Bien es sabido que los niños y las niñas siempre han sentido predilección por los animales, todos/as lo hemos experimentado en primera persona. En cualquier época de nuestra historia que analices, encontrarás animales entre los pasatiempos de los/as más pequeños/as.
En los núcleos rurales, los juguetes consistían -habitualmente- en animales domésticos del campo, es decir, burros, caballos, conejos, etc. Se jugaba a imitar lo que conocían de forma más inmediata, lo que tenían en casa o en la del vecino/a. Además, raro era el niño o la niña que disponía de juguetes distintos a los artilugios que ellos/as mismos/as o sus familiares hubiesen podido elaborar de forma artesanal y con productos naturales del entorno. En este sentido, en la exposición se muestra un pequeño caballo confeccionado con cuerdas y textil, un divertimento de manufactura totalmente manual.
En la colección de juguetes del Museo Escolar de Puçol contamos con distracciones infantiles con cara y/o cuerpo de animales, muchos de ellos vinculados a ese mundo rural que comentábamos. Pero, a lo largo de esta investigación con el alumnado de quinto y sexto -con Claudia, en el caso de este panel-, nos hemos encontrado con muchos caballos de juguete de diferentes materiales y décadas.
El caballo ha sido uno de los animales más representado en los juguetes. Sin ir más lejos, el caballo balancín se ha convertido, con el paso del tiempo, en un auténtico símbolo de la infancia. Ya desde la Edad Media, los niños jugaban con caballos de palo e imitaban a los míticos caballeros. Este tipo de caballo se popularizó en los siglos XVIII y XIX, sobre todo entre las familias más acomodadas y con la industrialización, muchos hogares y sus niños y niñas pudieron acceder a él.
La popularidad del caballo a lo largo del siglo XX estuvo vinculada a la moda del cowboy y del Oeste, historias de vaqueros que llegaban a los/as más pequeños/as a través de la radio, las novelas y tebeos y el televisor, en el caso de los más recientes. En La juguetería del pasado se expone un caballo andador eléctrico de mediados de la pasada centuria, de la empresa juguetera de Ibi JYESA (Juguetes y Estuches S.A., fundada en 1925). Se trata de un caballo eléctrico, de plástico, con su jinete, que funcionaba con un mando a distancia a pilas y, llevando al vaquero en su lomo, caminaba hacia adelante e, incluso, se elevaba.
Tal y como podemos apreciar, el televisor, en general y el cine, en particular, como elemento de ocio principal, influyó en todos los ámbitos de la vida, incluido el juguete. Un claro ejemplo es el de Disney y sus tan reconocibles personajes de animales, como pueden ser el ratón Mickey o el pato Donald, entre otros. O su propia saga cinematográfica de Toy Story (ya con la compañía Pixar), símbolo de esa antigua fiebre por el Oeste y que, además, tiene al caballo Perdigón entre sus protagonistas principales.
Esa influencia en el juguete desde el cine -en general, desde el ocio- continuó y así fueron apareciendo en el mercado animales más “exóticos”, como osos, monos (Tarzán, El planeta de los simios…) o leones (El rey león); e, incluso, dinosaurios, a partir de películas como Parque Jurásico. También, la introducción de los plásticos permitió la incorporación de nuevas especies animales al juguete, así como la popularidad del peluche, cuya historia se remonta a finales del siglo XIX y principios del XX. Y este dominio del cine (y de las series) llega hasta nuestros días. Película infantil que aparece en pantalla, juguetes nuevos que se venden en las jugueterías: minions, dragones (Cómo entrenar a tu dragón) e, incluso, vuelven los personajes de Woody y Buzz con Toy Story 5.
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Tengo que confesar que este panel nos provocó muchos quebraderos de cabeza a Claudia y a mí, puesto que intentábamos exponer otros animales junto a los caballos, pero toda la investigación y el trabajo nos conducía al caballo, al cowboy y al cine. El museo tiene entre sus fondos muchos más juguetes de animales, pero, por volumen, destaca este animal y así quisimos hacerlo saber en la exposición.
Autora: Marian Tristán, coordinadora del Museo Escolar de Puçol.