Herramienta con pala angosta y forma cóncava, provista de un astil largo, tallada en un único bloque de madera, excepto por la cruceta transversal que se inserta en el extremo del astil y se fija con clavos. Incorpora un borde metálico que permite penetrar mejor en la tierra y optimizar su uso, como el corte de plantas de la acequia. Servía para retirar el barro seco de las acequias y de cualquier otro canal de riego o drenaje excavado en tierra. Es necesario mantener despejados los cauces para asegurar el paso adecuado del agua.