Fabricada en madera, tiene una caja con forma de trapecio isósceles (93cm x 70cm x 60cm), sin bordes. Tan solo presenta una tabla frontal que sobresale, a modo de tope, sobre la rueda, elemento indispensable para evitar que la carga se deslice al inclinar el vehículo en los desplazamientos. La carretilla que aquí se describe no conserva los puntos de apoyo; la rueda es de hierro, de 34 cm de diámetro.
La carretilla servía para transportar productos en distancias, habitualmente, cortas. No obstante, uno de nuestros informantes, Pedro Pascual, nos habla de la movilidad en el campo durante su juventud: “[…] venía un hombre muy alegre, cantando todo el tiempo, con una carretilla de rueda de hierro y con un tirante que iba hasta las varetas […]. Bajaba de Crevillente cargado de cosicas también, repasando las casas y cuando creía que era hora de volver para Crevillente, se iba con la carretilla”.