El copet era una suerte de cazamariposas, aunque no formaba una "bolsa" con la red. Se trata de una especie de raqueta realizada artesanalmente con un mango de caixcabot -parte interior de la palma, la hoja de la palmera- que acababa en una figura ovoide, irregular, conformada por una vara doblada a la que se sujetaba una red de cáñamo. Un instrumento idóneo, por su ligereza, para cazar pequeños pájaros por las noches, aturdidos por el ruido de los cascabeles y deslumbrados por las lámparas de carburo.
Servía para capturar pequeños pájaros en cacerías principalmente nocturnas.