La agramadera es de madera y está compuesta por una parte móvil y otra fija. La parte estática o pasiva es la inferior y es un trozo de madera de más de metro y medio de largo al que se le acoplan unos pies también de madera que, en este caso, no las conserva; tiene una hendidura conocida como la canal. La parte activa (masa o maza) también es de madera y va unida a la fija tan solo en un extremo mediante una bisagra llamada "falcadura"; el otro lado queda libre y tiene un asa de madera desde donde el agramador agarra la herramienta y la va moviendo. Incrustada a esta parte móvil tiene una cuchilla de hierro sin filo, que es lo que va chafando la parte leñosa del cáñamo y deshaciéndola.
Una vez seco el cáñamo, a pie de bancal, se producía el agramado, proceso consistente en golpear, quebrar y sacudir las garbas con unas herramientas llamadas agramaderas, cuyo objetivo era separar la fibra de la caña.