La reja seleccionada presenta una pala triangular estrecha, con las alas doblegadas. El extremo, que se encuentra roto, dispone de una punta que conforma una V; la cola es recta. La reja está compuesta por una cabeza, la cual es la encargada de penetrar en la tierra; y la cola, la cual va colocada en el dental del arado. Elaboradas tradicionalmente por herreros.
Existen diferentes diseños según la hondura y anchura con la que se deseaba abrir la tierra, pero toda ellas estaban dirigidas por el agricultor con la ayuda de la esteva y tras el paso de la caballería. Las más estrechas y cortas tenían como misión la primera labrada más profunda; en el caso de las más anchas y largas para remover mejor la tierra. Así, podemos decir que la pieza aquí descrita, debido a sus no más de 51 cm, corresponde al primer uso.