El legón es una de las herramientas de mano más antiguas y extendidas. En función de la
actividad agrícola a desarrollar, se pueden encontrar diferentes modalidades y tamaños. Además, la denominación de cada uno de los tipos varía según el lugar en el que se encuentren. El legón que se incluye en el presente estudio es de mango largo (cerca de un metro) y una hoja de 33 cm, con una ligera curvatura en el extremo que se une al mango. Este se encaja en la parte tubular hueca de la hoja. El legón, herramienta típica de nuestros campos, se diferencia de la azada -entre otras características- en que el ángulo entre la hoja y el mango es más cerrado, cualidades que permitían -junto a las dimensiones variables del mango- trabajar debajo de árboles de ramas bajas.
La función principal del legón era cavar la tierra, removerla o eliminar las malas hierbas, lo que en el Camp d´Elx se conoce como fer brossa.