El banco del "costurer" está formado por un tablón de madera de 78 centímetros de largo que se sostiene sobre cuatro patas a medio metro de altura; ahí era donde el "costurer" se sentaba a horcajadas. En la parte de delante presenta un tablero inclinado hacia fuera, de 60 centímetros de anchura. En este tablero se incrusta el "pitó", un pequeño listón vertical que sobresale en la parte superior unos 15 cm y que, en su remate, presenta una ranura para la sujeción de la suela a trabajar.
En este banco, el "costurer" se sentaba a horcajadas para coser la suela de la alpargata, ya fuese de esparto o de cáñamo, para lo cual hacía uso de unas herramientas: "xamaril" y el "armará".
El "costurer" trabajaba artesanalmente la suela con la cuerda de cáñamo, hasta que el yute (importado de la India) se impuso en el mercado por sus bajos precios. Ya después de la guerra, por el bloqueo económico que sufrió España y ante la falta de yute, comenzó a utilizarse el "encapat", una cuerda de esparto recubierta de cáñamo. La labor artesanal del "costurer" comenzó a entrar en decadencia en los años veinte y principios de los treinta del pasado siglo, con la llegada de las máquinas que cosían suela.