Modesto Aznar, que vend&iacute;a seg&uacute;n rezaban sus modestos anuncios, libros rallados y papeles pautados, ubicada en la Replaceta de El Salvador. <br /><br />Durante los primeros a&ntilde;os de la posguerra se hicieron obras que cambiaron el aspecto de la v&iacute;a, y aprovechando un edificio medio derruido, m&aacute;s bien casi solar, se abri&oacute; la calle Zumalac&aacute;rregui en su primer tramo (actual calle El Passatge), es decir, el tramo que enlaza con la calle San Isidro.<br /><br />Por aquellos a&ntilde;os la vida de los comerciantes se circunscrib&iacute;a al diario itinerario de casa al trabajo y del trabajo a casa, la jornada era de 12 o 14 horas, y si a ello a&ntilde;adimos que tambi&eacute;n los domingos por la ma&ntilde;ana permanec&iacute;an abiertos los comercios, vemos que el panorama no era muy alagador que digamos. Fueron estos sacrificios los que pusieron los cimientos del floreciente comercio que a partir de la llegada de la Segunda Rep&uacute;blica, con la aplicaci&oacute;n efectiva de las 48 horas de trabajo semanales y el descanso dominical obligatorio, que dicho sea de paso ya se hab&iacute;a decretado en 1904, se comenz&oacute; a disfrutar en Elche. Seg&uacute;n dec&iacute;a mi padre cundi&oacute; el pesimismo entre los comerciantes, que eran de la opini&oacute;n de que estas medidas ser&iacute;an la ruina de los negocios.<br /><br />Cuando en abril de 1931 se proclam&oacute; la Segunda Rep&uacute;blica, la calle El Salvador cambi&oacute; de nombre pasando a llamarse Mariana Pineda, si bien es cierto que el nombre no lleg&oacute; a calar en el pueblo para quien siempre fue el &quot;carrer Salvaor&quot;. Uno de los primeros recuerdos que tengo de la calle era la curiosa costumbre que ten&iacute;an los indigentes que en ella ped&iacute;an. Todos los s&aacute;bados, y antes de la apertura de los establecimientos, formaban una larga cola, y pasando de puerta en puerta iban recibiendo las limosnas, que conocedores de la costumbre les iban dando los comerciantes apostados en las puertas de sus tiendas. Tras la guerra civil espa&ntilde;ola, la calle recobr&oacute; su antigua denominaci&oacute;n. Tal era la importancia que ten&iacute;a la calle en la &eacute;poca, que las procesiones del Corpus, de Semana Santa y la Venida de la Virgen discurr&iacute;an solemnemente por ella, pese a su estrechez.<br /><br />En la calle El Salvador las aceras eran tan estrechas, que cuando se abr&iacute;an las puertas de los diferentes comercios (eran de madera noble, pesadas y abr&iacute;an hacia afuera), los transe&uacute;ntes deb&iacute;an utilizar la calzada. La calle era de direcci&oacute;n &uacute;nica desde la calle Sagasta (actual calle Troneta), hasta la plaza de la Iglesia de El Salvador, donde hab&iacute;a un kiosco-fuente de forma exagonal con el z&oacute;calo de piedra y la parte superior de madera formando un enrejado, y en su interior ten&iacute;a un pil&oacute;n con 6 u 8 ca&ntilde;os de agua que serv&iacute;a de fuente p&uacute;blica, dado que entonces no exist&iacute;a red de agua potable en los domicilios.  <br /><br />Al final de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 40 se la dot&oacute; de alcantarillado, servicio del que carec&iacute;a y que hab&iacute;a sido continuamente reivindicado por los vecinos. Aprovechando estas obras, el Ayuntamiento decidi&oacute; convertirla en peatonal prohibiendo, por lo tanto, la circulaci&oacute;n de todo tipo de veh&iacute;culos incluso bicicletas. La medida caus&oacute; alarma entre los comerciantes que pensaron en la ruina de sus negocios. A pesar del encanto que supone una calle peatonal, hubo protestas llegando a celebrarse reuniones con el alcalde D. Tom&aacute;s Sempere &quot;el Semperet&quot;, que resultaron infructuosas.<br /><br />Sobre el a&ntilde;o 1984 se procedi&oacute; a la apertura del segundo tramo de la calle Zumalac&aacute;rregui, que por entonces ya se llamaba El Passatge, uni&eacute;ndolo con la Replaceta de l&acute;Espart. Finalmente en los a&ntilde;os 1993-94, se termin&oacute; el tercero y &uacute;ltimo de los trechos que la comunica con la calle Mare de Deu dels Desamparats. En estas &uacute;ltimas obras el callej&oacute;n sin salida conocido como de Brufal qued&oacute; convertido en una estrecha calle peatonal que une la calle El Passatge con la calle Troneta.<br /><br />Mucho tuvieron que ver en la consolidaci&oacute;n de la actividad comercial la presencia de un buen n&uacute;mero de dependientes, quienes empezaron de aprendices y acabaron por cuenta propia, diversificando de esta manera la oferta. A&uacute;n recuerdo a los grupos de estos dependientes y aprendices de14 a 16 a&ntilde;os jugando a la &quot;pareteta&quot;, usando como front&oacute;n para jugar su partido de pelota los muros de la Iglesia de El Salvador. Estas partidas las sol&iacute;an hacer antes de empezar la media jornada de la tarde. Desgraciadamente no todos pudimos llegar a disfrutar de esta distracci&oacute;n, pues en los des&oacute;rdenes callejeros de la tarde del 20 de febrero de 1936, la iglesia de El Salvador fue incendiada, teniendo que abandonar algunos vecinos sus casas, y lo que qued&oacute; en pi&eacute; del templo demolido.<br /><br />Tras la guerra civil espa&ntilde;ola se procedi&oacute; a la reconstrucci&oacute;n de la iglesia que se llev&oacute; a cabo en dos fases. En la primera se edific&oacute; lo que hoy es la Capilla de la Comuni&oacute;n, durante varios a&ntilde;os escenario de todos los cultos parroquiales, siendo durante este tiempo D. Jos&eacute; Buigues el cura ec&oacute;nomo. Las obras que culminaron el templo tal y como se encuentra en la actualidad, empezaron siendo cura p&aacute;rroco D. Felipe Bernabeu, procediendo a su bendici&oacute;n en 1955. A finales de los a&ntilde;os 80, el cura D. Antonio Hern&aacute;ndez, enriqueci&oacute; el altar mayor con un magn&iacute;fico retablo procedente de una ermita soriana.<br /><br />Tambi&eacute;n en la replaceta de El Salvador exist&iacute;a una construcci&oacute;n singular: se trataba de la terraza del comercio de Valent&iacute;n. Consist&iacute;a de una especie de soportal sostenido por cuatro pilares de hierro, que llegaba a la altura de los actuales balcones del primer piso, sirviendo como terraza a los habitantes del inmueble. A los chicos, aquellos pilares nos serv&iacute;an para jugar &quot;als quatre pilons&quot;, cosa que no gustaba en absoluto al due&ntilde;o del comercio, el cual, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n propin&oacute; alg&uacute;n &quot;calbot als xiquets&quot;.  <br /><br />Aunque yo no llegu&eacute; a despacharlos, en la droguer&iacute;a ten&iacute;amos muchos de los art&iacute;culos propios de herborister&iacute;a: espliego, estoraque, harina de linaza y mostaza per a fer pegats (cataplasmas), hojas de sen, nuez moscada, zaragatona, etc. Pero entre ellos, vend&iacute;amos uno que hoy nos resulta impensable que se pudiera expedir libremente sin m&aacute;s; me refiero a las c&aacute;psulas &quot;cebollas&quot; que contienen las semillas de la adormidera, planta de la familia de las papaver&aacute;ceas, de las que se extrae el opio y el aceite de su nombre, muy usado por entonces en la fabricaci&oacute;n de jabones y barnices. Sin embargo, en la droguer&iacute;a lo habitual era venderlas para una funci&oacute;n m&aacute;s acorde con su nombre: se herv&iacute;an y con el agua resultante se confeccionaban unas mu&ntilde;equillas con las que se frotaban las enc&iacute;as de los beb&eacute;s, cuyo fin era aliviar los dolores propios de la dentici&oacute;n, &quot;&iexcl;clar que es alleujava, &iexcl; dormien com angelets!&quot;.<br /><br />Creo que me he extendido en mis recuerdos, as&iacute; que dejo para otra ocasi&oacute;n el continuar con nuevas an&eacute;cdotas y sucedidos relacionados con la droguer&iacute;a que fund&oacute; mi padre y donde transcurrieron cincuenta a&ntilde;os de mi vida.]]></description>
  <dc:date>2007-01-22T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La Fotografía en la Droguería F. Pérez Seguí de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>La Fotograf&iacute;a en la Droguer&iacute;a F. P&eacute;rez Segu&iacute; de Elche</strong><br /><em>Francisco P&eacute;rez Soriano - Droguero jubilado</em><br /><br />Cuando a finales del a&ntilde;o 1916 mi padre fund&oacute; la que iba a ser la primera droguer&iacute;a de Elche tampoco dispon&iacute;amos en nuestro pueblo de ning&uacute;n establecimiento que despachara material fotogr&aacute;fico. Esta circunstancia, unida a la pasi&oacute;n que mi padre sent&iacute;a por esta modalidad art&iacute;stica le llev&oacute; a tocar tambi&eacute;n esta clase de art&iacute;culos, si bien al principio tuvo un car&aacute;cter bastante modesto.<br /><br />Fue pasando el tiempo y el inter&eacute;s por la fotograf&iacute;a aumentaba y paralelamente lo hac&iacute;an las ventas de este material, por lo que en 1933 mi padre se decidi&oacute; a montar el que tambi&eacute;n fue el primer laboratorio dedicado al revelado de placas y carteles situado en Elche, pues hasta entonces los ilicitanos aficionados a la fotograf&iacute;a hab&iacute;an de mandar a Alicante o entregar sus carretes o placas a fot&oacute;grafos de galer&iacute;a, que al no dedicarse plenamente a esta actividad se demoraban mucho en las entregas.<br /><br />Nuestro cuarto oscuro ubicado en la trastienda de la droguer&iacute;a, era una peque&ntilde;a estancia de unos 6 metros cuadrados a la que se acced&iacute;a por un pasillo de dos tramos dispuestos en &aacute;ngulo recto, y dotado con un par de gruesas y opacas cortinas que lo sum&iacute;an en la m&aacute;s completa oscuridad. El recinto de trabajo ten&iacute;a un mostrador en forma de L, estando la parte m&aacute;s corta ocupada por un fregadero con grifo, que mediante una plancha de uralita se pod&iacute;a convertir en un mostrador convencional. Los bajos del fregadero lo ocupaban unos dep&oacute;sitos en los que se dejaba el material que se desechaba, mientras que en la otra parte, es decir, la de mayor longitud conten&iacute;a varios cajones con tapa corredera en los que se conservaba el material sensible a la luz.<br /><br />La iluminaci&oacute;n del cuarto la daban un foco de luz blanca y tres puntos lum&iacute;nicos de baja intensidad cubiertos por fanales verdes, rojos y anaranjados. Los aparatos que emple&aacute;bamos no eran muchos: tiradora, ampliadora, esmaltadora, una cizalla de corte r&uacute;stico y otra de corte recto, y por fin varias cubetas de hierro esmaltado de diferentes tama&ntilde;os. Un estante con frascos de cristal opaco para los distintos ba&ntilde;os, revelador, fijador, reforzador, etc. completaban la dotaci&oacute;n de nuestro laboratorio, hasta que en los a&ntilde;os cincuenta y debido a la gran escasez de material nos decidimos a cerrar y entregar nuestros encargos a un taller fotogr&aacute;fico industrial. Despu&eacute;s de cerrar el laboratorio a&uacute;n seguimos vendiendo los pocos carretes que consegu&iacute;amos, hasta que lleg&oacute; un momento en que carecimos por completo de ellos, solo nos serv&iacute;an cinco unidades por cada c&aacute;mara que compr&aacute;bamos. Ante tanto inconveniente optamos por darnos de baja de la contribuci&oacute;n de art&iacute;culos fotogr&aacute;ficos.<br /><br />Entre los muchos clientes que tuvimos hubo uno del que conservo un especial recuerdo, debido quiz&aacute; a que fue uno de los &uacute;ltimos de su especie, fot&oacute;grafo de los llamados &quot;al minuto&quot;, el Santapolero, as&iacute; era conocido, y sol&iacute;a instalar su m&aacute;quina, un armatoste sobre tr&iacute;pode de madera, en la parte interior de la antigua plaza del Doctor Campello, entonces vallada, junto al templete y la Dama de Elche (actual plaza de la Glorieta). Cuando eran requeridos sus servicios, era &eacute;l mismo el encargado de colocar al modelo o modelos en la posici&oacute;n y postura m&aacute;s art&iacute;stica, erguidos con los brazos ca&iacute;dos, aunque alguna vez les permit&iacute;a que ambas manos se juntaran ante el cuerpo, los pies bien juntos y la mirada fija en la c&aacute;mara. En caso de tratarse de dos chicas, casi siempre ni&ntilde;eras de las que paseaban a los ni&ntilde;os por all&iacute;, les hac&iacute;a cogerse de las manos.<br /><br />Los laterales de la m&aacute;quina aparec&iacute;an repletos de fotograf&iacute;as que al Santapolero le parec&iacute;an las que mejor hab&iacute;a hecho, y la verdad es que no se diferenciaban unas de otras, eran calcadas, todas igual. Parece ser que nuestro personaje nunca hab&iacute;a sido fot&oacute;grafo y lleg&oacute; a esta profesi&oacute;n por medio del matrimonio, cas&aacute;ndose con una viuda cuyo primer marido si lo hab&iacute;a sido, y hered&oacute; los pertrechos, encarg&aacute;ndose la mujer de ponerlo al d&iacute;a en el aspecto t&eacute;cnico del oficio. &iexcl;As&iacute; sal&iacute;an las fotos!. <br /><br />Cuando conoc&iacute; al Santapolero ya no ten&iacute;a el viejo caballo de cart&oacute;n-piedra en el que montaban los ni&ntilde;os para ser inmortalizados sobre el brioso corcel, merced al arte de nuestro minutero. Su modo de operar era como sigue: Una vez que los modelos hab&iacute;an conseguido adoptar la postura que el artista les hab&iacute;a indicado, &eacute;ste introduc&iacute;a la cabeza en una especie de ancha manga que formaba parte del vetusto aparato, y al grito de &iexcl;Quietos! &iexcl;Un momentet!, abr&iacute;a manualmente el objetivo durante los segundos requeridos, para seguidamente cerrarlo por el mismo procedimiento. <br /><br />Despu&eacute;s, durante uno o dos minutos permanec&iacute;a con la cabeza y las manos dentro del cachivache, entregado a no se sabe que &quot;tejes manejes&quot; hasta que por fin emerg&iacute;a portando el chorreante negativo de la foto, que a continuaci&oacute;n pegaba en un soporte de madera del que estaba dotado el aparato y gir&aacute;ndolo lo situaba frente al objetivo, entonces volv&iacute;a a meter la cabeza en el capuch&oacute;n y vuelta a empezar con los mismos movimientos anteriores para acabar sacando triunfante la fotograf&iacute;a positivada, rematando la faena introduciendo la fotograf&iacute;a en un recipiente que colgaba de una pata del tr&iacute;pode que conten&iacute;a el ba&ntilde;o fijador. La foto segu&iacute;a siendo como todas las que realizaba, los retratados ten&iacute;an la misma cara de pasmarotes que portaban los que se exhib&iacute;an en la vitrina del Santapolero. Durante muchos a&ntilde;os, hasta que se retir&oacute;, en la droguer&iacute;a le prepar&aacute;bamos los ba&ntilde;os que necesitaba para realizar su trabajo.<br /><br />Dejemos para otra ocasi&oacute;n seguir con m&aacute;s historias relacionadas con la fotograf&iacute;a y la droguer&iacute;a.<br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-21T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El palo de jabón quillay en la Droguería F. Pérez Seguí</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos <br /><strong>Del anecdotario de la Droguer&iacute;a F. P&eacute;rez Segu&iacute; de Elche  -  El palo de jab&oacute;n quillay (Quillaja Saponaria)</strong><br /><em>Francisco P&eacute;rez Soriano - Droguero jubilado</em><br /><br />Quillay (del auracano &quot;c&uacute;llay&quot;, cierto &Aacute;rbol, Chi., Quillaja saponaria). &Aacute;rbol ros&aacute;ceo de gran tama&ntilde;o, muy derecho, con la corteza cenicienta, las hojas persistentes y las flores blanquecinas, la corteza es rica en sustancias jabonosas y se ha usado para lavar las telas. (Diccionario de uso del espa&ntilde;ol. Mar&iacute;a Moliner). <br /><br />Continuo dando a conocer algunas de las an&eacute;cdotas relacionadas con la droguer&iacute;a que fund&oacute; mi padre a finales de 1916, y con los productos que en ella vend&iacute;amos, uno de los cuales, el palo de jab&oacute;n, es el protagonista de hoy.<br /><br />El palo de jab&oacute;n tuvo sus momentos de gloria y de venta en los tiempos previos a la guerra civil espa&ntilde;ola de 1936, ya que una vez finalizada &eacute;sta, al ser un art&iacute;culo importado casi desapareci&oacute; del mercado, no surgiendo nuevamente hasta el a&ntilde;o 1989, en el que tanto mi hermano Pepe como yo pensamos que con la moda del ecologismo pod&iacute;a tener una relativa venta, al tiempo que nos daba la satisfacci&oacute;n de ofrecer una mercanc&iacute;a casi desconocida para la mayor&iacute;a de los clientes, pero no para todos.<br /><br />Para exhibir el palo de jab&oacute;n pensamos colocar unas astillas, ya que se trata de la corteza de un &aacute;rbol, en unos tarros de vidrio de gran tama&ntilde;o que sol&iacute;amos tener para estos menesteres sobre el mostrador. Cuando recibimos el g&eacute;nero, fui el encargado de hacerlo, ya que mi hermano estaba en cama y no lo lleg&oacute; a ver. <br /><br />La exhibici&oacute;n fue un &eacute;xito. Apenas alguna persona mayor lo conoc&iacute;a. Todos quer&iacute;an saber qu&eacute; era eso del palo de jab&oacute;n, por lo que ten&iacute;amos que explicar continuamente su uso para el lavado de prendas de color, como tambi&eacute;n informar de su empleo como champ&uacute; en tiempos pasados. Pero un buen d&iacute;a se present&oacute; un cliente que podr&iacute;a calificar de espor&aacute;dico, rara vez se le ve&iacute;a por la droguer&iacute;a, y mirando el botell&oacute;n dijo: &iexcl;palo jab&oacute;n quillay!. Me qued&eacute; sorprendido porque lo de &quot;quillay&quot; s&oacute;lo lo dec&iacute;amos los drogueros, y de &eacute;stos solamente los antiguos lo conoc&iacute;amos. <br /><br />Al manifestarle mi sorpresa ante el conocimiento que demostraba sobre el producto me cont&oacute; la siguiente historia: Tras la guerra civil espa&ntilde;ola, en 1939 hubo gran escasez de materias primas entre las cuales estaba el &aacute;cido carb&oacute;nico, indispensable para la fabricaci&oacute;n de refrescos espumantes, entonces nuestro personaje puso en pr&aacute;ctica una idea, consistente en fabricar un concentrado de palo de jab&oacute;n disuelto en agua y venderlo a los fabricantes de gaseosas para ser usado como espumante. As&iacute; lo hizo, y seg&uacute;n &eacute;l gan&oacute; mucho dinero. Posiblemente nuestro ingenioso inventor deb&iacute;a saber tambi&eacute;n que el palo jab&oacute;n quillay se hab&iacute;a usado en tiempos pasados en medicina como expectorante, diur&eacute;tico y depurativo.<br /><br />En la sala de exposiciones del Museo Escolar de Pusol dedicada a la Droguer&iacute;a F. P&eacute;rez Segu&iacute;, contin&uacute;a existiendo un tarro de cristal con algunas astillas de palo de jab&oacute;n quillay.]]></description>
  <dc:date>2007-01-20T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El anecdotario de la Droguería F. Pérez Seguí de Elche - El Afeitado (1ª parte)</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>El Anecdotario de la Droguer&iacute;a F. P&eacute;rez Segu&iacute; de Elche - El Afeitado (1&ordf; parte)</strong><br /><em>Francisco P&eacute;rez Soriano - Droguero jubilado</em><br /><br /><em>A LA BARBA DE LOS LETRADOS<br />&iexcl;Que amigos son de barba los Digestos, hircoso licenciado! <br />M&aacute;s sin duda de barba de cabr&oacute;n, intensa y ruda,<br />mas se presumen brujas que no textos.<br /><br />La Caspa es benem&eacute;rita de puestos,<br />La suficiencia medra por lanuda; <br />alegue Pe&ntilde;aranda la barbuda <br />en ciencia que consiste en pelos y gestos.<br /><br />Son por fuerza ignorantes los rapados:<br />Cortar&aacute; la navaja decisiones <br />y deshar&aacute; el barbero los letrados.<br /></em><br /><em>M&aacute;s, pues nunca se hallan los capones<br />Ni se admiten lampi&ntilde;os abogados, <br />Las leyes son casta de cojones.</em><br /><em>(Francisco de Quevedo y Villegas)</em><br /><br />Siguiendo con la serie de art&iacute;culos que vend&iacute;amos en la droguer&iacute;a y an&eacute;cdotas con ellos relacionados, aprovecho la instalaci&oacute;n de una antigua barber&iacute;a en el Museo Escolar de Pusol (la Barber&iacute;a Picazo), para recordar los muchos art&iacute;culos que sobre el afeitado despach&aacute;bamos o hab&iacute;amos despachado. El afeitado ha sido un problema que el hombre ha venido arrastrando desde hace siglos, porque si bien se desconoce la fecha en la cual el var&oacute;n empez&oacute; a afeitarse, si sabemos por testimonios de algunos monumentos que en la primera dinast&iacute;a egipcia aparecen personajes sin barba. Por el contrario y a pesar de conocer la navaja, los babilonios llevaban barbas largas y peinadas.<br /><br />Los hebreos consideraban un sacrilegio afeitarse las mejillas. Los griegos del periodo arcaico sol&iacute;an afeitarse solo el bigote, no obstante, con el tiempo llevaron barba y bigote, para m&aacute;s adelante llevarla solamente los fil&oacute;sofos y los viejos consider&aacute;ndose por ello s&iacute;mbolo de sabidur&iacute;a. <em>(La barba no hace al sabio: fil&oacute;sofos hay desbarbados, y barbudos y necios, siempre los hubo a cientos. Refranero espa&ntilde;ol).</em><br /><br />Los romanos empezaron a afeitarse en el siglo III a. de JC, y ten&iacute;an una ceremonia: la &quot;depositio barbae&quot;, primer afeitado de un joven, que ten&iacute;a gran importancia. Hacia el siglo XII de nuestra era la barba fue desapareciendo para volver a llevarse en el siglo XVI, con distintas formas: perilla, mosca, patillas, etc. y as&iacute;, llev&aacute;ndose, dej&aacute;ndose de llevar y reapareciendo nuevamente llegamos a nuestro d&iacute;as y con ellos a usar los distintos art&iacute;culos e instrumentos que van a ir apareciendo.<br /><br />Empezamos ocup&aacute;ndonos de la la hoja de afeitar, imprescindible durante d&eacute;cadas, por muchos conocida como &quot;gilet&quot; debido al nombre del inventor del sistema de afeitado con maquinilla. Gillete fue la primera en aparecer en el mercado y durante a&ntilde;os la due&ntilde;a y se&ntilde;ora del mismo. Pasaron algunos a&ntilde;os y sobre todo despu&eacute;s de la guerra civil espa&ntilde;ola, cuando surgieron diferentes marcas, todas ellas espa&ntilde;olas, ya que debido al aislamiento que tras la contienda se someti&oacute; a Espa&ntilde;a, no se pod&iacute;a disponer de la popular hoja de afeitar.<br /><br />Una de las marcas que recuerdo con m&aacute;s simpat&iacute;a, y eso que no llegu&eacute; a despacharla, era la BOCK, con estuche rojo luciendo la cabeza de un macho cabr&iacute;o, llevando en la hoja grabada la siguiente inscripci&oacute;n: PEREZ SEGU&Iacute; ELCHE<br /><br />Otras hojas de la &eacute;poca fueron: Ori&oacute;n, Sevillana, Iberia, Palmera, Maravillay Beter. Estas fueron la m&aacute;s populares, contando algunas de ellas calidades, as&iacute; tenemos que la Palmera exist&iacute;a en tres versiones: plata, oro y platino.<br /><br />HOJAS MARAVILLA: Esta marca presum&iacute;a de sus hojas magnetizadas, lo que seg&uacute;n ellos hac&iacute;a que sus filos duraran mucho m&aacute;s, hizo una impactante campa&ntilde;a de publicidad regalando por toda Espa&ntilde;a miles de silbatos en forma de hoja de afeitar con la siguiente inscripci&oacute;n: &quot;Hojas Maravilla, las &uacute;nicas que pitan&quot;.<br /><br />Muchas m&aacute;s hojas aparecieron, algunas se hicieron hueco en el mercado, otras fueron flor de un d&iacute;a: Toledo, Mogol, Casa del Greco de Toledo, Cadena, MSA, La Giralda, Kira, Andaluza, La Baraja, etc., con todas era un tormento afeitarse. Hasta que por fin lleg&oacute; a Espa&ntilde;a la hoja Schik, que fabricada en acero inoxidable, hizo del afeitado diario una agradable tarea. A pesar de su precio 6 pesetas (hay que tener presente que las dem&aacute;s hojas ten&iacute;an un precio que oscilaba entre 0,25 a 0,60 c&eacute;ntimos de peseta), sigui&oacute; gozando del favor del p&uacute;blico durante mucho tiempo.<br /><br />Otras marcas empezaron a fabricar sus cuchillas tambi&eacute;n con acero inoxidable, como las nacionales Ori&oacute;n y Beter y las for&aacute;neas Personna y Wilkinson. Caso aparte fue la Filomatic que supuso una seria competencia al protagonizar una impactante campa&ntilde;a de publicidad por televisi&oacute;n con un spot en el que el humorista Gila consigui&oacute; popularizarla con su slogan: &quot;Y da un gustirrinin...&quot;<br /><br />Y lleg&oacute; lo que ten&iacute;a que llegar: la multinacional del afeitado Gillete instal&oacute; una factor&iacute;a en Sevilla, y ante las dificultades que encontr&oacute; en copar el mercado por la pujanza de Filomatic, apost&oacute; fuerte y compr&oacute; la marca espa&ntilde;ola posterg&aacute;ndola a un segundo lugar, siendo la poderosa Gillete la lider de las ventas. A partir de este momento solo las hojas Schik en su versi&oacute;n &quot;injector&quot; compitieron con la poderosa compa&ntilde;&iacute;a. Este &uacute;ltimo sistema usaba una maquinilla especial en la que se introduc&iacute;a la hoja (que solo ten&iacute;a un filo), por medio de un mecanismo de inyecci&oacute;n que llevaba el paquete de cuchillas. <br /><br />Tambi&eacute;n este tipo de cuchillas vino a caer en desuso al aparecer los cabezales de doble hoja, novedoso invento de la multinacional del afeitado, que luego perfeccion&oacute; con la creaci&oacute;n del cabezal basculante con el que el filo se adaptaba a los perfiles de la cara, terminando de redondear el invento con la incorporaci&oacute;n a los cabezales de un suavizante s&oacute;lido al que llamaron &quot;plus&quot;. Este sistema de rasurado, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os en la c&uacute;spide de ventas cedi&oacute; la primac&iacute;a a las maquinillas desechables, que tanto en su versi&oacute;n de una sola hoja como en la de doble hoja, supusieron un verdadero zambombazo comercial que contin&uacute;a hasta la fecha.<br /><br />Pero no se crea que todas las innovaciones tuvieron &eacute;xito, recuerdo el estrepitoso fracaso que cosech&oacute; un artilugio, tambi&eacute;n obra de Gillete que consist&iacute;a en un mango que usaba a modo de cuchilla un fleje montado sobre un carrete, el cual a medida que se iba empleando se enrollaba en otro vac&iacute;o. Como he dicho fue un verdadero batacazo.<br /><br />Le toca el turno a los cinco diferentes tipos de maquinillas que he vendido, aunque la verdad es que todas, o casi todas se basaban en el cl&aacute;sico modelo compuesto de tres piezas, mango, peine y cabezal y fueron: <br /><br />MAQUINILLA SESGADA. Cuyo peine y cabezal estaban en posici&oacute;n inclinada con respecto al mango, con ello se pretend&iacute;a dar mayor comodidad, ya que seg&uacute;n argumentaba su fabricante, con el sistema tradicional se forzaba la posici&oacute;n del brazo. No lleg&oacute; a venderse bien.<br /><br />MAQUINILLA CON CILINDROS. La innovaci&oacute;n consist&iacute;a en eliminar los dientes del peine y sustituirlos por dos rodillos, los que al rodar hac&iacute;an que la maquinilla se deslizara, seg&uacute;n su inventor, con m&aacute;s facilidad y delicadeza. Fue un nuevo fracaso.<br /><br />MAQUINILLA CON LUZ. En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cuarenta del pasado siglo sufrimos unas fuertes restricciones el&eacute;ctricas que propiciaron la aparici&oacute;n de muchos artilugios con los que se pretend&iacute;a aliviar la falta de fluido, y entre ellos cabe anunciar la irrupci&oacute;n en el mercado de una curiosa rasuradora que portaba en su mango, justo por donde el mango se enroscaba al peine, una peque&ntilde;a bombilla que se encend&iacute;a al conectarla a una pila de las llamadas de petaca alojada en el estuche, dando la suficiente luz para afeitarse durante los cortes de electricidad. En el Museo Escolar de Pusol se puede contemplar un ejemplar de esta singular maquinilla.<br /><br />LECTRO BLADE REMINGTON. En el interior del mango de esta maquinilla se colocaba una pila que una vez conectada por medio de un interruptor, produc&iacute;a la vibraci&oacute;n del peine que hac&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil el rasurado. El invento, seg&uacute;n rezaba en la publicidad, estaba destinado a proporcionar a los varones de raza negra una buena forma de luchar contra su barba rizada.<br /><br />DIVERSAS MAQUINAS. Las compa&ntilde;&iacute;as Wilkinson y Personna, ambas extranjeras, tambi&eacute;n crearon sus propios sistemas pero ninguno de ellos consigui&oacute; inquietar a la todopoderosa Gillete, solamente las desechables BIC de una sola hoja pudieron hacerse con una cuota apreciable del pastel mercantil.<br /><br />MAQUINILLA VALET. No llegu&eacute; a despachar estos productos pero s&iacute; conoc&iacute; las cuchillas que empleaba esta antigua rasuradora, que ten&iacute;an un &uacute;nico filo, siendo de un grosor considerable, unos tres o cuatro mil&iacute;metros, lo que para una hoja de afeitar es mucho. <br /><br />Terminamos el apartado de las cuchillas y maquinillas dando cuenta de un &quot;afilador de cuchillas&quot;, invento que se basaba en el suavizador de navajas de afeitar y que serv&iacute;a para afilar las cuchillas de tipo cl&aacute;sico, que como ya he dicho anteriormente dejaban mucho que desear. Su funcionamiento era sencillo, la hoja se colocaba en un soporte con cierre y  anualmente se hac&iacute;a correr por unos carriles; la hoja, en su camino pasaba sobre una peque&ntilde;a piedra de afilar, repitiendo esta operaci&oacute;n tres o cuatro veces; concluidas, se giraba la piedra y aparec&iacute;a en la parte opuesta una tira de cuero cuya misi&oacute;n era suavizar el filo, y nuevamente se volv&iacute;a a dar unas pasadas tal y como antes se hab&iacute;a hecho sobre la piedra. El resultado de este aparato era bastante satisfactorio pero con la aparici&oacute;n de las hojas inoxidables el afilador estaba de m&aacute;s, y falleci&oacute; de muerte natural.<br /><br /> ]]></description>
  <dc:date>2007-01-19T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El anecdotario de la Droguería F. Pérez Seguí de Elche - El Afeitado (2ª parte)</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>El anecdotario de la Droguer&iacute;a F. P&eacute;rez Segu&iacute; de Elche - El Afeitado (2&ordf; parte)</strong><br /><em>Francisco P&eacute;rez Soriano - Droguero jubilado</em><br /><br />Nos ocuparemos del afeitado con navaja, sistema que fue el habitual hasta la aparici&oacute;n de las &quot;gillette&quot;, que se practicaba normalmente en las llamadas &quot;barber&iacute;as&quot;, hoy peluquer&iacute;as, ya que el afeitado diario y en casa era casi inexistente.<br /><br />Para conservar y poner a punto el filo de la navaja se empleaba el suavizador, que consist&iacute;a en dos tiras de cuero montadas sobre un bastidor con mango, A una de las dos tiras se la untaba con la pasta para navajas, una barrita de densa grasa con propiedades abrasivas que hac&iacute;a que el filo quedara en buenas condiciones para el afeitado, despu&eacute;s, y tras haberle dado dos o tres pasadas sobre esta cara del suavizador, se volv&iacute;a a repetir la operaci&oacute;n por el otro lado cuyo cuero estaba bien impregnado con aceite de oliva, quedando la navaja lista para el rasurado, al que se proced&iacute;a no sin antes haberle proporcionado unos cuantos pases sobre la palma de la mano del f&iacute;garo.<br /><br />Durante bastantes a&ntilde;os estuvimos despachando estas navajas tanto a particulares como a profesionales, pero incluso estos dejaron de usarla al decidirse a usar hojas de afeitar acanaladas que part&iacute;an en dos y colocaban en unos portahojas &quot;ad-hoc&quot;. Recuerdo a uno de estos barberos, y la prueba que hac&iacute;a cuando adquir&iacute;a una nueva navaja era espeluznante: &iexcl;golpeaba su lengua con el filo!. El barbero sosten&iacute;a que si se pegaba verticalmente, sin mover ni a derecha ni a izquierda, no exist&iacute;a peligro alguno. S&oacute;lo recordarlo me pone los pelos de punta.<br /><br />La m&aacute;s acreditada, y por tanto tambi&eacute;n la m&aacute;s solicitada estaba fabricada en Solingen (Alemania), siendo popularmente conocida como la de &quot;los monigotes&quot; merced al par de mu&ntilde;ecos que llevaba grabados en su hoja. De las navajas nacionales la que con mayor frecuencia se solicitaba era &quot;La Filarm&oacute;nica&quot;, fabricada en Matar&oacute; por Jos&eacute; Monserrat Pou. <br /><br />BROCHA DE AFEITAR. Empleada hasta que aparecieron las cremas de afeitar sin brocha y sobre todo los sprays de espuma; instrumento imprescindible para un buen remojado y por tanto afeitado. (Ba&ntilde;a bien y estira el cuero y ser&aacute;s un buen barbero. Refranero espa&ntilde;ol).<br /><br />ESPUMADERA. Palangana fabricada con una aleaci&oacute;n de metales entre los que dominaba el antimonio con el fin de darle el peso necesario para garantizar su estabilidad ante los &quot;meneos&quot; que el f&iacute;garo le daba, sobretodo si se usaba jab&oacute;n en polvo que hab&iacute;a que emulsionar. Med&iacute;a unos 10 cm. de di&aacute;metro y 6 o 7 cm. de altura.<br /><br />EL NAVAJERO. Con este nombre se conoc&iacute;a un aro met&aacute;lico en forma de tronco de cono, de unos 5 cm. de altura, cuyo hueco interior y bordes superiores estaban recubiertos con una especie de cazoleta de goma. Este accesorio serv&iacute;a para limpiar la espuma que la navaja iba quitando de la cara.<br /><br />PIEDRA PARA DESPU&Eacute;S DEL AFEITADO. Su uso era una alternativa al masaje, por entonces fuera del alcance de la mayor&iacute;a de clientes. Ten&iacute;a un aspecto marm&oacute;reo, siendo su tama&ntilde;o el de una cajetilla de tabaco. Se pasaba sobre la cara una vez acabado el rasurado proporcionando un agradable escozor. Los componentes de este producto eran en su mayor parte b&oacute;rax y alumbre. (Paso, barbero, que el agua escuece. Refranero espa&ntilde;ol).<br /><br />L&Aacute;PIZ CORTASANGRE. Como su nombre indica su misi&oacute;n era y sigue siendo, pues todav&iacute;a existe, resta&ntilde;ar la sangre en caso de producirse alg&uacute;n corte durante el afeitado.<br /><br />JAB&Oacute;N DE AFEITAR EN POLVO. Aunque hoy en d&iacute;a est&aacute; en completo desuso, a&uacute;n llegu&eacute; a despacharlo, si bien es cierto que en raras ocasiones. Para su empleo se requer&iacute;a el uso de la espumadera ya descrita anteriormente.<br /><br />JAB&Oacute;N DE AFEITAR EN PASTA. Cuando empec&eacute; a trabajar en la droguer&iacute;a, en l asegunda mitad de los a&ntilde;os cuarenta, vend&iacute;amos este producto a granel, prepar&aacute;ndolo nosotros mismos. Entramos ahora en una larga lista de jabones, empezando por citar los que ven&iacute;an presentados en forma de barra, entre los que destacaba por su bajo precio &quot;Gota de &Aacute;mbar&quot;, otros tambi&eacute;n muy conocidos aunque de m&aacute;s alto precio fueron BLAVI, CREMACAO, MYRURGIA, GAL, y un largo n&uacute;mero de ellos menos conocidos. Entre las cremas de afeitar en tubo destacaban LEA por su precio econ&oacute;mico, y WILLIAMS por su calidad. Exist&iacute;a la marca BLANCAFLOR que ven&iacute;a presentada en tarro de cristal.<br /><br />CREMA DE AFEITAR SIN BROCHA. El primer producto de este apartado que recuerdo fue una barra de aspecto como de yeso fabricada por WILLIAMS, que se extend&iacute;a sobre la cara previamente humedecida, pasando seguidamente a efectuar un ligero masaje antes de proceder al rasurado. Este sistema de afeitado no tuvo ning&uacute;n &eacute;xito y hubieron de pasar varios a&ntilde;os para que el p&uacute;blico empezara a usar este tipo de cremas. La crema GLIDER era la que se llevaba la mayor parte de las ventas. Luego aparecieron los sprays de espuma y gel que contin&uacute;an estando vigentes.<br /><br />EL MASAJE. Un &oacute;ptimo afeitado no se concibe si no se acaba con la aplicaci&oacute;n de un buen masaje, siendo multitud los que he despachado en 50 a&ntilde;os de vida comercial, y he visto nacer y tambi&eacute;n desaparecer, citando entre estos &uacute;ltimos a CONTINENTAL, KAMEL, TABACO RUBIO, etc. Caso aparte merece BLANCAFLOR, un masaje de gran calidad que se presentaba en forma de crema envasada en tarro de cristal, esta circunstancia y tambi&eacute;n lo poco varonil de su nombre fueron la causa de su escasa venta que lo llev&oacute; a desaparecer en poco tiempo.<br /><br />PRE-SHAVE. Con este nombre se conocen actualmente a los productos dedicados a preparar la barba para un buen afeitado. El primero de estos preparados que recuerdo se llamaba SANDOLOR, y estaba destinado para el rasurado a navaja o maquinilla de hojas, ya que entonces la rasuradora el&eacute;ctrica era completamente desconocida en Espa&ntilde;a. En la publicidad de esta loci&oacute;n aparec&iacute;a la peregrina afirmaci&oacute;n de que en su f&oacute;rmula tomaba parte cierta cantidad de morfina, para que la piel se insensibilizara evitando as&iacute; las molestias del afeitado.<br /><br />A&ntilde;os despu&eacute;s del nacimiento y desaparici&oacute;n del Sandolor fueron apareciendo las lociones dedicadas a facilitar el rasurado el&eacute;ctrico, siendo la m&aacute;s conocida de ellas ELETRIC SHAVE WILLIAMS, cuya f&oacute;rmula dec&iacute;an sus fabricantes conten&iacute;a adrenalina, y su presencia en la loci&oacute;n hac&iacute;a que el pelo se erizara consiguiendo con ello un mejor ataque de las cuchillas sobre la ra&iacute;z del pelo.<br /><br />Con la marca VARON DANDY se comercializ&oacute; durante un corto tiempo, uno de estos preparados en forma s&oacute;lida, parec&iacute;a una barra de jab&oacute;n; una vez extendido sobre la piel tomaba un aspecto de talco, por cierto, los polvos de talco eran usados por los ahorradores con este mismo fin. <br /><br />Pongamos punto y final a lo que quiso ser un breve comentario sobre el afeitado, y que a pesar de dejar en el tintero muchas cosas por citar, ha resultado largo.]]></description>
  <dc:date>2007-01-18T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El Estudio Fotográfico de ESQUEMBRE en Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Estudio Fotogr&aacute;fico de HERM&Oacute;GENES ESQUEMBRE en Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el Estudio Fotogr&aacute;fico de HERM&Oacute;GENES ESQUEMBRE, anta&ntilde;o situado en el segundo piso de la calle El Salvador n&ordm; 7 de Elche.<br /><br />El fot&oacute;grafo Herm&oacute;genes Esquembre naci&oacute; en Villena en 1887, marchando muy joven a la Academia de San Carlos de Valencia para ampliar sus conocimientos de artes pl&aacute;sticas, y m&aacute;s tarde a la Academia de Bellas Artes de Madrid, donde conocer&aacute; la obra de Sorolla y Zuloaga. Se traslada a Elche en 1920 tras su matrimonio con Victorina Penalva Escobar, hija de un conocido fot&oacute;grafo, instalando su estudio fotogr&aacute;fico en la calle El Salvador, que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, llegando a ser muy reconocida su labor fotogr&aacute;fica en la ciudad.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, maquinas de fotograf&iacute;a, vestuario, negativos, numerosas fotograf&iacute;as, dibujos y pinturas en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de las mismas. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n y efectuando su recuperaci&oacute;n integral. Sin embargo, al no disponer de la fachada original del estudio fotogr&aacute;fico, se construy&oacute; una recreaci&oacute;n de la misma con la ayuda de documentaci&oacute;n gr&aacute;fica de la &eacute;poca, y el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />Los fondos recibidos por el Museo abarcan desde 1920, hasta el fallecimiento en 1935 de Herm&oacute;genes Esquembre gracias a la donaci&oacute;n de sus herederos, formado por un numeroso conjunto de material compuesto por:<br /><br />&bull; Material fotogr&aacute;fico de estudio: c&aacute;maras grandes, focos, tr&iacute;pode, maras, elementos fotogr&aacute;ficos varios, cubetas de revelado, cizalla, fotograf&iacute;as, cuadros, cuadernos, &aacute;lbunes y fotos de la familia Esquembre. <br />&bull; Mobiliario del estudio fotogr&aacute;fico: sillas, banco, mesa de escritorio, mesita, pilar de adorno.<br />&bull; Equipo de pintura: caballete, paleta, &oacute;leos, cajas con material de pintura, pinceles y utensilios varios de la &eacute;poca.<br />&bull; Pinturas: 56 cuadros que representan retratos, paisajes, bodegones y escenas, datados entre 1901 y 1925.<br />&bull; Objetos: 3 mu&ntilde;ecas, payaso de cart&oacute;n piedra, caja con ropa de mu&ntilde;ecas.<br />&bull; Esculturas: busto de hombre y otro de ni&ntilde;o.<br />&bull; Documentaci&oacute;n: Libros, revistas fotogr&aacute;ficas y peri&oacute;dicos de la &eacute;poca.<br /><br />Sin embargo, las capacidades de este artista trascend&iacute;an a la disciplina fotogr&aacute;fica y se extend&iacute;an a otras artes como la pintura, y el dibujo, unas veces m&aacute;s acad&eacute;mico y otras en las que se muestra extraordinariamente ocurrente y sarc&aacute;stico. Desarrolla un humor gr&aacute;fico en el que ya no s&oacute;lo es ilustrador, sino que tambi&eacute;n escribe los di&aacute;logos. Con esta faceta colaborar&aacute; con diferentes peri&oacute;dicos como Villena Joven, El Fen&oacute;meno, &Iacute;llice, Elche y Levante, incluso, en ocasiones con seud&oacute;nimo. Tambi&eacute;n pint&oacute; y dibuj&oacute; vi&ntilde;etas que se publicaban en peri&oacute;dicos de la &eacute;poca. Estas vi&ntilde;etas c&oacute;micas se publicaban con asiduidad y le reportaron grandes simpat&iacute;as, sobre todo en su pueblo natal, donde sigui&oacute; vinculado con las fiestas, para las que dise&ntilde;&oacute; numerosos carteles e ilustraciones de influencia modernista, que resultaban totalmente opuestas al trazo desarrollado en su vertiente m&aacute;s humor&iacute;stica, heredera del Goya del &uacute;ltimo periodo.<br /><br />Las siguientes palabras de Herm&oacute;genes Esquembre nos ilustran sobre la sensibilidad art&iacute;stica de este personaje y su manera de entender la pr&aacute;ctica de algo m&aacute;s que un oficio, una actitud ante la vida y el entorno que nos rodea, una vocaci&oacute;n: la fotograf&iacute;a y la pintura. Es por ello que este fot&oacute;grafo, pintor y dibujante se sumerge en el medio para dejarnos testimonio del palmeral ilicitano y sus gentes en los a&ntilde;os 20 y que hoy podemos disfrutar gracias a sus im&aacute;genes.<br /><br /><em>&quot;...Creemos que las Bellas Artes son las que cuando se las saborea &ndash;y perm&iacute;tasenos esta frase&ndash; se inicia en el sujeto una sensaci&oacute;n de simpat&iacute;a que se eleva poco a poco hasta la emoci&oacute;n m&aacute;s viva y pasa por un sinn&uacute;mero de variaciones: de profunda ternura, de infinita alegr&iacute;a, de desesperado desconsuelo, de arrogancia suprema, de desprecio a la vida, etc., etc...&quot;</em><br /><br />La dimensi&oacute;n del trabajo de Esquembre sobrepasa los l&iacute;mites de una &uacute;nica disciplina, por lo que debemos estudiar los diversos aspectos de este artista polifac&eacute;tico, presentando la aproximaci&oacute;n de la figura de un hombre cuya pasi&oacute;n ha llegado hasta nuestros d&iacute;as, y que desde el Museo Escolar de Pusol se apuesta por recuperar y difundir.]]></description>
  <dc:date>2007-01-17T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El Comercio de Tejidos JAIME BROTONS POMARES de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio de Tejidos JAIME BROTONS POMARES de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el comercio de tejidos JAIME BROTONS POMARES, anta&ntilde;o situado en la calle Pedro Ibarra, esquina a la calle Sagasta (actual calle Hospital) de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, maniqu&iacute;es, piezas de tela, expositores, utensilios y documentaci&oacute;n del comercio en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose la conservaci&oacute;n, y efectuando su recuperaci&oacute;n integral. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio de tejidos JAIME BROTONS POMARES portaba el nombre de su propietario y fundador, aunque tambi&eacute;n era conocido popularmente por &quot;La Madama&quot;, por el maniqu&iacute; que el propietario colocaba vestido con los &uacute;ltimos tejidos, situado junto a la calle El Salvador que fue durante muchos a&ntilde;os el centro comercial de la ciudad, se dedic&oacute; a la venta de tejidos en piezas para la posterior confecci&oacute;n de prendas de vestir, contando con los servicios de pantalonera, camisera y sastre para los clientes m&aacute;s exigentes, ya que en aquella &eacute;poca la ropa de confecci&oacute;n pr&aacute;cticamente no exist&iacute;a.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-16T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>El Café Bar COMERCIO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del CAF&Eacute; BAR COMERCIO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el CAF&Eacute; BAR COMERCIO, anta&ntilde;o situado en la plaza Mayor, luego plaza de la Rep&uacute;blica y posteriormente llamada plaza del General&iacute;simo, (actual Plaza de Baix) de Elche, que sirviera de punto de encuentro a labradores y comerciantes de la ciudad, y lugar de tertulias.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, productos y utensilios en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos.<br /><br />Las piezas no presentaban deterioro alguno garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />En el Caf&eacute; Bar COMERCIO los clientes beb&iacute;an licores, refrescos y gaseosas, algunas de las cuales proced&iacute;an de las antiguas f&aacute;bricas de bebidas ilicitanas como era el caso de Vda. de J. P&eacute;rez S&aacute;nchez f&aacute;brica de licores y jarabes, Productos Fayos, Vda. de Mariano P&eacute;rez S&aacute;nchez con su An&iacute;s Pa&iacute;s y caf&eacute;-licor, sif&oacute;n higi&eacute;nico &quot;La Ideal&quot;, Anisete Che de Jos&eacute; Vicente Ibarra, An&iacute;s Sys de Salas y Sirvent, Espumosos Soler, entre otros, y era el lugar donde los hombres conversaban, discut&iacute;an, jugaban a las cartas y al domin&oacute;, beb&iacute;an caf&eacute; y fumaban tabaco de picadura, bien en pipa o en cigarros envueltos por ellos mismos. ]]></description>
  <dc:date>2007-01-15T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>La Barbería PICAZO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la BARBER&Iacute;A PICAZO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n la BARBER&Iacute;A PICAZO, anta&ntilde;o situada en la calle Jes&uacute;s Chazarra Hern&aacute;ndez, n&ordm; 34 de la ciudad de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, piezas, frascos y utensilios en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. Las piezas no presentaban deterioro alguno garantiz&aacute;ndose la conservaci&oacute;n, efectuando su recuperaci&oacute;n integral. Sin embargo, algunas piezas como el r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos deterioros, construy&eacute;ndose una recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />D. Cristino Picazo Bonilla inici&oacute; la actividad de barbero en 1938 en Tarazona de la Mancha (Albacete), en 1960 se traslad&oacute; a Elche y cre&oacute; la Barber&iacute;a Picazo, continuando actualmente la actividad su hijo D. Francisco Picazo C&oacute;rdoba, quien nos ha orientado en el montaje de este establecimiento cediendo el sill&oacute;n de barbero de su padre. Antes los hombres se cortaban el pelo y se afeitaban en la barber&iacute;a, sent&aacute;ndose en el sill&oacute;n del barbero que les pon&iacute;a toallas h&uacute;medas en la cara para ablandar la barba y suavizar la piel despu&eacute;s del afeitado con navaja, adem&aacute;s, era un lugar de reuni&oacute;n en el que los hombres comentaban las noticias difundidas en los peri&oacute;dicos y los sucesos ocurridos en la ciudad.]]></description>
  <dc:date>2007-01-14T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El Comercio de ULTRAMARINOS de antaño</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Comercio de ULTRAMARINOS</strong> <strong>de anta&ntilde;o</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el comercio de ULTRAMARINOS.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de los expositores, productos, envases y utensilios en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas de mobiliario, adem&aacute;s del r&oacute;tulo comercial situado en la fachada del establecimiento presentaba numerosos desperfectos, construyendo una recreaci&oacute;n del mismo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de carpinter&iacute;a y de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El comercio de Ultramarinos era el establecimiento especializado en la venta de productos de alimentaci&oacute;n llegados de ultramar o coloniales, sobretodo conservas y salazones de pescado, aunque tambi&eacute;n dispon&iacute;a de embutidos, legumbres, aceite, chocolates, mermeladas, botes de tomate, leche condensada, membrillo, caf&eacute;, galletas, vinos y licores, adem&aacute;s de productos de limpieza y jabones para lavar la ropa. Se caracterizaba porque el tendero preguntaba al cliente lo que quer&iacute;a y le iba sirviendo los art&iacute;culos desde detr&aacute;s del mostrador, siendo el lugar de tertulia de las mujeres, las cuales sol&iacute;an tener abierta una cuenta donde anotar las compras que realizaban, y que pagaban al tendero semanalmente.              <br /><br />En la sala de exposiciones del Museo Escolar de Pusol dedicada al comercio de Ultramarinos, tambi&eacute;n est&aacute; instalado en su mostrador una bomba manual para dispensar aceite a petici&oacute;n del cliente (bien fuese medio &oacute; 1 litro), adem&aacute;s de los sacos de legumbres secas, y los antiguos pesos y balanzas de la &eacute;poca.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-13T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El Kiosco de RICO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del KIOSCO DE RICO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el KIOSCO DE RICO, anta&ntilde;o situado en la actual plaza de la Glorieta (antigua plaza del Doctor Campello, entonces vallada, frente a la calle Canalejas), desarrollando actualmente su actividad en la calle Empedrat de Elche.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de los ejemplares de prensa escrita, revistas, y numerosas piezas en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de las mismas. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose la conservaci&oacute;n, efectuando su recuperaci&oacute;n integral. Sin embargo, al no disponer de la <br />estructura original de madera del Kiosco, se construy&oacute; una recreaci&oacute;n del mismo con la ayuda de documentaci&oacute;n gr&aacute;fica de la &eacute;poca, con el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de carpinter&iacute;a y de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />El KIOSCO DE RICO inici&oacute; su actividad en mayo de 1908 por iniciativa de D. Jos&eacute; Rico Gomis, convirti&eacute;ndose en el primer kiosco de la ciudad de Elche. En los a&ntilde;os 20 pas&oacute; a ser regentado por D. Jos&eacute; Rico Garc&iacute;a, en el a&ntilde;o 1946 por D. Fausto Rico Coves, y desde 1986 por D. Javier Rico Galiano, resultando el kiosco de prensa en activo m&aacute;s antiguo de Espa&ntilde;a, participando cuatro generaciones de la misma familia. En este establecimiento se vend&iacute;a prensa, libros, revistas, novelas, tebeos, cuentos y postales, aunque tambi&eacute;n se pod&iacute;an encontrar todo tipo de caramelos, golosinas, tabacos y cerillas, loter&iacute;as, recortables, peque&ntilde;os juguetes infantiles, canicas de barro, trompas de madera, caretas de cart&oacute;n y expedici&oacute;n de billetes para la l&iacute;nea de autobuses con destino a la villa marinera de Santa Pola. <br /><br />Entonces, la prensa llegaba a Elche mediante un destartalado autob&uacute;s llamado &quot;el Moncho&quot; que ven&iacute;a desde Madrid, y recog&iacute;a los paquetes de peri&oacute;dicos en la estaci&oacute;n de autobuses de Novelda, junto con los pasajeros que ven&iacute;an a Elche. El &quot;Moncho&quot; paraba frente a la estafeta de correos, y el hombre que lo conduc&iacute;a trepaba hasta la baca por la escalerilla que ten&iacute;a en la parte trasera, lanzando los fardos de prensa al suelo, generalmente a los pies de los repartidores de prensa de los dos &uacute;nicos kioscos que exist&iacute;an en la ciudad: el Kiosco de Rico y el Kiosco de Ram&oacute;n, tambi&eacute;n situado en la plaza de la <br />Glorieta. <br /><br />Era entonces cuando Rico y Ram&oacute;n separaban sus paquetes, cortaban los cordeles que los ataban con una navaja que portaban, y repart&iacute;an los peri&oacute;dicos entre los chicos que les acompa&ntilde;aban encargados de su venta por toda la ciudad. Estos sal&iacute;an disparados en todas direcciones, cargados de peri&oacute;dicos, rompiendo el silencio de las calles con sus gritos voceando: &iexcl;La Voz! &iexcl;El Heraldo de Madrid! &iexcl;La Libertad! &iexcl;Informaci&oacute;n! &iexcl;ABC! y otras muchas publicaciones de la &eacute;poca.<br /><br />En el Kiosco de Ram&oacute;n fue donde comenz&oacute; a trabajar un ilicitano reconocido con cari&ntilde;o en la profesi&oacute;n: Eloy Burl&oacute;, que desde chiquillo con 8 o 9 a&ntilde;os de edad, se estren&oacute; como repartidor de peri&oacute;dicos por las calles de la ciudad.  <br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-12T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>El taller de reparación de calzados Casa PACO de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Taller de Reparaci&oacute;n de Calzados CASA PACO de Elche</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano, destacando en esta ocasi&oacute;n el Taller de Reparaci&oacute;n de Calzados CASA PACO, &uacute;ltimo zapatero remend&oacute;n de nuestra ciudad, anta&ntilde;o situado en la plaza de Abastos, n&ordm; 18 de Elche, donado al Museo por la familia.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario, piezas, maquinaria, herramientas, utensilios y documentaci&oacute;n del comercio en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. Las piezas no presentaban deterioro alguno garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral de las mismas. Sin embargo, algunas piezas como los escaparates situados en la fachada del establecimiento o la puerta de acceso al comercio, presentaban numerosos deterioros, efectu&aacute;ndose la reparaci&oacute;n de dichas piezas y la recreaci&oacute;n del r&oacute;tulo mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales de rotulaci&oacute;n manual.<br /><br />D. Francisco S&aacute;nchez Guijarro falleci&oacute; en 2007, y era conocido por &quot;el zapatero de la plaza&quot;, inici&oacute; la actividad de zapatero remend&oacute;n en 1966 en un peque&ntilde;o local de la desaparecida &quot;pescader&iacute;a&quot; del Mercado Central, actualmente plaza de las Flores. Era un peque&ntilde;o espacio con una puerta y dos expositores de madera pintados de color verde que llamaban mucho la atenci&oacute;n. Al fondo estaba situada la peque&ntilde;a mesa de zapatero, con toda clase de artilugios y herramientas, donde Francisco trabajaba con los zapatos que le llevaban los parroquianos para ponerles tapas, mediasuelas, tacones, etc. <br /><br />Un peque&ntilde;o mostrador semiocultaba el quehacer y la persona del artesano. Alrededor de la mesa de trabajo las estanter&iacute;as rebosan de objetos, piezas de recambio, ceras, retales de cuero, ojetes, remaches, hilos, plantillas, hormas, todo tipo de zapatos, botellas de l&iacute;quido reparador... una radio y el bote de las propinas. Tambi&eacute;n est&aacute;n las m&aacute;quinas, &uacute;tiles y materiales necesarios para la reparaci&oacute;n del calzado: los tacones desgastados, zapatos estrechos, cordones rotos&hellip; bet&uacute;n y cepillo. Al lado aguardan los zapatos reparados, como nuevos, que esperan ser recogidos por sus due&ntilde;os&hellip;<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2007-01-11T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>La máquina de gaseosas del Bar Mateo</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Comercios Ilicitanos<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la m&aacute;quina de fabricar gaseosas del BAR MATEO de Elche</strong><br /><em>Rafael Mart&iacute;nez Garc&iacute;a - Licenciado en Geograf&iacute;a e Historia Universidad de Alicante</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una extensa y valiosa representaci&oacute;n del comercio tradicional ilicitano y de su patrimonio industrial, destacando en esta ocasi&oacute;n el BAR MATEO, anta&ntilde;o situado en la calle Puerta de Alicante, n&ordm; 26 de Elche.<br /><br />El Bar Mateo fue una de las tabernas m&aacute;s populares y conocidas en la ciudad. Mateo Sempere Sempere regent&oacute; este modesto negocio durante 40 a&ntilde;os, hasta bien entrada la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90. <br /><br />En el invierno de 2001 se iniciaron las obras para derribar el inmueble del local, ya cerrado, y el adyacente, la casa del Huerto del Carmen. Gracias a las gestiones e inter&eacute;s mostrado por Fernando Pedrajas y Jaime Ja&eacute;n, el Museo Escolar de Pusol adquiri&oacute; en febrero de 2001 una interesante donaci&oacute;n entre la que sobresale, la m&aacute;quina de fabricar gaseosas del Bar Mateo, objeto del presente art&iacute;culo, que se centra en el registro y la dataci&oacute;n de dicha m&aacute;quina y en el an&aacute;lisis de la documentaci&oacute;n recuperada en el establecimiento.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de la m&aacute;quina de fabricar gaseosas, fotograf&iacute;as, envases, herramientas y documentaci&oacute;n del bar en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. La mayor parte de las piezas no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n. <br /><br />Al abordar el estudio de la m&aacute;quina de fabricar gaseosas no podemos olvidar las caracter&iacute;sticas del establecimiento donde funcionaba, ni dejar de nombrar algunos aspectos del Elche de la &eacute;poca, destacando la variedad y riqueza de la documentaci&oacute;n encontrada en la citada taberna, correspondiendo la mayor parte a las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 50 y 60. Entre otros, encontramos contratos de compra-venta, de inquilinato, etc..., recibos de la Delegaci&oacute;n de Industria de Alicante, de la Administraci&oacute;n de Arbitrios, facturas de compra, fichas de clientes, p&oacute;lizas de seguro, propaganda de fabricantes de esencias, colorantes y sacarina, dietarios, incluso el Libro de Censo y Polic&iacute;a Industrial de la &eacute;poca. Son importantes otros documentos encontrados, como tarjetas de visita de proveedores, entre los que figuran Cantueso Oro, Bodegas Amor&oacute;s, etc..., quinielas, las cuotas de las fiestas de la Venida de la Virgen, las libretas con las cuentas del juego, o la libreta de los &ldquo;morosos&rdquo; del establecimiento. <br /><br />Asimismo, se recurri&oacute; al empleo de fuentes orales para averiguar el funcionamiento de la m&aacute;quina de gaseosas, destacando la informaci&oacute;n facilitada por Jos&eacute; Mar&iacute;a Toral Cano, operario de la m&aacute;quina de gaseosas desde comienzos de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50, y por Juan Ant&oacute;n Fayos, de la empresa ilicitana Productos Fayos, fabricantes de bebidas carb&oacute;nicas desde finales del siglo XIX.<br /><br /><strong>La F&aacute;brica de Sifones</strong><br /><br />El agua con gas ha sido desde antiguo una bebida consumida en nuestra dieta. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a una modificaci&oacute;n de los h&aacute;bitos alimenticios que ha hecho desaparecer determinados productos y marcas. &Eacute;ste ha sido el caso de las tradicionales gaseosas o de los conocidos sifones, bebidas que hasta fechas recientes se consum&iacute;an, incluso, sin mezcla alguna de otros componentes.<br /><br />A mediados de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50 exist&iacute;an en Elche dos grandes f&aacute;bricas de gaseosas y sifones, la casa Fayos y Espumosos Soler, que abastec&iacute;an tanto el mercado local como a las poblaciones cercanas. Junto a estas empresas exist&iacute;a, al menos, un tercer establecimiento que tambi&eacute;n elaboraba bebidas carb&oacute;nicas, situado en la calle Puerta de Alicante, n&ordm; 26 de Elche. Esta modesta f&aacute;brica pertenec&iacute;a a Juan Mart&iacute;nez S&aacute;nchez, empresario que regentaba los cines Gran Teatro, Central y Coliseo de la ciudad. Los sifones y gaseosas que se preparaban en esta peque&ntilde;a f&aacute;brica abastec&iacute;an las cantinas de las salas de cine citadas, cuyo propietario ahorraba costes al obrar de esta forma. Posiblemente hubiese otros establecimientos similares a &eacute;ste en la ciudad, peque&ntilde;as plantas de elaboraci&oacute;n con limitada producci&oacute;n y clientela, como tambi&eacute;n era el caso de la cafeter&iacute;a-reposter&iacute;a del Casino de Elche. <br /><br />Seg&uacute;n consta en el contrato de compra-venta a ra&iacute;z del cual se traspas&oacute; el negocio, esta modesta f&aacute;brica contaba con una m&aacute;quina &ldquo;SIN RIVAL&rdquo; con llenador de sifones n&ordm; 129, llenador Corona con bomba n&ordm; 163, bomb&iacute;n dosificador de jarabe, reductor de presi&oacute;n de 20 atm&oacute;sferas, motor el&eacute;ctrico para el funcionamiento de la m&aacute;quina &ldquo;SIN RIVAL&rdquo;[...].<br /><br />Seg&uacute;n la informaci&oacute;n facilitada por Jos&eacute; Mar&iacute;a Toral Cano, nacido en 1924, antiguo operario del establecimiento en el que trabaj&oacute; entre 1952 y 1955, la m&aacute;quina era de segunda mano, su cu&ntilde;ado Juan Mart&iacute;nez S&aacute;nchez la hab&iacute;a comprado en Alicante y con ella preparaba sifones y &quot;orange&quot;. Al parecer, los sifones los elaboraba a una presi&oacute;n de siete atm&oacute;sferas y las gaseosas a la presi&oacute;n de cinco. Los envases de sif&oacute;n costaban diez pesetas de la &eacute;poca y los tra&iacute;an de Murcia. En las fichas de clientes se registraban las fechas en las que se empezaba el &quot;tubo&quot;, es decir, la bombona de gas de color negro, alargada y estrecha, de ah&iacute; la analog&iacute;a que se aplicaba a la m&aacute;quina. El cambio del tubo se realizaba entre los diez y los veinte d&iacute;as, oscilando seg&uacute;n la demanda, y proven&iacute;a de Alicante. El trabajo era manual y para la fabricaci&oacute;n de las gaseosas, mezclaba jarabes de naranja, lim&oacute;n, fresa o cola, con &ldquo;agua de selt&rdquo;. La producci&oacute;n diaria era de 25 sifones y 50 gaseosas, y se duplicaba los fines de semana. <br /><br />Con este modesto equipamiento, Juan Mart&iacute;nez no s&oacute;lo abastec&iacute;a las cantinas de los cines, pues entre las fichas de clientes tambi&eacute;n encontramos a otros como el Tiro de Pich&oacute;n, el Caf&eacute; Rialto, los bares de la Plazuela, el bar de la estaci&oacute;n, el hombre del hielo, y seg&uacute;n Jos&eacute; Mar&iacute;a Toral, la famosa sala de fiestas Pasapoga anexa al Gran Teatro. Los sifones se repart&iacute;an con carros por la ciudad, aunque algunos los serv&iacute;an en el propio local, siendo habitual durante los veranos que por veinticinco c&eacute;ntimos se llenaba el botijo a las trabajadoras de las cercanas f&aacute;bricas de &quot;Viuda de Maci&aacute;&quot;, &quot;Hijos de Vicente P&eacute;rez&quot; y otras, adem&aacute;s de los vecinos de la zona. <br /><br />Era un trabajo duro en el que &ldquo;no hab&iacute;a horas&rdquo;. Con el paso del tiempo la f&aacute;brica de sifones se convirti&oacute; en una modesta bodega, donde tambi&eacute;n se serv&iacute;a vino y habas hervidas. A pesar de su crecimiento, el establecimiento pronto cambiar&iacute;a de propietario apenas transcurridos unos a&ntilde;os y pasar&iacute;a a convertirse en la conocida taberna Bar Mateo.<br /><br /><strong>El Bar Mateo</strong><br /><br />En el mes de junio de 1955 Juan Mart&iacute;nez S&aacute;nchez traspas&oacute; la f&aacute;brica de sifones a Mateo Sempere Sempere, industrial dedicado, seg&uacute;n obra en su p&oacute;liza de seguros, a la fabricaci&oacute;n de aguas gaseosas con reparto a domicilio, que compra la maquinaria y dem&aacute;s elementos de la f&aacute;brica de gaseosas y sifones. <br /><br />Seg&uacute;n el citado contrato privado de compra-venta, los bienes que adquiere son, adem&aacute;s de la m&aacute;quina, una mesa de madera, herramientas, enseres, recambios, instalaci&oacute;n el&eacute;ctrica industrial y de agua, y todos cuantos dem&aacute;s muebles e instalaciones [...]. El contrato tambi&eacute;n especifica que se cede, traspasa y trasfiere a favor del Se&ntilde;or Sempere Sempere todos cuantos derechos y cupos de materias primas, correspondan a la industria [...]. El importe de la transacci&oacute;n ascend&iacute;a a veinte mil pesetas de la &eacute;poca, cantidad que Mateo Sempere har&iacute;a efectiva en dos pagos de catorce mil y seis mil pesetas, respectivamente. <br /><br />Dos meses m&aacute;s tarde, en agosto de 1955, el nuevo propietario de la f&aacute;brica alquilar&iacute;a a Diego Ferr&aacute;ndez el bajo izquierda de la casa situada en la calle de Puerta de Alicante, n&ordm; 26, local destinado a la instalaci&oacute;n de una industria frigor&iacute;fica y fabricaci&oacute;n de gaseosas, seg&uacute;n se detalla en el contrato de inquilinato.<br /><br />En el verano de 1955 es cuando Mateo Sempere inicia su nueva andadura como empresario. En el archivo del Museo Escolar de Pusol se conservan los dietarios de la taberna entre 1958 y 1962. Estos modestos libros de contabilidad contienen importante informaci&oacute;n sobre el funcionamiento cotidiano de un establecimiento de estas caracter&iacute;sticas. Al parecer, la m&aacute;quina &ldquo;Sin Rival&rdquo;, construida en la casa &ldquo;V&aacute;zquez del Saz&rdquo; de Madrid, ya era una m&aacute;quina anticuada a comienzos de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50. En los dietarios de los a&ntilde;os 1958 y 1959, quedan reflejados los importes de multitud de reparaciones efectuadas a la m&aacute;quina, sobre todo soldaduras del cubo del volante y cambios de piezas.<br /><br />A pesar de ello Mateo continu&oacute; utiliz&aacute;ndola, al menos hasta 1963, a&ntilde;o en el que sabemos, satisfizo la cuota de licencia fiscal del impuesto industrial por el concepto de f&aacute;brica de gaseosas. A pesar de que la &uacute;ltima acta registrada en el Libro de Censo y Polic&iacute;a Industrial est&aacute; fechada en 1961, a&ntilde;o en el que encontramos en los dietarios las &uacute;ltimas referencias a los portes de las bombonas de gas, pensamos que Mateo fabric&oacute; bebidas carb&oacute;nicas durante algunos a&ntilde;os m&aacute;s. Prueba de ello es que en la Gu&iacute;a Comercial e Industrial de Elche publicada en 1966, el establecimiento de Mateo aparec&iacute;a encuadrado en el apartado de Gaseosas y Jarabes, junto a Fayos y Espumosos Soler, aunque de forma sorprendente, en el impuesto industrial del a&ntilde;o anterior el local s&oacute;lo figuraba como taberna. <br /><br />El estudio de la documentaci&oacute;n depositada en el Museo Escolar de Pusol nos lleva a concluir que en 1965, Mateo ces&oacute; definitivamente en su actividad como fabricante de bebidas gaseosas. La m&aacute;quina &ldquo;Sin Rival&rdquo;, la vieja saturadora que mezclaba agua con gas carb&oacute;nico, no volvi&oacute; a funcionar, y as&iacute; permaneci&oacute; durante a&ntilde;os, arrinconada e inactiva, sin utilidad aparente. <br /><br />En cuanto a los aperitivos, Mateo se abastec&iacute;a de productos t&iacute;picos de la zona, tales como: mejillones, aceitunas, boquerones, jam&oacute;n, chorizo, huevos y habas, entre otros, as&iacute; como de vino y cerveza. En los dietarios se refleja, asimismo, la adquisici&oacute;n de barajas, porrones, lebrillos, le&ntilde;a, carb&oacute;n e Ideales.<br />Al margen de la documentaci&oacute;n citada, en la que fuera la taberna de Mateo se recuperaron quinielas &iexcl;de la &eacute;poca del Elche en Primera Divisi&oacute;n de futbol!, estampas de La Casera, cuotas de la Venida de la Virgen o recibos del alquiler, entre otros muchos.<br /> <br />Destacamos la lista de los &ldquo;morosos&rdquo;, clientes habituales del bar, que configuran un entra&ntilde;able perfil de la actividad laboral en el Elche de la &eacute;poca, con sus oficios y sus apodos m&aacute;s caracter&iacute;sticos: Valentet, Betunero, Pi&ntilde;olet filaor, Alpargatero rubio, Vigilante Carr&uacute;s, Basurero Andaluz, Juanico carretero, Munisipalet, Toreret, F&aacute;brica Sordo, Guardia Pantano, F&aacute;brica Jab&oacute;n...<br /><br />El Museo Escolar de Pusol cuenta entre sus fondos con importantes elementos del patrimonio industrial ilicitano, vetustas m&aacute;quinas que han quedado obsoletas y han permanecido abandonadas hasta su recuperaci&oacute;n. El Museo ha dise&ntilde;ado dentro de sus l&iacute;neas principales de trabajo, divulgar la existencia y caracter&iacute;sticas de este tipo de patrimonio, con el fin de preservarlo, ya que la Entidad no es solo un referente etnogr&aacute;fico centrado en la sociedad tradicional, sino que adem&aacute;s, dispone entre sus fondos de material suficiente para lo que ser&iacute;a un museo de la industria, aspecto que resulta de gran importancia en la historia cotidiana de una ciudad como Elche.]]></description>
  <dc:date>2006-12-15T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación del Proyector Cinematográfico ZEISS-IKON de Cine Mudo</title>
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  http://www.museopusol.com/es/fondos/?id=77  </link>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Proyector Cinematogr&aacute;fico ZEISS-IKON de Cine Mudo</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; / Socio colaborador del Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de documentos y piezas cinematogr&aacute;ficas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico marca ZEISS IKON de cine mudo, de 35 mm., compuesto por el pie, motor, l&aacute;mpara, tambores de la pel&iacute;cula y lentes de proyecci&oacute;n. Aparato el&eacute;ctrico que se empleaba para proyectar sobre una pantalla las im&aacute;genes de un rollo de pel&iacute;cula, que se introduc&iacute;a y deslizaba entre una l&aacute;mpara de luz y la lente de proyecci&oacute;n. <br /><br />La m&aacute;quina proyectaba, a intervalos regulares de pocas cent&eacute;simas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la pel&iacute;cula; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. En el caso de pel&iacute;culas mudas normalmente no se proyectaban a velocidades constantes, sino que variaban durante la proyecci&oacute;n a discreci&oacute;n del proyeccionista, a menudo de acuerdo con notas proporcionadas por el distribuidor.<br /><br />En Espa&ntilde;a los pioneros del nuevo arte empiezan a producir pel&iacute;culas en 1896. Eduardo Jimeno realiza &quot;Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza&quot; en 1896, al puro estilo de los hermanos Lumi&egrave;re. En Barcelona, Fructuoso Gelabert realiza e interpreta &quot;Ri&ntilde;a de caf&eacute;&quot; en 1897, la primera pel&iacute;cula espa&ntilde;ola con argumento. El &quot;Hotel fant&aacute;stico&quot; en 1905, realizada por Segundo de Chom&oacute;n, incorpora sobreimpresiones y otros trucos que hab&iacute;a utilizado en Francia Georges M&eacute;li&egrave;s. Las productoras m&aacute;s importantes de la &eacute;poca del cine mudo son Hispano Films, Films Barcelona e Iris Films. Por lo general produc&iacute;an pel&iacute;culas basadas en dramas teatrales. En la d&eacute;cada de 1920, la zarzuela suministra los grandes temas cinematogr&aacute;ficos.<br /><br />La empresa Zeiss Ikon AG se fund&oacute; el 1 de octubre 1926 tras la fusi&oacute;n de la Carl Zeiss en Jena con varios de los grandes productores del momento: Heinrich Ernemann AG, la ICA AG, la C.P. Goerz AG de Berl&iacute;n y la Contessa-Nettel AG de Stuttgart, convirti&eacute;ndose as&iacute; en el mayor productor de c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas y proyectores cinematogr&aacute;ficos de Europa. Hasta el principio de los a&ntilde;os 30 se vendieron los modelos ya producidos de sus integrantes, y luego se comenz&oacute; la producci&oacute;n de modelos propios de la Zeiss Ikon.<br /><br />El proyector cinematogr&aacute;fico ZEISS IKON de cine mudo fue donado al Museo Escolar de Pusol por la Generalitat Valenciana, y trasladado desde la ya desaparecida exposici&oacute;n etnol&oacute;gica situada en los locales del actual Teatro Arniches de Alicante, al Taller de Restauraci&oacute;n del Museo el mes de noviembre de 2004, siendo el &uacute;nico ejemplar existente en la provincia de Alicante. Pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 40, de grandes dimensiones.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico de cine mudo ZEISS IKON en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado del mismo. El proyector presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su reparaci&oacute;n, engrase y puesta a punto.<br /><br />A lo largo de los a&ntilde;os la ciudad de Elche cont&oacute; con diversas salas de cine en las que se empleaban proyectores cinematogr&aacute;ficos de estas caracter&iacute;sticas, que evolucionaron su tecnolog&iacute;a con el paso del tiempo.<br /><br />&bull; Teatro Circo Kursaal - Gran Teatro. En 1901 se crea el Teatro-Circo donde se realizan campa&ntilde;as de cine y variedades. En 1909 se clausura por razones de salubridad. El mismo a&ntilde;o la actriz Felisa L&aacute;zaro lo restaura y lo nombra Kursaal. En 1920 se edifica sobre el antiguo teatro uno nuevo y se le dota de maquinaria moderna, inaugur&aacute;ndolo Margarita Xirgu y E. Borr&aacute;s. En 1930 se proyecta la pel&iacute;cula sonora &quot;El loco cantor&quot;. En 1941 el Teatro Kursaal cambia su nombre por Gran Teatro. En 1997 pasa a ser propiedad del Ayuntamiento de la ciudad.<br /><br />&bull; El Palacio del Sol. Barraca instalada en la Plaza de la Merced en 1912 cuya actividad se desarroll&oacute; al menos durante una temporada.<br /><br />&bull; Teatro Coliseum. Comenz&oacute; su programaci&oacute;n en abril de 1928 en la calle Canalejas de la ciudad, actual calle Corredora. De construcci&oacute;n s&oacute;lida de cemento y hierro, permite elevar tres pisos. Teatro peque&ntilde;o y coquet&oacute;n. En 1941 pasa a llamarse Coliseo debido a normas gubernamentales tendentes a eliminar nombres extranjerizantes. Se proyectaron en exclusiva pel&iacute;culas de la Metro Goldwyn Mayer. Cierra sus puertas en abril de 1956.<br /><br />&bull; Ideal Cinema. Abri&oacute; sus puertas al p&uacute;blico en la calle Blas Valero, esquina con la calle Alfredo Llopis en el a&ntilde;o 1931, propiedad de Jos&eacute; Agull&oacute; Torres. Cine popular, fue subsidiario del cine Capitolio, con un aforo de 393 butacas y 353 generales. <br /><br />&bull; Cine Avenida. Inaugurado en 1946 en la entonces avenida de Eugenio D&acute;Orts (actual calle Filet de Fora), propiedad del empresario Lorenzo Quiles, program&oacute; representaciones de variet&eacute;s, boxeo, lucha libre y sesiones de hipnosis a cargo del profesor Alb&aacute;. Posteriormente proyect&oacute; cine de arte y ensayo, as&iacute; como sala X. Ces&oacute; su actividad en enero de 1990. Edificado por el que fuera constructor ilicitano Miguel Albaladejo Escarbajal.<br /><br />&bull; Cine Victoria. Comenz&oacute; su actividad en 1947 situado en la actual calle calle Reina Victoria, tambi&eacute;n funcionaba como cine de verano y otros espect&aacute;culos como boxeo y lucha libre, propiedad del empresario Lorenzo Quiles.<br /><br />&bull; Cine Capitolio. Inici&oacute; su actividad el 17 de marzo de 1949 con un concierto de Jos&eacute; Cubiles. Edificio emblem&aacute;tico situado en la calle Trinquet n&ordm; 3 basado en un dise&ntilde;o del arquitecto ilicitano Santiago P&eacute;rez Aracil, con un aforo de 1382 espectadores, ocup&oacute; el solar en el que hasta entonces estaba situado el Casino de Elche desaparecido en 1936. Acogi&oacute; los conciertos de los &quot;Amigos de la M&uacute;sica&quot; mientras estos estuvieron vigentes. Cerr&oacute; sus puertas al p&uacute;blico en el a&ntilde;o 2003.<br /><br />&bull; Cine Central. Estren&oacute; su programaci&oacute;n el 22 de abril de 1949, con acceso por la actual calle Crist&oacute;bal Sanz n&ordm; 25 y tambi&eacute;n por la calle Jos&eacute; Mar&iacute;a Buck y Mariano Lui&ntilde;a, propiedad del empresario Luis Mart&iacute;nez S&aacute;nchez, con un aforo de 1300 espectadores. Fue un cine subsidiario del Gran Teatro, donde se proyectaban las pel&iacute;culas de estreno, pasando semanas despu&eacute;s a estas salas m&aacute;s populares con precios inferiores. <br /><br />&bull; Cine Teatro Alcazar. Abierto al p&uacute;blico el 5 de diciembre de 1950, en la calle Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez n&ordm; 5, propiedad de Andr&eacute;s Serrano Selva, contaba con un aforo para 1363 espectadores entre el patio de butacas y el anfiteatro. Edificado por el que fuera constructor ilicitano Miguel Albaladejo Escarbajal.<br /><br />&bull; Cine Espa&ntilde;a. Aperturado el 1 de junio de 1958, en la calle Olegario Domarco Seller n&ordm; 93, propiedad de Francisco Sansano. Su programaci&oacute;n se desarrollaba &uacute;nicamente durante los meses de verano, y ten&iacute;a un aforo de 789 espectadores.<br /><br />&bull; Cine Palafox. En 1961 Francisco Sansano pide permiso para cubrir el cine Espa&ntilde;a, y en 1964 se apertura para cine de invierno El Palafox, con un aforo de 1082 espectadores.<br /><br />&bull; Cine Paz. Inici&oacute; su andadura el 22 de diciembre de 1962, situado en la calle Capit&aacute;n Antonio Mena, frente al Colegio P&uacute;blico Virgen de la Asunci&oacute;n.<br /><br />&bull; El Palacio del Cine. Se construy&oacute; en la antigua fabrica de calzados de los Latour, despu&eacute;s del &quot;Cabolo&quot; en la calle Crist&oacute;bal Sanz n&ordm; 7-9. Empez&oacute; su actividad en 1969 con un aforo de unas 1000 butacas, cerrando sus puertas al p&uacute;blico en 1985.<br /><br />&bull; Cine Altamira. Situado en la calle Jorge Juan n&ordm; 35-37, esquina a Teodoro Llorente, inici&oacute; su programaci&oacute;n al p&uacute;blico el 5 de abril de 1975, siendo propietario Vicente Espadas. Contaba con un aforo en planta baja de 1375 espectadores, y cerr&oacute; sus puertas el 23 de abril de 2004.<br /><br />&bull; Cine Gayarre. Se inaugur&oacute; al p&uacute;blico en 1977 y ten&iacute;a un aforo de 1404 butacas, cerrando sus puertas una d&eacute;cada despu&eacute;s.<br /><br />&bull; Mini-Cines Ana / Mini-Cines Ode&oacute;n. Nacen tras la ca&iacute;da cinematogr&aacute;fica de los a&ntilde;os 70, a causa del auge de las nuevas tecnolog&iacute;as, la gran oferta de la factor&iacute;a del cine, y la aparici&oacute;n de un nuevo espectador m&aacute;s selectivo que exige la intimidad de peque&ntilde;as salas donde se exhiben pel&iacute;culas de estreno en exclusiva.<br />]]></description>
  <dc:date>2006-11-10T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>Recuperación del Proyector Cinematográfico AEG de Cine Mudo</title>
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  http://www.museopusol.com/es/fondos/?id=78  </link>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Proyector Cinematogr&aacute;fico AEG de Cine Mudo</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; / Socio colaborador del Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de documentos y piezas cinematogr&aacute;ficas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico de cine mudo marca AEG, de 35 mm., compuesto por el pie, motor, l&aacute;mpara, tambores de la pel&iacute;cula y lentes de proyecci&oacute;n. Aparato el&eacute;ctrico que se empleaba para proyectar sobre una pantalla las im&aacute;genes de un rollo de pel&iacute;cula, que se introduc&iacute;a y deslizaba entre una l&aacute;mpara de luz y la lente de proyecci&oacute;n. Pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 20, de grandes dimensiones, donado al Museo por D. Pedro Rocamora Munt&oacute;.<br /><br />La m&aacute;quina proyectaba, a intervalos regulares de pocas cent&eacute;simas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la pel&iacute;cula; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. En el caso de pel&iacute;culas mudas normalmente no se proyectaban a velocidades constantes, sino que variaban durante la proyecci&oacute;n a discreci&oacute;n del proyeccionista, a menudo de acuerdo con notas proporcionadas por el distribuidor.<br /><br />En Espa&ntilde;a los pioneros del nuevo arte empiezan a producir pel&iacute;culas en 1896. Eduardo Jimeno realiza &quot;Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza&quot; en 1896, al puro estilo de los hermanos Lumi&egrave;re. En Barcelona, Fructuoso Gelabert realiza e interpreta &quot;Ri&ntilde;a de caf&eacute;&quot; en 1897, la primera pel&iacute;cula espa&ntilde;ola con argumento. El &quot;Hotel fant&aacute;stico&quot; en 1905, realizada por Segundo de Chom&oacute;n, incorpora sobreimpresiones y otros trucos que hab&iacute;a utilizado en Francia Georges M&eacute;li&egrave;s. Las productoras m&aacute;s importantes de la &eacute;poca del cine mudo son Hispano Films, Films Barcelona e Iris Films. Por lo general produc&iacute;an pel&iacute;culas basadas en dramas teatrales. En la d&eacute;cada de 1920, la zarzuela suministra los grandes temas cinematogr&aacute;ficos.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico marca AEG en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; a lo largo del mes de febrero de 2005 a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado del mismo. El proyector presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su reparaci&oacute;n, engrase y puesta a punto.<br /><br />El proyector cinematogr&aacute;fico de cine mudo AEG, perteneci&oacute; en su &eacute;poca a un fabricante ilicitano afincado de la partida rural de Valverde del municipio de Elche, que ofrec&iacute;a a los vecinos de la zona la proyecci&oacute;n de las pel&iacute;culas que dispon&iacute;a en el momento.<br /><br />Tambi&eacute;n en las partidas rurales de Elche se contaba con diversas salas de cine en las que se empleaban proyectores cinematogr&aacute;ficos de estas caracter&iacute;sticas, que evolucionaron su tecnolog&iacute;a con el paso del tiempo.<br /><br />&bull; En la partida rural de Torrellano, en el a&ntilde;o 1926 abri&oacute; sus puertas la sala de cine de Antonio Segarra. En 1949 Salvador Segarra construye el cine Rex con un aforo de 590 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Perleta estaba el Cine Rialto, construido en 1947 por Tom&aacute;s Dur&aacute;, con un aforo de 406 localidades.<br /><br />&bull; En la partida rural de La Hoya proyectaba el Cine Pomares, construido por Diego Pomares con un aforo de 460 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Jubalcoy ten&iacute;a su actividad el Cine Barcel&oacute;, construido en 1948 por Jos&eacute; Barcel&oacute;, con un aforo de 620 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Valverde tambi&eacute;n lo hac&iacute;a el Cine Actualidades, estrenado en el a&ntilde;o 1948 de la mano de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;ol, con un aforo de 259 espectadores.<br /><br />&bull; Y en la partida rural de la Marina, en 1948 Vicente Amor&oacute;s solicita la construcci&oacute;n de una sala en unos terrenos propios, con un aforo de 478 espectadores. En el mismo a&ntilde;o Germ&aacute;n Penalva, Rogelio y Elvira Cerdan construyen un cine de verano, con una capacidad de 622 localidades.<br /><br />&bull; En la partida rural de El Pinet, en 1955 Juan de Dios P&eacute;rez construye un cine de verano junto a la playa, con un aforo de 304 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de La Baya Baja, en 1957 Agat&aacute;ngelo Quesada construye un cine de verano con un aforo de 762 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Algoda desarroll&oacute; su actividad el cine Santo &Aacute;ngel.<br /><br />&bull; En la partida rural de Pusol desarroll&oacute; su actividad el Cine Campoamor. <br /><br />&bull; En la partida rural de Matola desarroll&oacute; su actividad el Cine Monumental.<br /><br />&bull; Y en la partida rural de El Altet tambi&eacute;n se contaba con sala de cine.<br />]]></description>
  <dc:date>2006-11-09T00:00:00+00:00</dc:date>
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    <item>
  <title>Recuperación de los Proyectores Cinematográficos del Cine Pomares de la Hoya</title>
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  <description><![CDATA[<br /><span style="font-weight: bold">Recuperaci&oacute;n de los Proyectores Cinematogr&aacute;ficos del Cine Pomares de la Hoya</span><br /><span style="font-style: italic">Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; / Socio colaborador del Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</span><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de documentos y piezas cinematogr&aacute;ficas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de los proyectores cinematogr&aacute;ficos marca OSSA modelo 60 y marca WESTREX, de 35/70 mm., compuestos por el pie, motor, l&aacute;mpara, tambores de la pel&iacute;cula y lentes de proyecci&oacute;n. Aparatos el&eacute;ctricos que funcionaban con electrodos de cobre y carb&oacute;n, se empleaban para proyectar sobre una pantalla las im&aacute;genes de un rollo de pel&iacute;cula, que se introduc&iacute;a y deslizaba entre una l&aacute;mpara de luz y la lente de proyecci&oacute;n. <br /><br />Piezas que datan de mediados de los a&ntilde;os 60, de grandes dimensiones, donados al Museo por los hermanos Tar&iacute; Pomares, propietarios del ya desaparecido Cine Pomares situado en la carretera Elche a la Marina, a su paso por el centro urbano, actual Avenida del Sol n&ordm; 36-38, en la partida rural de La Hoya de nuestra ciudad. El Cine Pomares fue construido por D. Diego Pomares con un aforo de 460 espectadores, el t&iacute;o Diego tambi&eacute;n contribuy&oacute; a la creaci&oacute;n y desarrollo de la mencionada partida rural.<br /><br />Las m&aacute;quinas proyectaban, a intervalos regulares de pocas cent&eacute;simas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la pel&iacute;cula; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. Desde el nacimiento del cine sonoro, casi todos los proyectores de cine comerciales proyectaban a una frecuencia de 24 im&aacute;genes por segundo. Esta velocidad se eligi&oacute; por razones financieras y t&eacute;cnicas: era la frecuencia m&aacute;s baja, por lo que requer&iacute;a menor cantidad de pel&iacute;cula, a la que se pod&iacute;a realizar una reproducci&oacute;n y amplificaci&oacute;n del sonido satisfactorias. Sin embargo algunos formatos especiales como Showscan o Maxivisi&oacute;n proyectaban a frecuencias m&aacute;s altas, a menudo 48 im&aacute;genes por segundo.<br /><br />La transici&oacute;n del cine mudo al sonoro fue tan r&aacute;pida que muchas pel&iacute;culas distribuidas entre 1928 y 1929, que hab&iacute;an comenzado su proceso de producci&oacute;n como mudas, fueron sonorizadas despu&eacute;s para adecuarse a una demanda apremiante. Los due&ntilde;os de las salas se apresuraron tambi&eacute;n a convertirlas en salas aptas para el sonoro, mientras se rodaban nuevas pel&iacute;culas sonoras, adaptando obras literarias e introduciendo extra&ntilde;os efectos sonoros a la primera oportunidad. El p&uacute;blico pronto se cans&oacute; de los di&aacute;logos mon&oacute;tonos y de las situaciones est&aacute;ticas de estas pel&iacute;culas, en las que un grupo de actores se situaba cerca de un micr&oacute;fono fijo.<br /><br />Estos problemas se solucionaron en los inicios de la d&eacute;cada de 1930, cuando varios directores de cine tuvieron la iniciativa de liberar el micr&oacute;fono est&aacute;tico para incorporar un sentido fluido del cine y descubrir las ventajas de la postsincronizaci&oacute;n (el doblaje, los efectos sala y la sonorizaci&oacute;n que sigue al montaje), que permit&iacute;a la manipulaci&oacute;n del sonido y de la m&uacute;sica una vez rodada y montada la pel&iacute;cula. En Hollywood, Lubitsch y King Vidor experimentaron con el rodaje de largas secuencias sin sonido, a&ntilde;adi&eacute;ndolo posteriormente para resaltar la acci&oacute;n. Lubitsch lo hizo suavemente, con la m&uacute;sica, en &quot;El desfile del amor&quot; 1929, y Vidor con el sonido ambiente para crear una atm&oacute;sfera natural en &quot;Aleluya&quot; 1929, un musical realista interpretado &iacute;ntegramente por actores afroamericanos cuya acci&oacute;n transcurre en el sur de Estados Unidos. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de los dos proyectores cinematogr&aacute;ficos marca OSSA modelo 60 y marca WESTREX en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; a lo largo del mes de noviembre de 2006 a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de los mismos. Los proyectores no presentaban deterioro alguno, garantiz&aacute;ndose su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su recuperaci&oacute;n, engrase y puesta a punto.<br /><br />Antes de la fabricaci&oacute;n de motocicletas, la firma Orfeo Sincronic S.A. tambi&eacute;n conocida como OSSA se dedic&oacute; a la fabricaci&oacute;n de proyectores cinematogr&aacute;ficos y equipos de sonido para la exhibici&oacute;n cinematogr&aacute;fica. De ah&iacute; el logo del tr&eacute;bol que en realidad es una &quot;cruz de malta&quot;, pieza fundamental en los proyectores. <br /><br />Tambi&eacute;n en las partidas rurales de Elche se contaba con diversas salas de cine en las que se empleaban proyectores cinematogr&aacute;ficos de estas caracter&iacute;sticas, que evolucionaron su tecnolog&iacute;a con el paso del tiempo.<br /><br />&bull; En la partida rural de Torrellano, en el a&ntilde;o 1926 abri&oacute; sus puertas la sala de cine de Antonio Segarra. En 1949 Salvador Segarra construye el cine Rex con un aforo de 590 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Perleta estaba el Cine Rialto, construido en 1947 por Tom&aacute;s Dur&aacute;, con un aforo de 406 localidades.<br /><br />&bull; En la partida rural de La Hoya proyectaba el Cine Pomares, construido por Diego Pomares con un aforo de 460 espectadores<br /><br />&bull; En la partida rural de Jubalcoy ten&iacute;a su actividad el Cine Barcel&oacute;, construido en 1948 por Jos&eacute; Barcel&oacute;, con un aforo de 620 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Valverde tambi&eacute;n lo hac&iacute;a el Cine Actualidades, estrenado en el a&ntilde;o 1948 de la mano de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;ol, con un aforo de 259 espectadores.<br /><br />&bull; Y en la partida rural de la Marina, en 1948 Vicente Amor&oacute;s solicita la construcci&oacute;n de una sala en unos terrenos propios, con un aforo de 478 espectadores. En el mismo a&ntilde;o Germ&aacute;n Penalva, Rogelio y Elvira Cerdan construyen un cine de verano, con una capacidad de 622 localidades.<br /><br />&bull; En la partida rural de El Pinet, en 1955 Juan de Dios P&eacute;rez construye un cine de verano junto a la playa, con un aforo de 304 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de La Baya Baja, en 1957 Agat&aacute;ngelo Quesada construye un cine de verano con un aforo de 762 espectadores.<br /><br />&bull; En la partida rural de Algoda desarroll&oacute; su actividad el cine Santo &Aacute;ngel.<br /><br />&bull; En la partida rural de Pusol desarroll&oacute; su actividad el Cine Campoamor. <br /><br />&bull; En la partida rural de Matola desarroll&oacute; su actividad el Cine Monumental.<br /><br />&bull; Y en la partida rural de El Altet tambi&eacute;n se contaba con sala de cine.]]></description>
  <dc:date>2006-11-08T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación del Proyector Cinematográfico HORTSON de Cine Mudo</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del Proyector Cinematogr&aacute;fico HORTSON de Cine Mudo</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; / Socio colaborador del Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de documentos y piezas cinematogr&aacute;ficas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico marca HORTSON de cine mudo, de 35 mm., modelo con l&aacute;mpara de la serie G-8, n&uacute;mero 3895, fabricado en Paris, Francia, compuesto por el pie, motor, l&aacute;mpara, tambores de la pel&iacute;cula y lentes de proyecci&oacute;n. Aparato el&eacute;ctrico que se empleaba para proyectar sobre una pantalla las im&aacute;genes de un rollo de pel&iacute;cula, que se introduc&iacute;a y deslizaba entre una l&aacute;mpara de luz y la lente de proyecci&oacute;n. Pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 20, de grandes dimensiones, donado al Museo Escolar de Pusol por la Sociedad Cultural Casino de Elche, el pasado a&ntilde;o 2007.<br /><br />La m&aacute;quina proyectaba, a intervalos regulares de pocas cent&eacute;simas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la pel&iacute;cula; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. En el caso de pel&iacute;culas mudas normalmente no se proyectaban a velocidades constantes, sino que variaban durante la proyecci&oacute;n a discreci&oacute;n del proyeccionista, a menudo de acuerdo con notas proporcionadas por el distribuidor.<br /><br />En Espa&ntilde;a los pioneros del nuevo arte empiezan a producir pel&iacute;culas en 1896. Eduardo Jimeno realiza &quot;Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza&quot; en 1896, al puro estilo de los hermanos Lumi&egrave;re. En Barcelona, Fructuoso Gelabert realiza e interpreta &quot;Ri&ntilde;a de caf&eacute;&quot; en 1897, la primera pel&iacute;cula espa&ntilde;ola con argumento. El &quot;Hotel fant&aacute;stico&quot; en 1905, realizada por Segundo de Chom&oacute;n, incorpora sobreimpresiones y otros trucos que hab&iacute;a utilizado en Francia Georges M&eacute;li&egrave;s. Las productoras m&aacute;s importantes de la &eacute;poca del cine mudo son Hispano Films, Films Barcelona e Iris Films. Por lo general produc&iacute;an pel&iacute;culas basadas en dramas teatrales. En la d&eacute;cada de 1920, la zarzuela suministra los grandes temas cinematogr&aacute;ficos.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del proyector cinematogr&aacute;fico marca HORTSON de cine mudo en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado del mismo. El proyector presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su reparaci&oacute;n, engrase y puesta a punto.<br /><br />A lo largo de los a&ntilde;os la ciudad de Elche cont&oacute; con diversas salas de cine en las que se empleaban proyectores cinematogr&aacute;ficos de estas caracter&iacute;sticas, que evolucionaron su tecnolog&iacute;a con el paso del tiempo.<br /><br />&bull; Teatro Circo Kursaal - Gran Teatro. En 1901 se crea el Teatro-Circo donde se realizan campa&ntilde;as de cine y variedades. En 1909 se clausura por razones de salubridad.<br />El mismo a&ntilde;o la actriz Felisa L&aacute;zaro lo restaura y lo nombra Kursaal. En 1920 se edifica sobre el antiguo teatro uno nuevo y se le dota de maquinaria moderna, inaugur&aacute;ndolo Margarita Xirgu y E. Borr&aacute;s. En 1930 se proyecta la pel&iacute;cula sonora &quot;El loco cantor&quot;. En 1941 el Teatro Kursaal cambia su nombre por Gran Teatro. En 1997 pasa a ser propiedad del Ayuntamiento de la ciudad.<br /><br />&bull; El Palacio del Sol. Barraca instalada en la Plaza de la Merced en 1912 cuya actividad se desarroll&oacute; al menos durante una temporada.<br /><br />&bull; Teatro Coliseum. Comenz&oacute; su programaci&oacute;n en abril de 1928 en la calle Canalejas de la ciudad, actual calle Corredora. De construcci&oacute;n s&oacute;lida de cemento y hierro, permite elevar tres pisos. Teatro peque&ntilde;o y coquet&oacute;n. En 1941 pasa a llamarse Coliseo debido a normas gubernamentales tendentes a eliminar nombres extranjerizantes. Se proyectaron en exclusiva pel&iacute;culas de la Metro Goldwyn Mayer. Cierra sus puertas en abril de 1956.<br /><br />&bull; Ideal Cinema. Abri&oacute; sus puertas al p&uacute;blico en la calle Blas Valero, esquina con la calle Alfredo Llopis en el a&ntilde;o 1931, propiedad de Jos&eacute; Agull&oacute; Torres. Cine popular, fue subsidiario del cine Capitolio, con un aforo de 393 butacas y 353 generales. <br /><br />&bull; Cine Avenida. Inaugurado en 1946 en la entonces avenida de Eugenio D&acute;Orts (actual calle Filet de Fora), propiedad del empresario Lorenzo Quiles, program&oacute; representaciones de variet&eacute;s, boxeo, lucha libre y sesiones de hipnosis a cargo del profesor Alb&aacute;. Posteriormente proyect&oacute; cine de arte y ensayo, as&iacute; como sala X. Ces&oacute; su actividad en enero de 1990. Edificado por el que fuera constructor ilicitano Miguel Albaladejo Escarbajal.<br /><br />&bull; Cine Victoria. Comenz&oacute; su actividad en 1947 situado en la actual calle calle Reina Victoria, tambi&eacute;n funcionaba como cine de verano y otros espect&aacute;culos como boxeo y lucha libre, propiedad del empresario Lorenzo Quiles.<br /><br />&bull; Cine Capitolio. Inici&oacute; su actividad el 17 de marzo de 1949 con un concierto de Jos&eacute; Cubiles. Edificio emblem&aacute;tico situado en la calle Trinquet n&ordm; 3 basado en un dise&ntilde;o del arquitecto ilicitano Santiago P&eacute;rez Aracil, con un aforo de 1382 espectadores, ocup&oacute; el solar en el que hasta entonces estaba situado el Casino de Elche desaparecido en 1936. Acogi&oacute; los conciertos de los &quot;Amigos de la M&uacute;sica&quot; mientras estos estuvieron vigentes. Cerr&oacute; sus puertas al p&uacute;blico en el a&ntilde;o 2003.<br /><br />&bull; Cine Central. Estren&oacute; su programaci&oacute;n el 22 de abril de 1949, con acceso por la actual calle Crist&oacute;bal Sanz n&ordm; 25 y tambi&eacute;n por la calle Jos&eacute; Mar&iacute;a Buck y Mariano Lui&ntilde;a, propiedad del empresario Luis Mart&iacute;nez S&aacute;nchez, con un aforo de 1300 espectadores. Fue un cine subsidiario del Gran Teatro, donde se proyectaban las pel&iacute;culas de estreno, pasando semanas despu&eacute;s a estas salas m&aacute;s populares con precios inferiores. <br /><br />&bull; Cine Teatro Alcazar. Abierto al p&uacute;blico el 5 de diciembre de 1950, en la calle Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez n&ordm; 5, propiedad de Andr&eacute;s Serrano Selva, contaba con un aforo para 1363 espectadores entre el patio de butacas y el anfiteatro. Edificado por el que fuera constructor ilicitano Miguel Albaladejo Escarbajal.<br /><br />&bull; Cine Espa&ntilde;a. Aperturado el 1 de junio de 1958, en la calle Olegario Domarco Seller n&ordm; 93, propiedad de Francisco Sansano. Su programaci&oacute;n se desarrollaba &uacute;nicamente durante los meses de verano, y ten&iacute;a un aforo de 789 espectadores.<br /><br />&bull; Cine Palafox. En 1961 Francisco Sansano pide permiso para cubrir el cine Espa&ntilde;a, y en 1964 se apertura para cine de invierno El Palafox, con un aforo de 1082 espectadores.<br /><br />&bull; Cine Paz. Inici&oacute; su andadura el 22 de diciembre de 1962, situado en la calle Capit&aacute;n Antonio Mena, frente al Colegio P&uacute;blico Virgen de la Asunci&oacute;n.<br /><br />&bull; El Palacio del Cine. Se construy&oacute; en la antigua fabrica de calzados de los Latour, despu&eacute;s del &quot;Cabolo&quot; en la calle Crist&oacute;bal Sanz n&ordm; 7-9. Empez&oacute; su actividad en 1969 con un aforo de unas 1000 butacas, cerrando sus puertas al p&uacute;blico en 1985.<br /><br />&bull; Cine Altamira. Situado en la calle Jorge Juan n&ordm; 35-37, esquina a Teodoro Llorente, inici&oacute; su programaci&oacute;n al p&uacute;blico el 5 de abril de 1975, siendo propietario Vicente Espadas. Contaba con un aforo en planta baja de 1375 espectadores, y cerr&oacute; sus puertas el 23 de abril de 2004.<br /><br />&bull; Cine Gayarre. Se inaugur&oacute; al p&uacute;blico en 1977 y ten&iacute;a un aforo de 1404 butacas, cerrando sus puertas una d&eacute;cada despu&eacute;s.<br /><br />&bull; Mini-Cines Ana / Mini-Cines Ode&oacute;n. Nacen tras la ca&iacute;da cinematogr&aacute;fica de los a&ntilde;os 70, a causa del auge de las nuevas tecnolog&iacute;as, la gran oferta de la factor&iacute;a del cine, y la aparici&oacute;n de un nuevo espectador m&aacute;s selectivo que exige la intimidad de peque&ntilde;as salas donde se exhiben pel&iacute;culas de estreno en exclusiva.<br />]]></description>
  <dc:date>2006-11-07T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación cartel Fiestas Agosto de 1957</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del cartel Fiestas de Agosto del a&ntilde;o 1957</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de carteles impresos de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del cartel de gran formato anunciador de las Fiestas de Agosto en Elche perteneciente al a&ntilde;o 1957 (del 10 al 25 de agosto), impreso a todo color sobre papel en los talleres de la imprenta J. Avi&ntilde;&oacute; de Valencia, y que se utilizaba temporalmente en la ciudad para el anuncio de dicha festividad, colocando dichos carteles en lugares caracter&iacute;sticos al alcance de los transe&uacute;ntes.]]></description>
  <dc:date>2006-10-10T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación carteles de cine de 1937</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de carteles de cine del a&ntilde;o 1937</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de carteles publicitarios de pel&iacute;culas de cine de gran valor. <br />Carteles de gran formato datados la mayor&iacute;a de ellos en el a&ntilde;o 1937, pertenecientes a pel&iacute;culas producidas por la firma Metro Goldwyn Mayer, impresos a todo color sobre papel en imprentas de Valencia y Barcelona, que se utilizaban temporalmente para el anuncio de dichas pel&iacute;culas mientras duraba su proyecci&oacute;n, coloc&aacute;ndolos en las carteleras situadas en las fachadas de las propias salas de cine.<br /><br />Caben destacar por su dise&ntilde;o y colorido los carteles de las pel&iacute;culas: <br /><br />- ADAN SIN EVA, del director George Fitzmaurice, con los actores Robert Montgomery y Myrna Loy.<br /><br />- El &Uacute;LTIMO PAGANO, del director Richard Thorpe.<br /><br />- JAQUE AL REY, con los actores Myrna Loy y Spencer Tracy.<br /><br />- LA MELOD&Iacute;A DE BROADWAY, con los actores Eleanor Powell, Robert Taylor y Jack Benny.<br /><br />- LOS SIETE MAGN&Iacute;FICOS, del director John Sturges, con los actores Yul Brynner, Eli Wallach, Steve McQueen, Charles Bronson, Robert Vaughn y Horst Buchholz.<br /><br />- ROSE-MARI, del director W. S. Van Dyke, con los actores Jeanette Macdonald y Nelson Eddy.<br /><br />- SU PRIMERA ESCAPADA, del director Chester M. Franklin, con los actores Jackie Cooper, Joseph Calleia y Rin Tin Tin JR.<br /><br />- UNA CHICA DE PROVINCIAS, del director William A. Wellman, con los actores Janet Gaynor y Robert Taylor.]]></description>
  <dc:date>2006-07-04T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación cartel IV Congreso Diocesano de 1948</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del cartel del IV Congreso Eucar&iacute;stico Diocesano del a&ntilde;o 1948</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de carteles impresos de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del cartel de peque&ntilde;o formato impreso en color sobre papel, anunciador del IV Congreso Eucar&iacute;stico Diocesano, celebrado en Elche los d&iacute;as 6, 7, 8 y 9 de mayo del a&ntilde;o 1948.<br />]]></description>
  <dc:date>2006-06-14T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación cartel Misteri de 1954</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del cartel del Misteri del a&ntilde;o 1954</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de carteles impresos de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del cartel de gran formato anunciador de la representaci&oacute;n extraordinaria del Misteri de Elche perteneciente al a&ntilde;o 1954 (30 y 31 de octubre, y 1 de noviembre), impreso en blanco y negro sobre papel, y que se utilizaba temporalmente en la ciudad para el anuncio de dichas representaciones, colocando dichos carteles en lugares caracter&iacute;sticos al alcance de los transe&uacute;ntes.]]></description>
  <dc:date>2006-06-05T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación cartel Misteri de 1933</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n del cartel del Misteri del a&ntilde;o 1933</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de carteles impresos de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n del cartel de gran formato anunciador de las representaciones del Misteri de Elche perteneciente al a&ntilde;o 1933 (13, 14 y 15 de agosto), impreso a todo color sobre papel en los talleres de la imprenta Ortega de Valencia, y que se utilizaban temporalmente en la ciudad para el anuncio de dichas representaciones, coloc&aacute;ndolos en lugares caracter&iacute;sticos al alcance de los transe&uacute;ntes.]]></description>
  <dc:date>2006-05-12T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Restauración de un cuadro de Mariano Antón Serra</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Restauraci&oacute;n de un cuadro de Mariano Ant&oacute;n Serra</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; - Socio colaborador del Museo<br /><br /></em>Descripci&oacute;n de la restauraci&oacute;n efectuada a una pieza de singular valor, perteneciente a los fondos del Centro de Cultura Tradicional Museo Escolar de Pusol, trat&aacute;ndose en &eacute;sta ocasi&oacute;n de un cuadro del pintor ilicitano Mariano Ant&oacute;n Serra. <br /><br />En abril de 2005 se le entrega la pieza al Taller de Restauraci&oacute;n ART &amp; THINGS &reg; de Elche, procediendo a efectuar su registro, someti&eacute;ndola a examen para determinar su estado y decidir los criterios de intervenci&oacute;n a realizar sobre la misma.<br /><br />Se trata de una obra pict&oacute;rica desarrollada mediante la t&eacute;cnica del &oacute;leo, sobre tela de lienzo tensado en bastidor de madera con forma rectangular de 1,557 x 2,208 m., debidamente enmarcada con moldura y entrecalle de madera color oro, que describe la estancia donde se sit&uacute;an las figuras sentadas sobre un sill&oacute;n a D. Jos&eacute; Revenga Jimeno junto a su esposa D&ntilde;a. Asunci&oacute;n Ibarra Santamar&iacute;a, propietarios de la Torre de la Calahorra en Elche. En el plano de fondo de la obra se aprecia una biblioteca con vol&uacute;menes agrupados en estanter&iacute;as cubiertas parcialmente por una cortina, mientras que a la derecha y alineada con &eacute;sta, se visualiza una pared decorada de la que cuelgan dos cuadros enmarcados. <br />Se aprecia la firma legible y original del autor situada en la parte inferior derecha de la  obra,  donde  se  lee:  <em>M.  Ant&oacute;n 1924</em>. Se&ntilde;alar que en la cara posterior de la obra figura la anotaci&oacute;n manual sobre la tela,  en  la  que  se  lee:<br /><br /><em>           Retratos de D&ordf; Asunci&oacute;n Ibarra y D. Jos&eacute; Revenga<br />           Terminados el 10 de Agosto de 1924 &ndash; Elche -</em><br /><br />Mariano Ant&oacute;n Serra (Elche 1857 - 1932), estudi&oacute; en la Academia de Dibujo que fund&oacute; el humanista Aureliano Ibarra y Manzoni, padre de Asunci&oacute;n Ibarra Santamar&iacute;a que aparece en la obra (nacida en 1857). Se traslad&oacute; a Madrid a estudiar en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, desarrollando diversas exposiciones con el paso de los a&ntilde;os, y en 1920 fue nombrado Director de la Academia Municipal de Dibujo de Elche. Mariano Ant&oacute;n tambi&eacute;n fue un experto violinista. <br /><br />A la obra se le aprecia un leve envejecimiento de los colores y de los materiales que la componen, producido por el inevitable paso del tiempo, no siendo &eacute;ste acusado, ni suponiendo un riesgo a tener en cuenta para la conservaci&oacute;n futura de la pieza. Destacar los numerosos desprendimientos en la capa pict&oacute;rica, siendo esta muy delgada, llegando a mostrarse los numerosos trazos de l&aacute;piz que determinan la cuadr&iacute;cula que realiz&oacute; el autor para situar la composici&oacute;n de la obra, as&iacute; como los &ldquo;arrepentimientos&rdquo; cometidos por el autor en su desarrollo.<br />Se&ntilde;alar la existencia de varias roturas y perforaciones de la tela, adem&aacute;s de peque&ntilde;as zonas ligeramente cuarteadas, y una capa de barniz que cubre la superficie de la capa pict&oacute;rica, que contiene numerosos &ldquo;goterones&rdquo; provocados por su aplicaci&oacute;n excesiva y mal realizada, que han representado un c&uacute;mulo de suciedad, envejeciendo con el paso de los a&ntilde;os y malogrando su est&eacute;tica. Tambi&eacute;n se aprecia el dep&oacute;sito de numerosos excrementos de insectos sobre la superficie, situados en diferentes zonas de la misma.<br /><br />La obra ha sido sometida a proceso de recuperaci&oacute;n, limpieza y restauraci&oacute;n de la tela y de sus colores, mediante el empleo de t&eacute;cnicas convencionales de restauraci&oacute;n. En una primera fase se procede a la limpieza manual de la capa pict&oacute;rica de la obra, retirada de los dep&oacute;sitos de suciedad, capa de barnices, goterones de barnices, etc. Tambi&eacute;n se sustituyen los clavos oxidados que unen la tela al bastidor. En una segunda fase se procede a la colocaci&oacute;n de &ldquo;cargas&rdquo;, y la pintura de &oacute;leo que resulta necesaria en los puntos en los que se percibe su ausencia, y finalmente se aplica capa de protecci&oacute;n final, consistente en barniz para cuadros pintados al &oacute;leo de acabado brillante. <br /> <br />La obra est&aacute; enmarcada con moldura de madera de secci&oacute;n irregular, decorada en la superficie con un bajorrelieve de hojas entrelazadas, lacada en color oro vivo liso, y acompa&ntilde;ada en su interior de una entrecalle de madera. Se aprecia un leve envejecimiento y deterioro de la enmarcaci&oacute;n, no siendo &eacute;ste acusado ni suponiendo un riesgo a tener en cuenta, destacando la ausencia de se&ntilde;ales o marcas provocadas por la presencia de carcomas u otros insectos que parasitan la madera. La enmarcaci&oacute;n ha sido sometida igualmente a proceso de recuperaci&oacute;n, limpieza y restauraci&oacute;n, mediante el empleo de t&eacute;cnicas convencionales. <br /><br />En una primera fase se procede a la retirada de bridas met&aacute;licas y torniller&iacute;a, que por su estado de deterioro y oxidaci&oacute;n lo aconsejan, para su posterior sustituci&oacute;n por otros nuevos. A continuaci&oacute;n se procede a la limpieza manual de la enmarcaci&oacute;n con empleo de limpiadores apropiados, y posteriormente se le aplica un tratamiento fungicida y anticarcoma a &eacute;sta. Tambi&eacute;n se aplica una capa de acabado de color oro vivo liso, en todos los puntos de la moldura en los que se aprecia su deterioro, as&iacute; como barnices de protecci&oacute;n.<br /><br />Una vez terminado el proceso de restauraci&oacute;n de la obra pict&oacute;rica y de su enmarcaci&oacute;n, se procede a su traslado con los embalajes necesarios que garantizan la seguridad de la pieza al Museo Escolar de Pusol.<br />]]></description>
  <dc:date>2005-04-29T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de la Linotipia modelo-5</title>
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  <description><![CDATA[<strong><br />Recuperaci&oacute;n de la Linotipia Modelo-5</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas de artes gr&aacute;ficas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n efectuada de la Linotipia Modelo-5, fabricada por Mercenthaler Linotype CO. New York, U.S.A. para Sociedad Linotype Espa&ntilde;ola S.A. Madrid, ESPA&Ntilde;A, con n&uacute;mero de serie 13322, modelo que data de mediados del siglo XX.<br /><br />La linotipia fue donada al Museo Escolar de Pusol por la Generalitat Valenciana, y traslada desde la ya desaparecida exposici&oacute;n etnol&oacute;gica situada en los locales del actual Teatro Arniches de Alicante, al Taller de Restauraci&oacute;n del Museo el mes de noviembre de 2004, siendo el &uacute;nico ejemplar existente de las 10 linotipias que exist&iacute;an en los talleres gr&aacute;ficos del diario de prensa escrita &quot;INFORMACI&Oacute;N el peri&oacute;dico de Alicante&quot;, entonces situados en locales de la ciudad de Alicante. <br /><br />La pieza de gran envergadura presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, procedi&eacute;ndose en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de la misma, efectu&aacute;ndose su reparaci&oacute;n, engrase y puesta a punto.<br /><br />La linotipia era la m&aacute;quina empleada para crear los textos en artes gr&aacute;ficas, que fund&iacute;a los textos por l&iacute;neas enteras, formando cada una de ellas un solo bloque o lingote met&aacute;lico. Una vez enfriados, los lingotes pasaban al taller de composici&oacute;n donde se dise&ntilde;aba manualmente la posterior estampaci&oacute;n sobre el papel.<br /> ]]></description>
  <dc:date>2004-11-18T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de un cuadro de la Virgen de la Merced</title>
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  <description><![CDATA[<strong><br />Recuperaci&oacute;n de un cuadro de la Virgen de la Merced</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; - Socio colaborador del Museo<br /><br /></em>El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de obras pict&oacute;ricas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de una pintura de gran formato dedicada a la Virgen de la Merced, donada al Museo por D&ntilde;a. Rafaela Carca&ntilde;o Dol&oacute;, el 1 de mayo de 2004.<br /><br />Se trata de una obra pict&oacute;rica desarrollada mediante la t&eacute;cnica del &oacute;leo, sobre tela de lienzo tensado en bastidor de madera con forma de arco de medio punto en su parte superior, debidamente enmarcada, que describe la composici&oacute;n religiosa en la que aparece la figura de la Virgen de la Merced sentada y situada en el centro de la obra, en primer plano vestida con t&uacute;nica blanca sujeta con un broche y sandalias revestidas con piedras preciosas, sosteniendo en su mano derecha un escapulario y en su mano izquierda al ni&ntilde;o Jes&uacute;s envuelto con un fald&oacute;n blanco, quien a su vez sostiene con las dos manos una cadena con grilletes al extremo.<br /><br />Tambi&eacute;n se aprecia en la parte inferior izquierda de la obra, la figura de una mujer que besa el escapulario que le ofrece la Virgen, sosteniendo a un ni&ntilde;o que levanta los brazos, y la figura de un joven en la parte inferior derecha de la obra con las manos cruzadas, portando grilletes en los pies. Tambi&eacute;n se aprecian las cabezas de cinco &aacute;ngeles en la parte superior de la obra rodeando la figura de la Virgen, tres de ellas situadas en el lado izquierdo y las dos restantes en el lado derecho de la pieza.<br /><br />Las dimensiones de la obra son 1,685 m. de ancho, 2,175 m. de alto, y 0,843 m. de radio del arco superior, desarrollada entre las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y primeras del siglo XX, de autor desconocido, enmarcada con moldura de madera plana de 8 cm. de frente y 4 cm. de canto.<br /><br />Se traslada y recepciona la obra en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol, procediendo a efectuar su registro, someti&eacute;ndola a examen para determinar su estado y decidir los criterios de intervenci&oacute;n a realizar sobre la misma. Se aprecia un ligero envejecimiento de los colores de la obra producido por la suciedad acumulada sobre la tela, as&iacute; como diversas roturas y desprendimientos de la capa de pintura que no suponen riesgo para la futura conservaci&oacute;n de la pieza, a la espera de su restauraci&oacute;n final por t&eacute;cnicos del Museo.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2004-05-01T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La desaparición del Molí de Magros</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>El Mol&iacute; de Magros</strong><br /><em>Juan Galiano S&aacute;nchez - Colaborador del Museo</em><br /><br />Es una ma&ntilde;ana soleada de invierno con el inconveniente de un viento fr&iacute;o y racheado de poniente. Este &uacute;ltimo impedimento no me ha imposibilitando realizar la acostumbrada excursi&oacute;n semanal con mis ni&ntilde;os. Como de costumbre cuando el tiempo no es del todo bonancible, el paseo ha sido corto, hemos subido al Castellar y merodeado por los alrededores del Pantano y el Arquet.<br /><br />Ha llegado la hora del almuerzo, buscamos para hacerlo un rinc&oacute;n resguardado del viento, que tiende a hacerse m&aacute;s violento. No nos ponemos de acuerdo sobre el lugar adecuado y al fin decidimos ir al molino. El lugar al que nos dirigimos es el &ldquo;Mol&iacute; de Magros&rdquo;, un antiguo edificio de la era preindustrial ilicitana, hoy fuera de uso. Est&aacute; enclavado en el margen izquierdo del r&iacute;o Vinalop&oacute; y se construy&oacute; en su tiempo para aprovechar la fuerza motriz del agua de la Acequia Mayor del Pantano. El nombre lo debe a sus propietarios, la familia Magro, industriales harineros vecinos de Crevillente.<br /><br />El molino est&aacute; situado en la ribera de la rambla. A su entrada tiene un camino bordeado de frondosos eucaliptos y est&aacute; rodeado de una espl&eacute;ndida pinada, ins&oacute;lita en nuestros &aacute;ridos montes. Entre sus gruesos muros y bajo el techo de teja plana, guarda lo que en su tiempo fue maquinaria pionera de la industria de la molturaci&oacute;n. Nuevas t&eacute;cnicas dejaron anticuado su montaje industrial, el salto de agua fue superado por otras energ&iacute;as como fuerza motriz y, al presente, es como un museo cerrado que recuerda tiempos mejores. Est&aacute; al cuidado de un matrimonio anciano, que son sus guardias custodios. &Eacute;stos son el t&iacute;o Vicente y la t&iacute;a Vicenta, son los caseros y, al tiempo que cuidan del complejo industrial, aprovechan los fines de semana para abastecer de bebidas y alguna otra provisi&oacute;n a los excursionistas que frecuentan la zona, con lo que consiguen una peque&ntilde;a ayuda a su, escaso estipendio. <br /><br />Cruzamos el ancho portal&oacute;n por donde anta&ntilde;o pasaban las pesadas carretas cargadas de grano y entramos al patio. Nos encontramos al t&iacute;o Vicente: <em>&ndash;&ldquo;Pasad a la cocina, el fuego est&aacute; encendido&rdquo;.</em><br /><br />Entramos en ella y nos situamos al calor del fuego, en el cl&aacute;sico fog&oacute;n bajo de nuestras casas de campo. De acuerdo con el entorno, consumimos un almuerzo t&iacute;pico, nuevo para los ni&ntilde;os: sardinas saladas y ajos secos, todo asado; aderezamos el pan con aceite de oliva y lo acompa&ntilde;amos con una gaseosa para los ni&ntilde;os y una cerveza para m&iacute;. Hemos sido los primeros, va llegando m&aacute;s gente. Monta&ntilde;eros que a pesar del mal tiempo no quieren prescindir de su excursi&oacute;n acostumbrada de fin de semana, y hacen parada en este acogedor lugar. La mayor&iacute;a conocidos, de los m&aacute;s allegados tengo que soportar la broma, en unos casos cari&ntilde;osa y en otros mordaz, de que mis presuntas haza&ntilde;as monta&ntilde;eras han quedado reducidas a ejercer de ni&ntilde;ero. <br /><br />Tambi&eacute;n est&aacute;n los que nos traen a la monta&ntilde;a un deporte urbano, el f&uacute;tbol, y cansados de maltratar a su querido bal&oacute;n se acercan a reponer fuerzas. Otros son los que su &uacute;nico deporte es tragar comida y bebida, y queriendo presumir de naturalistas trasladan a nuestro ambiente sus habituales festines. &Eacute;stos son los m&aacute;s ruidosos. A pesar de ser heterog&eacute;neo, el ambiente es agradable y hay sitio para todos. Nadie molesta al vecino y cada cual se sit&uacute;a en el grupo m&aacute;s af&iacute;n a su car&aacute;cter.<br /><br />La ma&ntilde;ana transcurre apacible, primero un agradable paseo, despu&eacute;s un almuerzo al calor de la lumbre en buena compa&ntilde;&iacute;a. Sin darnos cuenta ha llegado la hora del regreso a casa, ha sido una buena jornada; nos despedimos de amigos y conocidos, decimos adi&oacute;s a los viejos Vicente y Vicenta e iniciamos la vuelta al hogar, cruzamos el umbral del recinto y salimos al camino de retorno... <br /><br />Abro los ojos y me espanta lo que veo. Se han revuelto en mi mente sue&ntilde;os y recuerdos y han pasado siete lustros de la escena antes descrita. Tiempo m&aacute;s que suficiente para destruir este entra&ntilde;able para&iacute;so. Primero fallecieron los ancianos cuidadores, que no fueron reemplazados. El abandono trajo como consecuencia el despojo por chatarreros furtivos de toda la maquinaria, llegando incluso a las rejas de las ventanas y a la estructura met&aacute;lica del tejado, con el consiguiente hundimiento del mismo. Luego fue refugio de vagabundos y drogadictos. Parece ser que hubo contactos por parte del Ayuntamiento de Elche y los propietarios para recuperarlo, pero falt&oacute; buena voluntad por alguna de las partes o, quiz&aacute;s, por ambas, para poder llegar a un acuerdo, por lo que el deterioro fue total. El final lleg&oacute; cuando un ni&ntilde;o falleci&oacute; al caer por el conducto de una antigua turbina. Accidente desgraciado que dio lugar a una indemnizaci&oacute;n millonaria. A consecuencia de este hecho, el Ayuntamiento lo consider&oacute; un lugar peligroso y decret&oacute; su demolici&oacute;n.<br /><br />El deterioro no afect&oacute; s&oacute;lo al edificio. La ubicaci&oacute;n en sus cercan&iacute;as de una cantera cubri&oacute; de un polvo calizo toda la vegetaci&oacute;n circundante. Cuando los grupos ecologistas lograron el cierre de la explotaci&oacute;n, el mal estaba hecho. El exceso de excursionistas domingueros y sus incontroladas paellas despoj&oacute; a la pinada del manto vegetal necesario para conservar la precisa humedad. El desv&iacute;o de la acequia adosada al molino produjo el agotamiento de los eucaliptos de la entrada y hasta ha secado alguna de las palmeras que los acompa&ntilde;aban. El proceso destructivo ha sido total en todas sus facetas.<br /><br />El paraje que contemplo at&oacute;nito es desolador. Del antiguo molino s&oacute;lo quedan varias terrazas de tierra pelada en sus distintos niveles. A su alrededor, algunos pinos escu&aacute;lidos prolongan su agon&iacute;a que, por su aspecto, no ser&aacute; muy larga. Semejante imagen presentan, como dije, los eucaliptos que todav&iacute;a bordean lo que anteriormente fue el camino de entrada. La mayor&iacute;a de las palmeras junto a la acequia se han secado, y tras ello la erosi&oacute;n, tanto ambiental como humana, no ha dejado una brizna de hierba.<br /><br />Varias generaciones de ilicitanos hemos perdido una muy caracter&iacute;stica se&ntilde;al de identidad, y nuestra ciudad tambi&eacute;n ha perdido un hermoso monumento testigo de nuestra historia. Cierro los ojos acongojado y pesaroso. Confieso que si fuera posible preferir&iacute;a seguir so&ntilde;ando, lo que veo cuando los abro es una cruel y estremecedora pesadilla.]]></description>
  <dc:date>2004-04-30T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La Masía de Coves</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>La Mas&iacute;a de Coves</strong><br /><em>Ra&uacute;l Agull&oacute; Coves - Licenciado en Derecho Universidad de Alicante</em><br /><br />La &ldquo;Mas&iacute;a de Coves&rdquo; es una casona de labranza iniciada a finales del siglo XIX que est&aacute; situada en la ilicitana partida rural de Asprillas. Es popularmente conocida en el Camp d'Elx por la fama que alcanz&oacute; el &ldquo;T&iacute;o Pepe Coves&rdquo; cuando era due&ntilde;o de la misma, as&iacute; como por darle sombra una centenaria encina, &uacute;nica por sus dimensiones en el t&eacute;rmino municipal. Su historia va unida a la de la gran finca r&uacute;stica donde se asienta, porque dicho terreno perteneci&oacute; al v&iacute;nculo del Mayorazgo constituido por una de aquellas familias nobles catalanas que llegaron en la &eacute;poca medieval durante la Reconquista de Jaime I, los Soler de Cornell&aacute;, quienes habitaron la Casa dels Lleons, siendo luego enterrados en la Iglesia de Santa Mar&iacute;a, y habiendo gravado adem&aacute;s dicha finca con un censo eclesi&aacute;stico ofrecido a la Mared&eacute;u de les Bombes.<br /><br />La pedan&iacute;a de Asprillas se caracteriza porque fue la &uacute;nica que no estuvo sometida a la jurisdicci&oacute;n del Duque de Arcos, que fue uno de los se&ntilde;ores de Elche, y esta independencia perdur&oacute; muchos a&ntilde;os despu&eacute;s con el despojo de los fueros por parte de los Borbones a trav&eacute;s de los Decretos de Nueva Planta, a ra&iacute;z de la derrota en la Guerra de Sucesi&oacute;n. Adem&aacute;s, gracias a dicha autonom&iacute;a se produce el enriquecimiento del linaje nobiliario perteneciente al &ldquo;Marqu&eacute;s de Asprillas&rdquo;, t&iacute;tulo que ha ostentado la familia Santac&iacute;lia y los Roca de Togores, y como consecuencia de ello todav&iacute;a perviven varios edificios nobles situados alrededor de la &ldquo;Mas&iacute;a de Coves&rdquo;, como son el Palombar de los Soler de Cornell&aacute;, o la Hasiendesica, que fue propiedad de los due&ntilde;os del primer banco que hubo en Elche, la &ldquo;Banca Peral&rdquo;.<br /><br />Con el tiempo, la finca del Palombar fue dividida en minifundios y precisamente en la parcela resultante llamada &ldquo;Nueva Camposo&rdquo; se construy&oacute; la &ldquo;Mas&iacute;a de Coves&rdquo;, en una &eacute;poca en que la agricultura constitu&iacute;a la principal fuente de riqueza para Elche. Por lo tanto, tras hundirse la tradicional industria jabonera, el futuro del Camp d'Elx resid&iacute;a entre otras actividades en la producci&oacute;n de aceite y de vino, la molienda de cereales, el cultivo de limoneros, el ganado y las alpargatas. Se explica as&iacute; que el paisaje de la huerta ilicitana se dibujara como un bosque de palmeras y olivos, o que el &ldquo;T&iacute;o Pepe Coves&rdquo; explotara en la &ldquo;Mas&iacute;a de Coves&rdquo; una almazara de aceite con piedras extra&iacute;das de la sierra del Molar para el molino, as&iacute; como los &ldquo;afollaors&rdquo; para pisar la uva.<br /><br />El &ldquo;T&iacute;o Pepe Coves&rdquo; ten&iacute;a otra almazara situada en una vasta finca de la sierra del Molar, que se adquiri&oacute; de un antiguo Grupo de Colonizaci&oacute;n lim&iacute;trofe con la ermita de San Francisco de As&iacute;s, donde cultivaba algarrobos y cereales y, adem&aacute;s, guardaba su ganado. Asimismo, lleg&oacute; a adquirir el famoso Mol&iacute; Real del Parque Municipal de Elche, con su huerto de palmeras, y posteriormente compr&oacute; otro en la pedan&iacute;a de Asprillas destinado a la fabricaci&oacute;n de piensos animales. Por otro lado, su mujer era propietaria de un solar situado en la plaza de la Glorieta que ten&iacute;a arrendado al propietario del extinto y popularmente conocido &ldquo;Bar Enrique&rdquo;, de manera que se produjo la casualidad de que las aguas de la Acequia Mayor del Pantano discurrieran al mismo tiempo por el Molino Real, continuando justo por debajo del solar de la Glorieta y desembocan por medio del &uacute;ltimo partidor para regar precisamente las tierras de la antigua hacienda del Palombar.<br /><br />En definitiva, el &ldquo;T&iacute;o Pepe Coves&rdquo; fue un pr&oacute;spero agricultor de una &eacute;poca en la que dicho apellido adquiere un reconocimiento social que llega hasta nuestros d&iacute;as, como lo atestigua la existencia oficial del &ldquo;Cam&iacute; dels Coves&rdquo; en la partida rural de Matola, y ello le permiti&oacute; tambi&eacute;n comprar terrenos, entre otros al Conde de Casas-Rojas (antiguo propietario del Hort de Baix), a los nobles ilicitanos de la familia Roca de Togores y Tordesillas &ndash;que llegaron a ocupar cargos de gobierno a nivel nacional&ndash; , o a la Condesa de Luna (antigua due&ntilde;a de la Torre de la Ca&ntilde;ada, en la actual finca de &ldquo;La R&uacute;stica&rdquo;). Sin embargo, tambi&eacute;n sufri&oacute; las expropiaciones del Mol&iacute; Real a comienzos de los a&ntilde;os cincuenta, de los terrenos de la actual Ciudad Deportiva de Elche, as&iacute; como los de la sierra del Molar, que se convirtieron en monte p&uacute;blico reforestado con pinos, por todo lo cual se vio obligado a vender el Hort de la Creu, anta&ntilde;o hist&oacute;rico huerto de palmeras.<br /><br />Por otro lado, quisiera apuntar que actualmente el Museo Escolar de Pusol nos recuerda insistentemente que estamos perdiendo un patrimonio cultural y etnol&oacute;gico que se deber&iacute;a conservar para el disfrute de las generaciones futuras, porque constituye el origen de la idiosincrasia de nuestro pueblo. Sin embargo, van desapareciendo muchas tradiciones del Camp d&acute;Elx, como la de &ldquo;anar a fer herbetes&rdquo; el d&iacute;a de la Ascensi&oacute;n, la de comerse la mona de Pascua o la de criar el pavo de Navidad, as&iacute; como otras manifestaciones de nuestras costumbres que s&oacute;lo conservan en sus mentes algunos ancianos. Por todo ello, considero inaplazable un serio respaldo de la Administraci&oacute;n para las iniciativas de &ldquo;Turismo Rural&rdquo; que ya est&aacute;n apareciendo en Elche, como mercado emergente todav&iacute;a sin explotar econ&oacute;micamente en nuestro municipio, ya que de esta manera conservar&iacute;amos otro patrimonio, como es la t&iacute;pica casa de labranza ilicitana con su estilo arquitect&oacute;nico y decoraci&oacute;n particulares, en un entorno respetuoso con la naturaleza y el medio ambiente.<br /><br />De hecho, &eacute;sta puede ser la &uacute;ltima oportunidad para moderar la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica que amenaza a corto plazo el Camp d&acute;Elx, y que recientemente es noticia todos los d&iacute;as en los peri&oacute;dicos locales, por cuanto los promotores han agotado el suelo entre Torrevieja y Alicante convirti&eacute;ndolos en una especie de &quot;Isla del Tesoro&quot; muy apetecible para las urbanizaciones de extranjeros y los campos de golf. Sin embargo, el Ayuntamiento de Elche y la Administraci&oacute;n Valenciana no parecen muy dispuestos a favorecer estas iniciativas, porque ponen todo tipo de trabas cuando se trata de llevar a la pr&aacute;ctica lo que ellos mismos han propuesto en las &aacute;reas tur&iacute;stica y agr&iacute;cola dentro del Plan Estrat&eacute;gico de Elche (Futurelx).<br /> <br />Concretamente, desde el &aacute;rea tur&iacute;stica resulta que el &ldquo;Decreto sobre Alojamiento Tur&iacute;stico Rural&rdquo; de 1994 impide esta actividad en Elche porque somos lim&iacute;trofes con el mar (absurdo, porque nuestro t&eacute;rmino tiene una extensi&oacute;n enorme), y pertenecemos a un &aacute;rea metropolitana (tambi&eacute;n absurdo, porque hay diferencias abismales entre las 33 pedan&iacute;as). Por otro lado, en el aspecto urban&iacute;stico te encuentras con el problema de que cuando el suelo est&aacute; clasificado como agr&iacute;cola no puedes obtener la licencia de apertura para esta actividad y, de lo contrario, tienes que acudir a la dif&iacute;cil y cara soluci&oacute;n de la &ldquo;Declaraci&oacute;n de Inter&eacute;s Comunitario&rdquo;. En definitiva, Elche queda excluido para el Turismo Rural, y con ello tambi&eacute;n de la l&iacute;nea prioritaria de ayudas valencianas para la puesta en marcha de esta actividad, as&iacute; como de los fondos de la Uni&oacute;n Europea al no estar clasificados territorialmente como &ldquo;zona deprimida&rdquo;.<br /><br />&Eacute;sta es la injusta sentencia que pesa sobre un Camp d&acute;Elx en el que la agricultura va desapareciendo paulatinamente y donde el &ldquo;Turismo Rural&rdquo; ser&iacute;a muy viable econ&oacute;micamente, como aseguran desde la Oficina Municipal de Turismo, ofreciendo paquetes tur&iacute;sticos que englobasen nuestra gastronom&iacute;a t&iacute;pica, excursiones a los parques naturales, visitas culturales a museos, paseos a caballo, vuelos en globo, cicloturismo, senderismo y otras actividades. <br /><br />Todo ello ser&iacute;a complementario con el disfrute de una &ldquo;Mas&iacute;a de Coves&rdquo; rehabilitada seg&uacute;n la arquitectura popular y acondicionada para la educaci&oacute;n ambiental con energ&iacute;as limpias y renovables, un huerto ecol&oacute;gico, un peque&ntilde;o jard&iacute;n bot&aacute;nico, un vivero de plantas aut&oacute;ctonas o un Aula de la Naturaleza.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>2004-04-25T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación del Motocarro</title>
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  <description><![CDATA[<strong><br />Recuperaci&oacute;n del Motocarro</strong><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de maquinaria industrial y veh&iacute;culos a motor de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n efectuada al motocarro a lo largo del primer trimestre del a&ntilde;o 2004, pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 50, con matr&iacute;cula A-69906, destinado originalmente al reparto de frutas y verduras en la ciudad de Elche, seg&uacute;n figura en la placa rotulada a mano que se conserva situada en el exterior de su port&oacute;n trasero. Tambi&eacute;n se conservan dos placas rotuladas a mano en ambos laterales del mismo, en las que se indica la TARA de 270 Kg. y la Carga M&aacute;xima de 400 Kg. del veh&iacute;culo.<br /><br />Tras el acuerdo establecido entre el Museo Escolar de Pusol y el Instituto de Ense&ntilde;anza Secundaria La Torreta de Elche, en diciembre de 2003 se traslad&oacute; el motocarro a los Talleres de la Secci&oacute;n de Chapa y Pintura del Departamento de Automoci&oacute;n de dicho centro educativo. El proyecto de recuperaci&oacute;n del motocarro fue encargado por el Jefe del Departamento de Automoci&oacute;n, a los miembros del Programa de Garant&iacute;a Social de Carrocer&iacute;a para efectuar pr&aacute;cticas de taller, a cargo de profesor Ricardo Miralles Valero, quienes lo acogieron con gran expectaci&oacute;n, ya que se trataba de un veh&iacute;culo en desuso y supon&iacute;a un reto dado el mal estado de conservaci&oacute;n del mismo.  <br /><br />Se procedi&oacute; en una primera fase a realizar un meticuloso an&aacute;lisis del estado del motocarro y de todos sus componentes, desarrollando un detallado plan de trabajo que inclu&iacute;a los siguientes pasos:<br /><br />&bull; Decapado de las capas de pintura existentes.<br />&bull; Desmontaje y limpieza de distintos componentes mec&aacute;nicos.<br />&bull; Reparaci&oacute;n de las chapas met&aacute;licas da&ntilde;adas.<br />&bull; Pintado del veh&iacute;culo.<br />&bull; Montaje de piezas y componentes.<br />&bull; Lavado del veh&iacute;culo.<br /><br />En primer lugar se procedi&oacute; al decapado de forma manual, de la capa de pintura de color rojo con la que se hab&iacute;a pintado el veh&iacute;culo, con el fin de llamar la atenci&oacute;n para su venta. Posteriormente se realiz&oacute; el despiece de las distintas partes del motocarro (dep&oacute;sito de combustible, ruedas, motor, paneles laterales de madera, sistema de frenos, iluminaci&oacute;n, asiento del conductor, etc.), para proceder a su limpieza, reparaci&oacute;n y posterior acondicionamiento de las piezas. Dado el mal estado de conservaci&oacute;n de algunas chapas met&aacute;licas, fue necesaria su reparaci&oacute;n utilizando material espec&iacute;fico para su fijaci&oacute;n y restauraci&oacute;n. <br /><br />A continuaci&oacute;n se realizaron las tareas de embellecimiento de la superficie del motocarro (proceso de pintado). Esta etapa entra&ntilde;&oacute; gran dificultad, ya que se deb&iacute;a encontrar una pintura cuyos tonos dejaron de fabricarse muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. Pora ello, se realizaron diversas mezclas de pintura hasta conseguir la tonalidad adecuada. No obstante, al t&eacute;rmino del proceso de pintado, el resultado fue una pintura cuyo brillo y textura eran excesivos, estando por tanto re&ntilde;idos con el aspecto deseado de veh&iacute;culo antiguo, siendo necesario la posterior aplicaci&oacute;n manual de una capa difuminada de tinte para envejecer, consiguiendo finalmente el veh&iacute;culo la apariencia deseada. A continuaci&oacute;n se procedi&oacute; al montaje de las piezas y componentes que ya hab&iacute;an sido reparados.<br /><br />Por &uacute;ltimo se efectu&oacute; el lavado de la carrocer&iacute;a, el retoque de peque&ntilde;os detalles con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, y la colocaci&oacute;n de los paneles laterales de madera restaurados convenientemente.<br /><br />El motocarro es un veh&iacute;culo de transporte ligero de tres ruedas cuya parte anterior procede de la parte mec&aacute;nica de una motocicleta y la parte posterior consiste en una caja de carga. En las primeras versiones la adaptaci&oacute;n de la motocicleta se limitaba a la modificaci&oacute;n de la parte posterior sustituyendo la rueda trasera por un eje de dos ruedas. Con el paso del tiempo las modificaciones pasaron a centrarse en la parte delantera del veh&iacute;culo, donde se pas&oacute; de la posici&oacute;n de conducci&oacute;n t&iacute;pica de una motocicleta a la protecci&oacute;n que ofrec&iacute;a la instalaci&oacute;n de una cabina para el conductor.<br /><br />El motocarro era utilizado en peque&ntilde;os trayectos como veh&iacute;culo para el transporte y reparto de g&eacute;neros por la ciudad, tales como las bebidas a los comercios y bares de la ciudad, frutas y verduras a los mercados, etc., caracteriz&aacute;ndose por su bajo coste de mantenimiento y su maniobrabilidad debido a sus peque&ntilde;as dimensiones, compartiendo las calles con las motocicletas llamadas &ldquo;mosquitos&rdquo;, &ldquo;cuciolos&rdquo;, Setter, Lube, o Elig, y con alg&uacute;n que otro autom&oacute;vil, cami&oacute;n o autob&uacute;s que entonces ten&iacute;an su parada en la Plaza de Baix, frente al Ayuntamiento de Elche. Estos primeros veh&iacute;culos de motor tambi&eacute;n transitaban las calles junto a las numerosas bicicletas y carros, que todav&iacute;a eran el medio tradicional de transporte de personas y mercanc&iacute;as, siendo muy popular en Espa&ntilde;a e Italia durante los a&ntilde;os 50 y 60.<br /><br />Casi todos los fabricantes de motocicletas italianos inclu&iacute;an alg&uacute;n motocarro en sus gamas. El primero en hacerlo fue Moto Guzzi en 1928, con su modelo Ercole, y le siguieron MV Agusta, Aermacchi, Lambretta o Piaggio, a quien se debe la fabricaci&oacute;n de uno de los modelos de mayor difusi&oacute;n, el Ape.]]></description>
  <dc:date>2004-04-15T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de la Tartana</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la Tartana</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas etnol&oacute;gicas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de una &quot;tartana de paseo&quot;, con Arb&iacute;trio de Rodaje n&uacute;mero 7002, expedido por la Excma. Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1961, pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 50, donada junto con otros aperos y arreos de labranza al Museo por D. Jos&eacute; Pic&oacute; Ibarra, que fuera top&oacute;grafo en nuestra ciudad. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de la &quot;tartana&quot; en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de la misma. La &quot;tartana&quot; presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su recuperaci&oacute;n integral y puesta a punto a lo largo del verano de 2005.<br /><br />La tartana era un peque&ntilde;o carruaje con &quot;tiro de sangre&quot; de dos varas y dos ruedas montadas sobre ballestas met&aacute;licas, con cubierta abovedada y capota delantera y trasera, con asientos internos laterales, tirada generalmente por una cabalgadura, que se empleaba habitualmente para el transporte privado de personas. Situado en la vara derecha se colocaba un estribo que permit&iacute;a subir al tartanero, mientras que en la parte posterior de la tartana se situaba otro que ayudaba a subir al resto del pasaje. En cada vara colgaba un puntal de apoyo que se abat&iacute;a cuando era retirada la bestia para que no volcase la tartana. Dispon&iacute;a de dos frenos que presionaban sobre cada una de las llantas met&aacute;licas de las ruedas, accionados mediante una palanca.  <br />]]></description>
  <dc:date>2004-04-01T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title> Recuperación del Carro</title>
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  <description><![CDATA[<strong><br />Recuperaci&oacute;n del Carro</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas etnol&oacute;gicas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de un carro com&uacute;n, con Arb&iacute;trio de Rodaje n&uacute;mero 8224, expedido por la Excma. Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1961, con Arb&iacute;trio de Rodaje n&uacute;mero 7609, expedido por la Excma. Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1962, con Arb&iacute;trio de Rodaje n&uacute;mero 5730, expedido por la Excma. Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1966, y tambi&eacute;n Arb&iacute;trio Agr&iacute;cola n&uacute;mero A593, expedido por el Ayuntamiento de Elche en el a&ntilde;o 1969, pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 50.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del carro en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado del mismo. El carro presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose la recuperaci&oacute;n integral y su puesta a punto.<br /><br />El carro era un peque&ntilde;o carruaje con &quot;tiro de sangre&quot; de dos varas, y dos ruedas montadas sobre un eje fijo, descubierto, tirado generalmente por una cabalgadura, que se empleaba habitualmente para el transporte de mercanc&iacute;as y traslado de personas y cargas en las labores del campo. La base o plataforma de la caja del carro tambi&eacute;n se pod&iacute;a descolgar mediante la suelta de cuatro cadenas situadas en sus extremos, permitiendo as&iacute; un mayor volumen de carga. En cada vara colgaba un puntal de apoyo que se abat&iacute;a cuando era retirada la bestia para sostener y que no volcase el carro, y <br />generalmente en la vara derecha tambi&eacute;n se colocaba un estribo que permit&iacute;a subir al carretero, que se sentaba en la bancada transversal situada en el extremo de la plataforma. Dispon&iacute;a de dos frenos que presionaban sobre cada una de las llantas met&aacute;licas de las ruedas, accionados mediante una palanca.  ]]></description>
  <dc:date>2004-01-20T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de la Carreta de Bueyes</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la Carreta de Bueyes</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas etnol&oacute;gicas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de una carreta de bueyes, con Arb&iacute;trio Sobre Rodaje n&uacute;mero 7231, expedido por la Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1955, y con Arb&iacute;trio Sobre Rodaje n&uacute;mero 6537, tambi&eacute;n expedido por la Diputaci&oacute;n Provincial de Alicante el a&ntilde;o 1956, pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 40, donada junto con otros aperos y arreos de labranza al Museo por los herederos de D. Francisco, vecino de nuestra ciudad. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de la carreta de bueyes en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, e inventariado de la misma. La carreta presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose la recuperaci&oacute;n integral y su puesta a punto.<br /><br />La carreta de bueyes era un carro largo, m&aacute;s amplio y bajo que el carro com&uacute;n, con un gran puntal central o lanza donde se sujetaba el yugo, y dos ruedas montadas sobre un eje fijo, descubierta y tirada por dos bueyes, que se empleaba habitualmente para el transporte de mercanc&iacute;as y traslado de pesadas cargas en las labores del campo. Dispon&iacute;a de dos frenos que presionaban sobre cada una de las llantas met&aacute;licas de las ruedas, accionados mediante una palanca por el carretero.  ]]></description>
  <dc:date>2004-01-19T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de la Aventadora de Trigo</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la Aventadora de Trigo</strong><br /><em>Taller de Restauraci&oacute;n del Museo Escolar de Pusol</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas agr&iacute;colas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de una &quot;aventadora de trigo&quot;, cuyos trabajos se realizaron a lo largo del a&ntilde;o 2003, pieza que data de mediados de los a&ntilde;os 40, fabricada en Zaragoza por Jos&eacute; Garc&iacute;a D&iacute;az, compuesta por la caja de palas, la tolva y los cernedores, equipada con 4 pies de apoyo y 4 brazos para su traslado, donada al Museo a finales del a&ntilde;o 2002 por D.Antonio Mart&iacute;nez Rom&aacute;n &quot;El Melonero&quot;, vecino de la partida rural Derramador de nuestra ciudad, quien la adquiri&oacute; hacia 1970 en la casa Falc&oacute;. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de la &quot;aventadora&quot; en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, y aplicaci&oacute;n posterior de un tratamiento fungicida y anticarcoma para la madera. La &quot;aventadora&quot; presentaba diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose la recuperaci&oacute;n integral y puesta a punto de la misma.<br /><br />La aventadora era la m&aacute;quina accionada de forma manual mediante el empleo de un volante, que se utilizaba para &quot;aventar&quot; o limpiar el grano del cereal despu&eacute;s de haber efectuado la trilla del mismo en la &quot;era&quot;, situada esta en el campo al aire libre, dentro de las labores que se efectuaban para la recogida de la cosecha del cereal, y empleada en dichas labores hasta los a&ntilde;os 90. Con el paso de los a&ntilde;os se le incorpor&oacute; un motor el&eacute;ctrico que accionaba el mencionado volante, a trav&eacute;s de una correa que los un&iacute;a.]]></description>
  <dc:date>2003-01-16T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de la Garapiñera de Helados</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la Garapi&ntilde;era de Helados</strong>  <br /><em>Miguel &Aacute;ngel Vives Gomis - Socio colaborador</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas etnol&oacute;gicas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de una garapi&ntilde;era de madera. Com&uacute;nmente se le llamaba &quot;garrapi&ntilde;era&quot;, sin embargo, su denominaci&oacute;n correcta es garapi&ntilde;era, palabra que seg&uacute;n la Real Academia Espa&ntilde;ola de la Lengua, en su primera acepci&oacute;n, la define como &ldquo;vasija que sirve para garapi&ntilde;ar o congelar los l&iacute;quidos meti&eacute;ndola ordinariamente en un cubo de corcho, m&aacute;s alto y ancho que ella, y rode&aacute;ndola de nieve y hielo con sal&rdquo;.<br /><br />Mi primer contacto con la garapi&ntilde;era fue hace unos a&ntilde;os cuando encontr&eacute; un extra&ntilde;o artefacto entre los viejos trastos de mis abuelos, que ten&iacute;a la apariencia de un peque&ntilde;o barril de madera. Mi padre me cont&oacute; que se trataba de una garapi&ntilde;era y con ella fabricaban helado en casa de mis abuelos. Los primeros recuerdos que tuvo mi padre de esta pieza se remontaban a su ni&ntilde;ez, y estaban unidos al verano, las vacaciones y las reuniones familiares, siempre en ambientes festivos.<br /><br />En el interior de este peque&ntilde;o barril de madera se alojaba otro peque&ntilde;o dep&oacute;sito met&aacute;lico en el que se introduc&iacute;a el l&iacute;quido a congelar, que pod&iacute;a ser de esta&ntilde;o, de cobre, de lata esta&ntilde;ada. Entre este dep&oacute;sito met&aacute;lico y el barril exist&iacute;a un hueco en el que se introduc&iacute;a hielo y sal. Seguidamente se le daba vueltas al dep&oacute;sito met&aacute;lico mediante una manivela hasta que el l&iacute;quido empezaba a solidificarse. Cuando el helado ya hab&iacute;a adquirido bastante cuerpo, se separaba de las paredes del dep&oacute;sito met&aacute;lico mediante la ayuda de una cuchara de punta afilada. <br /><br />Me contaba mi padre, que la garapi&ntilde;era apareci&oacute; una ma&ntilde;ana de verano en el patio de la casa que sus abuelos ten&iacute;an en la orilla de la playa de La Marina (pedan&iacute;a de Elche), al inicio de las vacaciones de su abuelo, y se convirti&oacute; en el centro de atenci&oacute;n de ni&ntilde;os y mayores. &iexcl;Iban a hacer helado para celebrar el d&iacute;a de San Jaime!, de gran tradici&oacute;n en Elche. Los preparativos fueron muy emocionantes, ante los ojos de los ni&ntilde;os iban apareciendo todos los ingredientes que, sabiamente dispuestos por los abuelos, conformaron un excelente mantecado. Su abuela se encarg&oacute; de preparar la base del helado en la cocina mezclando, a fuego lento, leche, yema de huevo, lim&oacute;n rayado, canela y az&uacute;car.<br /><br />Su abuelo se puso al mando de la garapi&ntilde;era y fue dirigiendo todos los pasos, contando con la colaboraci&oacute;n de sus nietos. El primer paso consisti&oacute; en picar con una maza de madera la barra de hielo que estaba en el suelo del patio tapada con un saco de c&aacute;&ntilde;amo. Fueron introduciendo los trozos de hielo en la cuba de madera al tiempo que hac&iacute;an girar el manubrio de aquel artefacto, que hac&iacute;a girar el vaso met&aacute;lico en el que hab&iacute;an introducido la base del helado. Una vez llena la cuba de trozos de hielo, y sin parar un momento de girar, apareci&oacute; en escena la sal. Se a&ntilde;adi&oacute; sal gorda en grandes cantidades que se mezcl&oacute; con el hielo, y como por arte de magia el l&iacute;quido comenz&oacute; a helarse en un breve espacio de tiempo, no llegando a la congelaci&oacute;n por acci&oacute;n de unas paletas de madera que giraban en el interior de la cuba met&aacute;lica y en sentido contrario al giro de &eacute;sta, raspando con su movimiento las paredes interiores.<br /><br />Estar&iacute;an girando el manubrio unos treinta minutos, y en este breve espacio de tiempo, consiguieron tener un magn&iacute;fico helado, en cuya fabricaci&oacute;n hab&iacute;a colaborado toda la familia. Con posterioridad fueron surgiendo otros modelos de heladoras autom&aacute;ticas como el modelo Practic, siendo su principal caracter&iacute;stica que &ldquo;hiela por s&iacute; sola, sin necesidad de movimiento alguno, en muy poco tiempo y sin tener que invertir en hacer helado el tiempo que antes se destinaba con las garapi&ntilde;eras de corcho&rdquo;, como indicaba en su publicidad. Su manejo era similar al modelo anterior, ya que los ingredientes eran los mismos: agua, hielo, sal, adem&aacute;s de los espec&iacute;ficos de cada helado: horchata, helado de caf&eacute;, mantecado, helado de vainilla... <br /><br />En verano, para la venta de helados en los pueblos, el heladero cargaba con la garapi&ntilde;era al hombro y recorr&iacute;a sus calles en busca de clientes. Con el transcurso del tiempo se empezaron a utilizar &quot;carritos de helados&quot;, cubiertos y con dos ruedas, en los que el artesano introduc&iacute;a el helado ya preparado y tambi&eacute;n guardaba los cucuruchos y &quot;chambits&quot; (cortes), con el que recorr&iacute;a a pi&eacute; las calles y plazas, o bien, durante la celebraci&oacute;n de fiestas o verbenas populares.<br /><br />Con estas garapi&ntilde;eras se elaboraban los distintos productos helados que, por su creciente complejidad y textura, podemos clasificar en tres grupos: las aguas de nieve, los sorbetes y los mantecados.<br /><br /><strong>Aguas de nieve:</strong><br /><br />Dentro de estas aguas heladas, o de nieve, hay que diferenciar entre las que empleaban directamente la nieve en su composici&oacute;n y las que la usaban para enfriar un l&iacute;quido dentro de las garapi&ntilde;eras. En su versi&oacute;n m&aacute;s primitiva no eran m&aacute;s que un l&iacute;quido enfriado con nieve, como ya hac&iacute;an persas, griegos o romanos antiguos, con los zumos y el vino. En un Tratado de 1758 se habla del agua de nieve con lim&oacute;n, una simple mezcla del zumo del c&iacute;trico con nieve, y de otra preparaci&oacute;n, el agua loxa, o hidromiel que conten&iacute;a zumo de lim&oacute;n, clavo, canela, az&uacute;car, miel y agua helada.<br /><br />M&aacute;s elaboradas son las aguas de nieve que empleaban la garapi&ntilde;era para enfriar o congelar leche, pur&eacute;s de fruta e infusiones de hierbas o especias. Se obten&iacute;a as&iacute; una textura similar a la de los actuales granizados, con cristales de hielo m&aacute;s grandes que en los sorbetes, tambi&eacute;n llamadas gen&eacute;ricamente aguas. <br /><br />Una preparaci&oacute;n tradicional del agua de lim&oacute;n era machacando en el mortero un lim&oacute;n sin corteza, dej&aacute;ndolo un d&iacute;a en infusi&oacute;n con doce vasos de agua, antes de colarlo, endulzar fuertemente la mezcla con doce onzas (340 grs.) de az&uacute;car y poner a cuajar en la garapi&ntilde;era. Otra preparaci&oacute;n empleaba cinco limones para 24 vasos de agua, adem&aacute;s de a&ntilde;adirle la ralladura de uno de los limones, con lo que tendr&iacute;a mayor sabor. Tambi&eacute;n a partir de una infusi&oacute;n se realizaba el agua de canela: una cocci&oacute;n de canela en agua, que reposaba un d&iacute;a, y se mezclaba con az&uacute;car molido antes de ponerla a helar en la garapi&ntilde;era.<br /><br />Juan de la Mata, en su libro de 1786 <em>&quot;Arte de Reposter&iacute;a, en que se contiene todo genero de hacer dulces secos, y ...&quot;</em> dedica todo un cap&iacute;tulo a las aguas heladas, aportando recetas de aguas de frutas como las guindas, fresas, frambuesas, naranjas dulces, lima, lim&oacute;n cidrado o sand&iacute;a, junto a otras elaboradas con hierbas y especias, como las de hinojo verde, de pimpinela, de canela, de cilantro, de an&iacute;s o de clavos. Curiosa era la limonada de vino con agua, lim&oacute;n y az&uacute;car, que viene a ser una versi&oacute;n helada de la sangr&iacute;a, una bebida que N&uacute;&ntilde;ez de Taboada ya citaba en un tratado de cocina en 1827.<br /><br />Dentro de las aguas heladas, debemos incluir las distintas horchatas, emulsiones refrescantes de frutos secos machacados, con el a&ntilde;adido de az&uacute;car y diluidos en agua o leche. Estas bebidas provienen de la hordeata de los romanos, una cocci&oacute;n en agua de cebada sin fermentar, a diferencia de la empleada para la cerveza, y que todav&iacute;a se contin&uacute;a consumiendo esta antiqu&iacute;sima bebida con el nombre de agua de cebada. <br /><br />La leche de almendras es una horchata hecha con almendras, mondadas y remojadas en agua fr&iacute;a antes de moler, para que la leche no se oscurezca, mezclada con agua y az&uacute;car; se cuela, exprimiendo bien el residuo, y se pone a helar. Todav&iacute;a hoy, en M&eacute;xico se siguen preparando horchatas a partir de semillas de mel&oacute;n, empleando pipas de mel&oacute;n y almendras, o bien, utilizando pipas del mel&oacute;n, calabaza y sand&iacute;a molidas con almendras, ambas, aromatizadas con c&aacute;scara de lim&oacute;n.<br /><br />Un agua muy popular en algunas partes de Espa&ntilde;a, seg&uacute;n la receta que describe Juan Altamiras en su libro <em>&quot;Nuevo Arte de Cocina... &quot;</em> era el Agua de Aurora:<em> &quot;para doce vasos de este agua, echar&aacute;s una libra de az&uacute;car (460 grs.) y para esto es menester que los seis vasos sean de leche de almendras, y los otros seis de agua de canela: los mezclar&aacute;s, y el az&uacute;car pondr&aacute;s en la garapi&ntilde;era todo revuelto, y la nieve como a las dem&aacute;s aguas&quot;.</em><br /><br /><strong>Sorbetes:<br /></strong><br />Tienen una base de preparaci&oacute;n com&uacute;n con las aguas heladas, s&oacute;lo que con menos proporci&oacute;n de agua, y con cristales de hielo m&aacute;s peque&ntilde;os. As&iacute;, en un agua de fresas, hay doble cantidad de agua que de fruta, o en la de uva, llega a ser seis veces la proporci&oacute;n de agua respecto a la de zumo de uvas verdes. En cambio, las recetas de frutas heladas, s&oacute;lo llevan el agua justa para hacer de ellas una bebida f&aacute;cil de consumir. Para abundar en estas diferencias, veamos la receta del sorbete de naranja: <em>&quot;se deshace libra y media (690 grs.) de az&uacute;car blanca en media azumbre (1 litro) de agua limpia, y se escogen nueve naranjas y dos limones. Comparada con el agua de naranjas: dos naranjas en media azumbre (1 litro) de agua, y seis onzas (172 grs.) de az&uacute;car&quot;.</em><br /><br />En su versi&oacute;n m&aacute;s elemental los sorbetes eran pur&eacute;s de frutas con nieve, llegando a la preparaci&oacute;n de frutas congeladas enteras, incluso con su hueso, una golosina hoy en desuso, y que en su &eacute;poca debieron ser muy populares. La preparaci&oacute;n era: la fruta se trituraba en el mortero, se le a&ntilde;ad&iacute;a una justa cantidad de agua, se azucaraban y se helaban en la garapi&ntilde;era. En las recetas anteriores, el az&uacute;car se a&ntilde;ad&iacute;a seco al pur&eacute; de frutas. <br /><br />En el libro <em>&quot;Secretos Raros de Artes y Oficios&quot;</em> de 1807, figura la receta del sorbete de alb&eacute;rchigos (albaricoques): <em>&quot;Se cortan en pedacitos cinco libras de esta fruta; luego se clarifican cuatro libras de az&uacute;car blanca, y se le da el punto de flor fuerte; entonces se echa la fruta, removi&eacute;ndola suavemente hasta que el l&iacute;quido se caliente a punto de hervir. Se aparta la vasija del fuego, se deshacen exactamente todas las partes de la fruta con el filo de la espumadera, y veinticuatro horas despu&eacute;s se vuelve a poner la vasija en el fuego. Se remueve con una esp&aacute;tula de palo sin cesar, hasta que esta especie de mermelada se caliente al propio grado que antes, y se repite otra vez esta misma operaci&oacute;n. Entonces se echa el l&iacute;quido en vasijas de loza, dej&aacute;ndolas destapadas por un mes al aire libre; luego se tapan con un papel blanco, y se guardan en un lugar seco. Cuando se quiera hacer con esta especie de mermelada helados o sorbetes, se echa en una cazuela de barro, se le a&ntilde;ade medio cuartillo del &aacute;cido de agraz (se refiere al zumo &aacute;cido de uvas verdes); se coloca la cazuela en un perol a medio llenar de agua, y as&iacute; se pone a la lumbre. Se calienta y se menea el l&iacute;quido con una cuchara de palo, y estando m&aacute;s que tibio se le echa cuartillo y cuarto de agua, calentada al mismo  grado de calor; se menea a&uacute;n de cuando en cuando por espacio de un cuarto de hora; luego se cuela por un tamiz de cerda, y se deja enfriar antes de helarlo&quot;.<br /></em><br />Con la misma t&eacute;cnica se preparaban sorbetes de grosella, uva moscatel o ciruelas claudias. Como sorbetes m&aacute;s sofisticados debemos considerar los que, en lugar de frutas, empleaban yemas de huevo o bizcochos de Saboya y de solada, con t&eacute;cnicas y proporciones de agua similares a las descritas para los sorbetes de frutas, y sin emplear la leche, por lo que no pueden incluirse en el grupo siguiente.<br /><br /><strong>Mantecados:</strong><br /><br />Llamados tambi&eacute;n helados de crema, o simplemente helados, nombrando as&iacute; al grupo por el que ya entonces, era el m&aacute;s popular, el mantecado; receta base a la que recurren otras preparaciones parecidas hechas con otros ingredientes. Tienen una base de leche, a veces enriquecida con nata y huevos, lo que produce un helado muy cremoso y consistente. En el diccionario de N&uacute;&ntilde;ez Taboada, el helado se define como &quot;una especie de cuajada helada, muy suave, hecha de frutas, leche, caf&eacute;, huevos u otras cosas semejantes&quot;. <br /><br />Son una etapa m&aacute;s evolucionada de los dulces congelados, que no comienzan a prepararse hasta finales del siglo XVII. Los mantecados son mezclas m&aacute;s concentradas, con menos agua que los sorbetes, por lo que requieren un punto de congelaci&oacute;n m&aacute;s bajo, empleando m&aacute;s de az&uacute;car que en otros helados.  <br /><br />Como productos intermedios entre las aguas y los mantecados, deben considerarse las recetas de leches heladas, que emplean una gran cantidad de agua pero el cuajado en la garapi&ntilde;era es tan s&oacute;lido que deben comerse con cucharilla. Seg&uacute;n la receta que describe Juan Altamiras en su libro <em>&quot;Nuevo Arte de Cocina... &quot;</em>, <em>por cada vaso de leche se a&ntilde;aden doce de agua, donde han cocido antes tres cuartos de canela, y una onza (28,6 grs.) de az&uacute;car, pasando a helar. </em>Esta receta recuerda a las actuales leches merengadas, en su versi&oacute;n sin claras de huevo, y a la leche rizada, que a&uacute;n se toman, en muchas partes, como helado. <br /><br />Otra receta del mantecado, en esa &eacute;poca, era: <em>&quot;Preparar tambi&eacute;n el mantecado y queso helado, con dos azumbres (poco m&aacute;s de cuatro litros) de leche y treinta yemas de huevo, tres libras y media (1 kilo, 610 gramos) de az&uacute;car com&uacute;n, un poco de canela y la corteza de naranja&quot;.</em><br /><br />Sobre la base del mantecado se preparaban los helados de vainilla, chocolate, caf&eacute;, t&eacute; o de licores como el marrasquino. Igualmente, se elaboraban helados cremosos de frutas, como los de lim&oacute;n, de naranjas sang&uuml;esas o de alf&oacute;nsigos (pistachos).<br />]]></description>
  <dc:date>2003-01-01T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>Recuperación de seis cabezudos de las fiestas patronales</title>
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  <description><![CDATA[<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de los seis cabezudos de las fiestas patronales</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; - Socio colaborador del Museo</em><br /><br />El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de piezas etnol&oacute;gicas de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de seis cabezudos o &quot;nanos&quot;, donados por la &quot;Colla de dol&ccedil;ainers i tabaleters-El Caixcabot&quot; el pasado mes de octubre de 2002, piezas que datan de mediados de los a&ntilde;os 30, y que fueron apartados y sustituidos definitivamente por otros nuevos en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70. <br /><br />Los seis cabezudos pertenecieron a la comisi&oacute;n de fiestas de San Pascual Bail&oacute;n de Elche, y participaban en los desfiles de las fiestas patronales de la &ldquo;Venida de la Virgen&rdquo; de la ciudad, en conmemoraci&oacute;n del hallazgo del arca de la Virgen por el guardacostas Francesc Cant&oacute;. La Colla el Caixcabot recuper&oacute; los cabezudos al descubrirlos abandonados a la intemperie, arrojados en el patio de una casa que pertenec&iacute;a a un grupo de personas relacionadas con la entidad festera, situada en el barrio de El Pla de Elche. En aquel momento dispusieron sanearlos para poder continuar utiliz&aacute;ndolos, aunque debido al mal estado en el que se encontraban decidieron donarlos al Museo Escolar de Pusol. <br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n de los seis cabezudos en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, completamente mojados despu&eacute;s de haber soportado las piezas varios d&iacute;as de lluvia, se procedi&oacute; en una primera fase al inventariado de los mismos y al estudio pormenorizado para determinar su estado y decidir las intervenciones a realizar en cada caso. Las piezas presentaban m&uacute;ltiples da&ntilde;os y se encontraban es un avanzado estado de deterioro. Indicar que la capa de pintura que recubr&iacute;a parte de la superficie de las piezas se desprend&iacute;a al tacto, contando con numerosas roturas y perforaciones al tratarse de piezas de cart&oacute;n. Tambi&eacute;n, alguno de los respiraderos de los cabezudos estaban rotos, o bien, se hab&iacute;an desprendido.<br /><br />Durante el estudio de los mismos, se comprob&oacute; que los materiales empleados para su construcci&oacute;n eran: el papel de embalaje como material principal, as&iacute; como trapos a&ntilde;adidos en las reparaciones posteriores. Los trapos eran m&aacute;s comunes en la zona del cuello, pues de esa manera amortiguaban el peso de la pieza sobre la persona que lo llevaba y, de este modo, no le produc&iacute;a lesiones en los hombros.<br /><br />En una segunda fase se procedi&oacute; al secado de las piezas, limpieza y posterior eliminaci&oacute;n de la escasa capa pintura existente, conservando diferentes muestras de los colores originales para poder reproducirlos exactamente. En ese momento, se pudo apreciar que los cabezudos ten&iacute;an tres capas diferentes de pintura, debido a los arreglos y reparaciones sufridas a lo largo de los a&ntilde;os. Tras una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, se sanearon las partes da&ntilde;adas de los nanos utilizando papel encolado. A continuaci&oacute;n se aplic&oacute; una base protectora para consolidar la fr&aacute;gil estructura de cart&oacute;n de las piezas, y evitar desfigurar su natural fisonom&iacute;a, coloc&aacute;ndoles tambi&eacute;n los respiraderos de chapa met&aacute;lica perforada, como era habitual en la &eacute;poca. <br /><br />En la tercera y &uacute;ltima fase se procedi&oacute; a pintar las piezas utilizando los mismos colores que el original, teniendo en cuenta para ello las muestras de color recuperadas de cada figura, empleando pinturas acr&iacute;licas de acabado mate, garantizando de este modo su conservaci&oacute;n, efectuando la recuperaci&oacute;n integral mediante el empleo de t&eacute;cnicas tradicionales, devolviendo el aspecto original a estas singulares cabezas.<br /><br />A lo largo de la Comunidad Valenciana son muchas las localidades que en el marco de sus procesiones religiosas han contado con la presencia de comparsas y agrupaciones de danzas o bailes tradicionales, que participaban en las mismas junto a las figuras de &quot;gigantes y cabezudos&quot; por las calles y plazas de los pueblos. <br /><br />Son un ejemplo las festividades del Corpus de Morella, Segorbe, Castell&oacute;n de la Plana, Requena, Valencia, J&aacute;tiva, Gandia, Alicante, Alcoy ... y las fiestas patronales que rememoran apariciones marianas como las de Algemes&iacute; (a la Mare de Deu de la Salud), La Alcudia (Mare de Deu de Loreto), Carcaixent (Mare de Deu de las Aguas Vivas),... y la fiesta de la Venida de la Mare de Deu de la Asunci&oacute;n de Elche, tambi&eacute;n en Torrevieja (fiesta de la Inmaculada), en Crevillente (San Pascual), en El Altet (San Francisco de As&iacute;s),....   <br /><br />En Elche los primeros datos remontan a 1805 la celebraci&oacute;n de la procesi&oacute;n en la que participan [... los primeros carros triunfales de los gremios, y una danza de indios y enanos, de los cuales se desconoce su pertenencia concreta a una comparsa o a un gremio.], manteniendo los cabezudos una destacada participaci&oacute;n en las fiestas a lo largo de los a&ntilde;os. Cada figura representaba a un personaje de la sociedad del momento, tanto por su vestimenta o por su gesto. <br /><br />El Museo Escolar de Pusol, atendiendo la petici&oacute;n de la Sociedad Venida de la Virgen, cedi&oacute; los seis cabezudos para ser mostrados en la exposici&oacute;n del 140 aniversario de su creaci&oacute;n, celebrada en la sala de exposiciones de la CAM del 21 de octubre al 16 de noviembre de 2005. La muestra fue un fiel reflejo de lo ocurrido el 29 de diciembre de 1370 en la playa del Tamarit, en un lugar llamado las Azucenas. <br /><br />Se cont&oacute; con una reproducci&oacute;n a escala real del arca centenaria varada a la orilla del mar y un gran n&uacute;mero de im&aacute;genes, pinturas, fotos y carteles que mostraban la celebraci&oacute;n de la romer&iacute;a de la Venida de la Virgen en los &uacute;ltimos 140 a&ntilde;os, entre los que figuraban los carros triunfales datados en 1865 o la ermita del Tamarit de 1911. <br /><br />En la sala principal de la exposici&oacute;n se encontraban los seis cabezudos que desfilaban en estas fiestas y a Calendura, que conquistaron las miradas de los visitantes. Se cont&oacute; tambi&eacute;n con los vestuarios hist&oacute;ricos de Cant&oacute;, del angelet, del heraldo y del Ayuntamiento Antiguo, y las maquetas que reproduc&iacute;an el paso de Cant&oacute; por el barrio del Raval y la casa de la Virgen.<br /><br />La &uacute;ltima sala estuvo presidida por la imagen de la Virgen de la Asunci&oacute;n tallada por Juan Garc&iacute;a Talens en 1942, igual a la original que se quem&oacute; el 20 de febrero de 1936, y frente a ella el nuevo manto de la Festa, in&eacute;dito y confeccionado &quot;por el pueblo de Elche&quot; que presid&iacute;a la colecci&oacute;n. Diversos cuadros del Misteri y de la Patrona pintado por Villanueva, este &uacute;ltimo situado en el sal&oacute;n de plenos del Ayuntamiento de Elche. Terminaba la visita contemplando la corona restaurada de la Virgen de la Asunci&oacute;n, patrona de los ilicitanos.<br /><br /><br />]]></description>
  <dc:date>2002-10-30T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La fustería del tío Juan Ramón del Raval</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Oficios Tradicionales<br /><strong>La &quot;Fuster&iacute;a&quot; del t&iacute;o Juan Ram&oacute;n del Raval</strong><br /><em>&Aacute;ngela Mar&iacute;a Agull&oacute; Gonz&aacute;lez - Maestra</em><br /><br />El t&iacute;o Juan Ram&oacute;n (Juan Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Hern&aacute;ndez 1863 - 1952) era mi abuelo. Su carpinter&iacute;a, o mejor dicho, la &ldquo;fuster&iacute;a del t&iacute;o Juan Ram&oacute;n&rdquo;, estaba en el barrio del Raval, entre la calle de la antigua iglesia de San Juan (f&aacute;brica de la Vda. de Maci&aacute; o del &ldquo;Sord&rdquo;) y la actual iglesia, frente al &ldquo;carre&oacute; de la Llet&rdquo;.<br /><br />Todo lo que s&eacute; de sus trabajos se lo debo a mi madre, que era la m&aacute;s peque&ntilde;a de los ocho hijos que tuvo en su matrimonio con mi abuela &Aacute;ngela Gomis P&eacute;rez, pues yo lo recuerdo en su vejez. Mi abuelo era un gran carpintero y ebanista. Trabajaba todas las maderas nobles. Los marcos de las fotograf&iacute;as y espejos de su &eacute;poca, eran de m&aacute;s de un metro de altura y de ellos nos han quedado algunos. El que tengo en color miel, lo hizo para una fotograf&iacute;a de una de sus hijas cuando &eacute;sta muri&oacute;. Tiene en sus esquinas cuatro medallones, columnas y cenefas (yo le puse un espejo). Otro est&aacute; en casa de mi hermano Ram&oacute;n, &eacute;ste remata con una especie de peineta y en las dos esquinas inferiores dos medallones grabados con estr&iacute;as. <br /><br />Mesas de todos los tama&ntilde;os y modelos, roperos, mundos o ba&uacute;les, preciosas c&oacute;modas, hamacas, sillas plegables, y banquetas para la playa. Para la &ldquo;barraca de Santa Pola&rdquo; catres de los que conserva uno mi prima Mar&iacute;a (otra nieta) y otro yo. Llevan lona, y ocupan muy poco espacio. Para la casa, hizo un trinchero o trinchante que ocupaba toda la pared del comedor. Constaba de dos cuerpos: el superior con cristaleras y el inferior con dos cajones y puertas. Todo &eacute;l con talla preciosa. Entre los dos cuerpos ten&iacute;a unos candelabros de madera tallada que soportaban el cuerpo superior. Ahora, dos de sus bisnietos lo disfrutan. Cada uno tiene una parte. <br /><br />Mi madre Juanita, que como he dicho, era la m&aacute;s peque&ntilde;a de sus hermanos, tuvo tres hijos (mis dos hermanos y yo), me contaba el trabajo de mi abuelo en la &ldquo;fusteria&rdquo; donde hacia las puertas, artesanalmente, de las viviendas del pueblo que le encargaban los propietarios. Estos sol&iacute;an elegir unos motivos ornamentales seg&uacute;n sus gustos o aficiones. En la casa de M&aacute;ximo Moreno, como su padre era cazador, hizo para &eacute;l (en la calle San Isidro, creo) unas puertas con tallas de cabezas de perros, zurr&oacute;n, escopeta, cartuchera, etc..., que, seg&uacute;n me dicen, eran preciosas joyas de ebanister&iacute;a, &iquest;d&oacute;nde habr&aacute;n ido a parar? En la calle Porta de la Universitat de Sant Joan quedan unas puertas, que tambi&eacute;n hizo mi abuelo, y otras en la zona centro de la ciudad.<br /><br />En el porche de la casa de la carpinter&iacute;a (all&iacute; vivi&oacute; mi familia y nac&iacute; yo), las puertas ten&iacute;an m&aacute;s de tres metros de altura. Detr&aacute;s de la puerta de la derecha hab&iacute;a un pozo que utiliz&aacute;bamos. En el porche se reun&iacute;an para hacer la &ldquo;charraeta&rdquo; much&iacute;simos amigos de mi abuelo de las m&aacute;s diversas actividades y estudios: lo mismo el m&eacute;dico forense hablaba de su &uacute;ltimo trabajo profesional, como el &ldquo;mestre&rdquo; de la f&aacute;brica de &ldquo;espardenyes&rdquo; que contaba su vida laboral y familiar, o el que quer&iacute;a estudiar alguna carrera, o el militar, el periodista, etc..., y as&iacute; much&iacute;simas tertulias con temas del momento, como el del eclipse de Sol de 1901, del que mi abuelo dec&iacute;a: &ldquo;Els xiquets en m&iacute; al terrat i que siga lo que Deu vulga&rdquo;, cuando al oscurecerse las gallinas empezaron a cacarear.<br /><br />Recuerdo que al llegar la Semana Santa los ni&ntilde;os sac&aacute;bamos a las calles &ldquo;passets&rdquo;, imitando a los tronos de las procesiones. Yo era una privilegiada ya que en la carpinter&iacute;a, mis hermanos y mi t&iacute;o, me constru&iacute;an un &ldquo;passet&rdquo; grande y bien acabado. El tablero bordeado y cuatro listones que hac&iacute;an de varas para los costaleros, eran largas para que pudieran llevarlos muchos ni&ntilde;os. En el centro del trono formando un c&iacute;rculo con clavos salientes, se colocaba la imagen que muchos hab&iacute;an conseguido al cambiar trapos y zapatillas viejas al &ldquo;trapero&rdquo;, que trocaba o vend&iacute;a aquellas peque&ntilde;as im&aacute;genes al igual que las figuras del Belem. Yo ten&iacute;a, y sigo teniendo, un precioso Nazareno que sacaba en procesi&oacute;n con mis amiguitos, aunque por su antig&uuml;edad mi madre prefer&iacute;a que sacase otras im&aacute;genes. En las esquinas del &ldquo;passet&rdquo; colocaba cuatro bobinas de hilo vac&iacute;as, como jarrones, y all&iacute; las flores (generalmente geranios de nuestras macetas). Tambi&eacute;n colocaba alguna peque&ntilde;a vela. Delante desfilaban algunos ni&ntilde;os con tambores improvisados con objetos caseros y alguna &ldquo;charamiteta&rdquo; o trompeta que incorpor&aacute;bamos a la &ldquo;procesi&oacute;n&rdquo;.<br /><br />En los trabajos de la carpinter&iacute;a, mi t&iacute;o Tonico (que tuvo tres hijas), era el que le ayudaba y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os fue &eacute;l el que continu&oacute; su labor, sobretodo haciendo cajas de madera de 1 x 0,80 m. o m&aacute;s de &ldquo;grandaria&rdquo; para las f&aacute;bricas de zapatillas (espardenyes) y zapatos, que envasaban en ellas para enviarlos a otras ciudades e incluso al extranjero. Empiezo a recordar a mi abuelo, cuando &eacute;l ya era espectador de su oficio, sentado all&iacute; en el porche. Mi t&iacute;o llevaba la carpinter&iacute;a junto a mis dos hermanos y otros muchachos que all&iacute; trabajaban: Tom&aacute;s, Lirio, Rogelio,...<br /><br />Cuando venia el cami&oacute;n lleno de tablas de madera para hacer las cajas, todos ayud&aacute;bamos a descargar. Junto a las paredes se apilaba todo lo que aquellos camiones, procedentes de Murcia, Albacete y Alicante, tra&iacute;an y se llenaba hasta el techo. En el porche, en el lado derecho, estaba el banco de carpintero. Tambi&eacute;n un gran armario para los martillos, sierras y serruchos, clavos y dem&aacute;s herramientas. En una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n, que daba al porche, estaba la gran sierra el&eacute;ctrica y la rueda de amolar. A m&iacute; me met&iacute;an en alguna de aquellas cajas de madera y me dec&iacute;an que me iban a clavar y facturar. <br /><br />Me lo pasaba muy bien. Mis amigas y sus  familiares me dec&iacute;an que ol&iacute;a a madera fresca. Cuando las cajas de envasa ya estaban hechas, se cargaban en un carro formando una pir&aacute;mide, se ataban, y uno de los muchachos de los que all&iacute; trabajaban iba a las f&aacute;bricas a repartirlas. Mi t&iacute;o Tonico tambi&eacute;n trabajaba con la &uacute;nica funeraria que en aquellos a&ntilde;os 1950(?) hab&iacute;a en el pueblo: &ldquo;La Siempreviva&rdquo;, que estaba en la Replaceta de Les Barques y daba a la calle Alfonso XII. En la carpinter&iacute;a hac&iacute;an las cajas sencillas de difuntos ya que los &ldquo;arcones majos&rdquo; los tra&iacute;an de Alicante. <br /><br />Tambi&eacute;n hizo junto a mis hermanos el Monumento de la parroquia de San Juan, para &ldquo;Las Cuarenta Horas&rdquo;, y para el D&iacute;a de Difuntos, el t&uacute;mulo. Lo recuerdo cuando se mont&oacute; en el porche de mi casa. Era grand&iacute;simo. Los Padres Paules, que entonces estaban en la parroquia de San Juan, se lo encargaron a mi t&iacute;o para el 2 de noviembre. El t&uacute;mulo era muy alto y grande. Ten&iacute;a encima una caja como la de difuntos de aquella &eacute;poca. No eran como las de ahora con ese brillo y dem&aacute;s molduras, y en la parte posterior tenia las letras RIP con cartulina dorada pegadas a la caja. Aquel t&uacute;mulo, colocado en su d&iacute;a en la iglesia, con sus grandes candelabros, impon&iacute;a. <br /><br />Con el paso del tiempo las f&aacute;bricas empezaron a utilizar cajas de cart&oacute;n para envasar el calzado. Fue entonces cuando mis hermanos cambiaron de oficio, y poco a poco mi t&iacute;o se fue retirando de su oficio de carpintero. Dimos muchas herramientas: los bancos, la sierra, casi todo. Mi hermano Joanet, que es muy ma&ntilde;oso para los trabajos artesanos, conserva algunas herramientas que guard&oacute; de la &ldquo;fusteria&rdquo;. Yo conservo un antiguo libro: &ldquo;El Consultor de Carpinter&iacute;a&rdquo;. Contiene 348 l&aacute;minas que representan modelos de muebles religiosos monumentales, planos detallados de muebles, detalles, dise&ntilde;os de carpinter&iacute;a de armar, de taller y de ebanister&iacute;a. Est&aacute;n ejecutados por ingenieros y arquitectos afamados de la &eacute;poca. Esta editado en Barcelona y no tiene fecha de publicaci&oacute;n, pero es del siglo XIX. Tambi&eacute;n he conservado grandes folletos sobre maquinaria de carpinter&iacute;a, modelos de marcos y espejos y otros de &ldquo;Hijos de Jos&eacute; Rodes&rdquo;, La Constancia de Alicante, que he depositado en el Museo Escolar de Pusol. <br /><br />He disfrutado mucho al escribir los recuerdos de mi ni&ntilde;ez en la &ldquo;fusteria del t&iacute;o Juan Ram&oacute;n&rdquo; y de mi t&iacute;o Tonico, de qui&eacute;n mis hijos siempre han cre&iacute;do que era su abuelo, hasta que fueron mayores y comprendieron que era el hermano de mi madre.]]></description>
  <dc:date>2002-08-01T00:00:00+00:00</dc:date>
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  <title>La Fábrica de Alpargatas Serrano de Elche</title>
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  <description><![CDATA[<br />Serie Oficios Tradicionales<br /><strong>Recuperaci&oacute;n de la F&aacute;brica de Alpargatas Vicente Serrano de Elche</strong><br /><em>Jos&eacute; Manuel Sol&aacute; - Socio colaborador del Museo<br /><br /></em>El Museo Escolar de Pusol dispone en sus fondos de una numerosa colecci&oacute;n de mobiliario y documentaci&oacute;n de gran valor, destacando la recuperaci&oacute;n de la desaparecida F&aacute;brica de Alpargatas de Vicente Serrano Serrano, situada en la calle Ram&oacute;n y Cajal, llegando a ser una de las principales industrias de fabricaci&oacute;n de alpargatas de nuestra ciudad durante el primer tercio del siglo XX.<br /><br />La donaci&oacute;n realizada al Museo por los herederos de Joaqu&iacute;n, Manuel y Vicente Serrano Navarro, el 23 de diciembre de 1997, conten&iacute;a todo el mobiliario de oficina, despacho, l&aacute;mparas, caja fuerte y material de oficina, adem&aacute;s de toda la documentaci&oacute;n de la empresa conservada desde el cierre de la f&aacute;brica.<br /><br />Tras el traslado y recepci&oacute;n del mobiliario y documentaci&oacute;n donada en el Taller de Restauraci&oacute;n del Museo, se procedi&oacute; en una primera fase a realizar una meticulosa limpieza con empleo de procedimientos adecuados en cada caso, clasificaci&oacute;n e inventariado de la misma. Las diferentes piezas de mobiliario presentaban diversos deterioros que no supon&iacute;an un riesgo para su conservaci&oacute;n, efectu&aacute;ndose su recuperaci&oacute;n integral y puesta a punto. La documentaci&oacute;n supone una extraordinaria fuente de estudio y consulta de la industria zapatera de nuestra ciudad, para estudiantes e investigadores.<br /><br />La econom&iacute;a ilicitana hasta bien avanzado el siglo XIX continuaba siendo esencialmente agraria, con m&aacute;s del 70% de la poblaci&oacute;n trabajando en la agricultura. Los productos del campo de Elche eran el aceite, la cebada y la barrilla, sumando m&aacute;s de tres cuartas partes del valor de la producci&oacute;n agraria y suponiendo la base del comercio local con otras poblaciones.<br /><br />A mediados del siglo XIX la artesan&iacute;a tradicional se fue transformando en una pujante industria, con el empleo del c&aacute;&ntilde;amo en la producci&oacute;n alpargatera, la incorporaci&oacute;n del yute (nueva fibra importada), y un fuerte incremento del trabajo en domicilios con empleo de mujeres y ni&ntilde;os. El calzado habitual en zonas rurales y de clima c&aacute;lido era la alpargata, cuya suela se realizaba con trenza de c&aacute;&ntilde;amo y el empeine era de lona. <br /><br />En el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX la demanda de alpargatas creci&oacute; de forma significativa, y entre las zonas industriales alpargateras que se fueron consolidando en Espa&ntilde;a destac&oacute; la ciudad de Elche por su crecimiento. De los 8 talleres alpargateros registrados en la ciudad en 1845, se pas&oacute; a m&aacute;s de 100 f&aacute;bricas en 1924. La producci&oacute;n alcanz&oacute; los 6 millones de pares de alpargatas anuales en 1890; hacia 1913 era de unos 10 millones; a mediados de la d&eacute;cada de 1920 se aproxim&oacute; a los 20 millones; y durante la Segunda Rep&uacute;blica lleg&oacute; a los 48 millones de pares de alpargatas.<br /><br />El desarrollo de la industria alpargatera llev&oacute; a la especializaci&oacute;n de las empresas, separ&aacute;ndose la fabricaci&oacute;n de la alpargata, de la producci&oacute;n de lonas y trenza que se empleaban como principales componentes. Las empresas alpargateras fueron abandonando sus telares manuales, instal&aacute;ndose en la ciudad f&aacute;bricas textiles especializadas. La primera de estas empresas textiles fue &quot;Pedro Revenga y Compa&ntilde;&iacute;a&quot;, constituida en 1886 para la fabricaci&oacute;n de trenza plana de alpargata y lona de algod&oacute;n.<br /><br />Se&ntilde;alar que el calzado de cuero, hasta bien avanzado el siglo XX, era un producto que su consumo no estaba generalizado en Espa&ntilde;a, y se limitaba a las clases altas de la sociedad. La producci&oacute;n ilicitana de calzado de cuero apenas super&oacute; los 30.000 pares en 1900, aunque en 1913 pas&oacute; a ser de medio mill&oacute;n de pares, y hacia 1935 se situaba cerca de los 3 millones de pares.<br /><br />]]></description>
  <dc:date>1997-12-23T00:00:00+00:00</dc:date>
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