Especie de alfombra rígida de casi 2 metros de longitud confeccionada con cañas de tipo común. Con respecto a su elaboración, las cañas se disponían en paralelo mientras otras se iban cruzando, para luego unirlas entre sí con cordel de esparto.
El cañizo servía para secar frutos como tomates, ñoras o higos en el caso que nos ocupa, que se extendían en el cañizo una vez abiertos.