La manta mulera está elaborada con fibras naturales trenzadas y reforzada con textil, la cual va unida con costuras, y que a su vez, evita rozaduras al animal en su colocación sobre el lomo del mismo.
Tenía como pretensión mejorar la calidad de vida del animal al protegerlo de posibles inclemencias, quizás, la más acusada el sol; y amenazas, como picaduras de insectos o infecciones parasitarias. Se extendía sobre el lomo del animal, cubriéndolo casi al completo, incluyendo los aparejos, enganchada desde la collera y pasando por el sillón de trabajo.