Son tijeras de hierro de gran tamaño. Principalmente estaban destinadas al esquileo para obtener el aprovechamiento de la lana de las ovejas. No obstante, también resultaba esencial para mantener en buen estado el pelaje de caballos, mulas, asnos, ovejas o cabras, en aras de la limpieza y con el fin de evitar enfermedades que pudieran afectarles. También, con la llegada del buen tiempo, era necesario, asimismo, evitar que el calor excesivo afectara a los animales de labor.