La maza es un instrumento de madera maciza y forma cilíndrica, tallado de manera que una parte es más delgada para actuar como mango. Su cuerpo es muy robusto debido a su función.
Se usaba para picar esparto. La superficie donde se machacaba podía ser una losa de piedra de superficie plana y fina o un pilón de madera, un tronco; incluso se picaba, si era poca cantidad de esparto, apoyado sobre otra maza. Se cogía un puñado de esparto y se le daban golpes con la maza, desde las puntas hacia el otro extremo, y se iba girando. Habitualmente, este trabajo solían hacerlo las mujeres y tardaban una media de veinte minutos
El esparto se ponía a remojo antes de picarlo para poder trabajarlo mejor y con él se confeccionaba una soga muy fina y de no mucha extensión, de manufactura casera, tejida en forma cilíndrica. Esto normalmente se hacía por las noches o en los días de lluvia en los que no se podía trabajar la tierra.