Junto al garabato o al arado de par, coexistieron tipologías transformadas como la de la imagen, que incorpora rejas atornilladas a una estructura de madera en forma de T, reforzada con unos tirantes de hierro. Probablemente, este modelo fue el predecesor inmediato de los arados fabricados enteramente de hierro, con reja y orejeras unidas también con tuercas. Arrastrado por una caballería, el arado sirve para labrar la tierra con el fin de proceder a su cultivo.