Palo de madera de más de dos metros de longitud. La recogida de la aceituna marca uno de los momentos más importantes del calendario agrícola. Debido a la sencillez de la tarea y a las necesidades propias de las familias de agricultores, en las que el cultivo y la recolección de alimentos eran esenciales para la subsistencia, todos sus miembros participaban en esta actividad. Para realizarla no se requería un utillaje específico, como sí sucede en otras actividades agrícolas. Aquí bastaba una caña para varear las aceitunas y unas telas dispuestas debajo del árbol, que evitaban que no cayeran directamente al suelo, lo que resultaría una tarea más costosa.