Se trata de una herramienta de hierro de gran tamaño (61 x 120 cm) con forma de T, con la porción inferior helicoidal con el fin de favorecer la penetración en la tierra. Resulta ligera y de fácil manejo, habida cuenta de su función. Al igual que en la práctica totalidad de los aperos aquí descritos, en la actualidad, son los tractores los que realizan estas funciones. Estas herramientas se utilizaban para hacer agujeros en tierra, tanto para postes y vallas o para arbolado. La manejaba un solo hombre y resultaba ligera.