Pieza de madera estrecha y alargada de sección en forma de óvalo, con sendos ganchos en sus extremos y una argolla central con el fin de atar cargas o aperos de labranza a las caballerías, permitiendo su arrastre. Servía para tirar de las cargas o de aperos de labranza se empleaba la ballesta o balancín, un travesaño de madera con ganchos y argollas que se enganchaba con cadenas a las caballerías.