Barra de metal con forma alargada, ambos lados disminuyen hacia su extremo exterior tomando una ligera forma troncocónica. En el medio un pequeño brazo sobresale hacia arriba, actuando como soporte para el agarre. A ambos lados de la barra principal cuelgan sendos cestillos confeccionados con mezcla de esparto crudo y picado (borde y asas); cada uno tiene tres pequeños enganches para colgarlos de la barra con cordel de esparto.
Se usaba para pesar frutas o verdura e incluso animales de corral que se vendían al recovero o a cualquier otra persona. Para ello se colgaba del techo y se disponía en uno de los platos el material a pesar y en el otro plato un peso metálico o de piedra. La costumbre de usar piedras estaba más extendida, puesto que conseguirlas era gratuito, se calibraba su peso acudiendo a una casa en la que se tuvieran pesos metálicos homologados, y se probaban en una balanza como esta, hasta dar con la piedra que se acercase más al peso exacto. Podían ser de una libra (medio kilo), de kilo o de dos kilos, en algunos casos se tenía también una piedra de un kilo y medio.