El rebordeador es un pequeño objeto de hierro que sujetaba el cartucho -a modo de un gato- y, mediante una manivela, iba doblando la vaina sobre la tapeta. Se usaba para cerrar los cartuchos cuando han sido recargados. Los cartuchos se recargaban introduciendo, por este orden, el pistón, la pólvora, el taco y los perdigones, utilizando el atacador para apretar todo. Cuando el cartucho estaba recargado, se colocaba la tapeta y, con el rebordeador, se cerraba el extremo de la vaina.