Conjunto de palmas secas unidas entre sí con una especie de funda de esparto picado, a mono de mango o puño, del cual cuelga una pequeña "cordeta" de esparto para poder sujetarla a la muñeca o colgarla de un lateral de la propia chimenea. Esta escoba se utilizaba para limpiar el hollín y otros restos del fuego en las chimeneas de las casas.