El biberón es un instrumento ideal para la lactancia artificial: consiste en una botella pequeña de cristal con un pezón en goma elástica para la succión de leche. Cuando la madre no podía alimentar a su bebé, había dos opciones principales: buscar una nodriza o diluir leche de cabra o vaca y ponerle azúcar. La lactancia artificial se vio favorecida por la llegada de nuevos productos como la leche en polvo de marcas como Nestlé, que se podían encontrar en tiendas de ultramarinos.
El concepto de biberón ha existido desde siglos, pero en el formato que hoy conocemos (estructura vertical de cuello ancho y rosca) está fechado a mediados del siglo XIX. Hoy en día los biberones son mayoritariamente de plástico, algunos tienen asas para que el bebé pueda sujetarlo y pueden ser de diferentes formas.